"We're a generation of men raised by women. I'm wondering if another woman is really the answer we need" – Tyler Durden

A más de una mina se le está olvidando lo que es ser sexy, atrapada entre sus sucedáneos: fotos con poses clichés, actitudes forzadas y repetidas, frases deslenguadas e intentos de demostrar pericia sexual, repitiendo torpemente la ya burda ficción erótica que ven en los medios. Y no ayuda mucho tampoco la babosería instantánea de aquellos que no saben de lo sexy más que por la TV, la Internet y las malas actuaciones de los cafés con piernas.

Y bueno, ¿por qué tendría que ser esto un problema? ¿No es cada cual libre de hacer lo que se le pare la raja?

Sucede que estas cosas no vienen gratis. La gente, en lugar de soltarse con el destape mediático, se acartona entremedio de tanto cliché: las despedidas de solteras, el disfraz de conejita, las clases apresuradas de danza árabe, las fiestas eufóricas y las minas que simulan tener orgasmos bailando, todo es una mala copia del Playboy TV (el cual, por cierto, hace rato que ni siquiera es un digno material de paja). El sexo está vuelto una caricatura, entre las luces de estudio de las pornos, la sensualidad de utilería de los puticlubs, los balones de básquetbol que tiene la Adriana Barrientos en reemplazo de tetas y las picardías envasadas del Rumpy y del Sexólogo Vulgar.

Dicha caricatura no se parece en nada a cómo experimentamos el sexo en la vida real, calientes, imperfectos y ansiosos. Pareciera que nadie se ha dado cuenta que necesitamos bastante menos que todo este aparataje de estímulos para calentarnos. Y por eso nos estresamos si follamos dos veces seguidas en la misma posición, nos angustiamos si a los dos meses de sexo en pareja todavía no hay apuro con el sexo anal, nos da ataque surtido si no estamos probando un juguete sexual nuevo cada semana. O por el contrario, terminamos tirando la esponja, perdemos la libido y terminamos usando la cama sólo para recostarnos con ojos zombies a ver tele hasta que nos dé sueño.

La gente folla como vive, al final.

Las marcas de desodorante, los sex shops y las tuitercachondas (sólo por citar ejemplos al azar) aumentan la presión y la competencia. Todos se pelean por ser el más sofisticado, el más conocedor, el más experimentado. Y todas quieren ser Suicide Girls. Es una carrera armamentista, lo cual de por sí ya no suena para nada sexy. El pato lo pagamos en la cama, que de pronto se transforma en una especie de examen de grado: al momento de los quiubos, la diversión se nos va a la chucha y sólo podemos pensar en si lo estaremos haciendo bien o no.

A algunos se les olvida que sexy tiene que ver con el sexo. Es lo que transmitimos cuando tenemos ganas de follar. Todo lo demás es paja molida.

Pero nos resistimos. Esa idea suena demasiado básica como para ser cierta. Y eso se debe a varias cosas que se nos olvidan en el camino:

  • Lo sexy es divertido. Andar angustiado de caliente no es sexy; divertirse con la proximidad de follar sí lo es. Es como los humoristas: tú sabes cuándo disfrutan el chiste que están contando.
  • Lo sexy es honesto. Honestidad significa no fingir el cuerpo que no tenemos (a ustedes les digo, corsé y sostenes con relleno), no fingir la calentura que en realidad no tenemos, no presumir de un rendimiento que con cueva logramos, ni alardear de una sabiduría erótica que leímos en el blog de la esquina. También implica no manipular el deseo para fines no sexuales, ni ocultarlo ni tratar de usarlo como moneda de cambio.
  • Lo sexy es personal. No es para conquistar masas ni para ser el centro de atención. Lo sexy tiene que ver con irradiar un agrado interior. Y cuando ocurre eso, los demás pasan a importar un poco menos. Las que digan lo contrario, sencillamente están demasiado acostumbradas a fingir la pose.
  • Lo sexy es cómodo. Es natural, no es forzado y no tiene por qué ser deliberado. Implica sentirse a gusto con estar caliente.
  • Lo sexy es un estado. No es que la gente sea o no sea sexy, a secas. Es más bien como una emoción; uno se puede sentir más o menos sexy dependiendo del momento. Va y viene, y no hay nada de malo con eso. Tratar de estarlo todo el tiempo es imposible y lleva, nuevamente, a fingir la pose.

Es curioso como funciona a veces la autoestima de la gente cuando está baja. En su afán por validarse, a muchos les interesa dictar la agenda de que lo sexy es un logro, que requiere esfuerzo y dedicación. A otros, igualmente inseguros, les encantaría que ser sexy fuera privilegio de pocos, o que dependiera de los objetos con los que te rodeas. De vestir fino, comer rico y sacarse fotos en Instagram. Otros quieren reducir el tema a lo explícito, a lo caricaturesco, al teatro de revista, sencillamente porque lo convirtieron en su profesión, o porque no encontraron mejor pasatiempo.

A todos ellos: chúpenlo. La sexología no es sexy.

Shao.

Ésta es una entrada en la Enciclopedia Ilustrada Coleccionable de las Técnicas Zorras.
Remítase a la Bienvenida para una explicación general de las Zorras y sus características.

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Así se ve el Mensaje Vacío en uno de los últimos smartphones que salieron al mercado.

Descripción de la Técnica

El Mensaje Vacío es una técnica en la que la Zorra le envía un ídem a su víctima, con el objeto de despertar su curiosidad y atraerlo nuevamente a sus redes.

Esta técnica sorprende por su simpleza y creatividad: una vez que la Zorra ha intentado llamar y contactar por todos los medios a su presa sin resultados (probablemente porque el tipo ya cachó que la mina es bien Zorra y que no le conviene contestar), ella le envía un SMS vacío, usualmente a su celular (en casos menos frecuentes, se han visto e-mails, mensajes de Facebook o tweets). Las llamadas perdidas también son consideradas por varios autores (ver Stinson et al, 2007) como una variante válida de esta técnica.

La idea es que el mensaje vacío despierte la curiosidad del baboso y piense una de estas dos interpretaciones:

  • La Zorra se encuentra en una emergencia, necesita ayuda y no alcanzó a escribir nada (le están robando, se le está quemando la casa o se le cayó el lápiz labial por el alcantarillado)
  • La Zorra tenía, esta vez, algo realmente importante que decir y él necesita comprobar si fue realmente así

La efectividad del Mensaje Vacío depende de que la Zorra no haga ningún tipo de contacto con posterioridad. De esta forma, la curiosidad del susodicho aumentará, logrando eventualmente que éste la contacte para saber qué pasó.

Y de ahí, es pan comido para la Zorra.

Usos y efectos

Esta técnica es el último recurso de una Zorra que intenta buscar a un tipo por todos los medios y éste no responde. Es el último recurso, porque tras él debe interrumpir contacto. Tampoco es una técnica repetible con el mismo tipo: se hace una vez y se quema.

Su aparente inocencia la vuelve una técnica barata, fácil y con bajos efectos secundarios. Está pensada como una técnica que abra la puerta para técnicas más avanzadas y efectivas. Por ejemplo, en caso de que el tipo enganche con el Mensaje Vacío y le conteste, la Zorra puede continuar con la Carnada Olvidada (“puchi, sí, es que te quería contactar porque encontré un polerón tuyo y quería devolvértelo“) o el Falso Guaguazo (“estoy embarazada y estoy segura que eres tú el papá, con los nervios te mandé el SMS antes de escribir algo“).

Nunca hay que subestimar la capacidad de curiosidad del ser humano; dado que la técnica en sí misma no es dañina, la víctima puede pensar que no hay nada malo en averiguar el porqué del mensaje y si está todo bien. Sin embargo, si es que el susodicho aún no ha bajado del todo la guardia, puede también descubrir fácilmente los propósitos de la Zorra y reanudar el bloqueo. Asimismo, el mensaje es fácilmente ignorable.

Índice de peligrosidad: BAJO (2/5)

Antídoto y profilaxis

Ignore los mensajes de este tipo. ¿No ve que la curiosidad mató al gato?

Si tiene sospechas reales y fundadas de que la Zorra puede estar en peligro, puede probar contactándola a través de un tercero. Pedirle a una amiga mujer que le pregunte a la Zorra si está todo bien puede ser bastante efectivo para filtrar otras técnicas.

Próximo fascículo: La Falsa Marcación de Territorio.

Shao.

Aaaaaah el sexo. Bonita cosa, ¿no? Bueno, a veces no.

Con el Dr. Ninfómano hablábamos el otro día sobre este tema y resultó que estabamos de acuerdo. ¿En qué? En algo así:

Yo tengo el pene triste, entre agarrarme desconocidas los fines de semana y la paja… No es vida.

Con todo el destape sexual que ha habido en este último tiempo, cada vez parece se nota más que la gente la anda poniéndo a diestra y siniestra cual deporte. No es que antes se hiciera menos en todo caso, sólo que ahora se ve más y, en cualquier caso, no tiene nada de malo.

El único pero tiene que ver con que, paulatinamente, me encuentro con más gente que piensa en lo de arriba. Están aburridos de andar por la vida agarrándose y follándose a gente random sin una conversa decente de por medio, sin preocuparse de conectar un poco más allá del plano netamente sexual. Alguna afinidad que permita cierta complicidad e intimidad por lo menos. No tiene para qué existir una relación o algo por el estilo, pero idealmente, algo que haga dejar de sentir ese vacío que deja el ponerla por ponerla.

Suena a que muchos andan buscando sexo netamente para llegar al orgasmo y están olvidando, o les importa poco, lo que pasa entre medio, que es justamente donde está la posibilidad de calentar a la otra persona con pequeños juegos mentales o detalles que podrían convertir la experiencia en algo más completo y más satisfactorio.

¿Pero en general qué pasa antes de una cacha? Intentando leer entre líneas, al parecer nada. Fome. Sí, es rico ponerla, pero de esa manera aburre, y pronto. Después de todo, a menos que estés en una película porno, el metesaca es una parte interesante, mas no imprescindible… digamos que es el 10% de lo que sucede en una relación sexual.

Por otro lado existen personas que comienzan con mensajes de texto al medio día, o fotos en pelota mientras el otro pelotudo está encerrado en la oficina y no puede escapar. Un show por Skype el día anterior… qué se yo. En el caso de encuentros más cortos, el coqueteo intenso o frases en doble sentido sirven para avivar la cueca. El erotismo parte mucho antes que el acto en sí. O más bien el acto parte mucho antes.

Después de todo, para las mujeres, el sexo está más en la cabeza que en la otra cabeza de su compañero. Y, siendo honestos, nosotros podramos ser todo lo visual que dicen que somos, pero también nos gusta el juego calentón que sucede en la mente. Lo pasamos mejor. Lo disfrutamos más. Nos conectamos más con la lola o lolo, y al final eso lleva a que sea una experiencia con la que no quedas con gusto a poco. Incluso si es un rapidito y existe esa complicidad, al final es mucho mejor.

Por lo tanto, uno debería intentar al menos erotizar la mente de esas mujeres que te atraen, más allá de seducirlas en una disco u otro lugar x, ¿no? Es trabajo de ellas también, está claro; sin feedback no se saca nada. El punto es que hay que al menos intentarlo.

Y para el cachondeo existe tanto tanto material! Desde la música (una de mis preferidas) hasta directamente comentar que tienes un fetiche específico… hasta una corbata (no precisamente en el cuello… o quizás sí) puede generar complicidad. El sólo hecho de hablar de sexo con una mina que conoces una noche, ya te puede dar varias pistas acerca de qué le gusta, qué no y ya se puede agarrar el hilo de qué comenzar a decir o hacer, antes de llegar a tu casa. O dónde tocar si vas en un taxi or whatever. Al final, de todo, si el sexo puede ser mejor, hay que probar. Calidad por sobre cantidad dicen.

Así que, cachondeen antes de, pregunten, agarren carerajamente; si ya están en la cancha, nadie les va a decir ni una weá. Con algo de tacto, son pocas las que te ponen cara de espanto cuando les hablas de sexo.

Así que, les dejo la inquietud. ¿De qué lado están chicocos?

Las Tuitercachondas son una especie nueva y llegaron para quedarse. Es el tipo de minas que se hacen una cuenta en Twitter (usualmente bajo un personaje incógnito) metiéndole harta charla sexy y una que otro foto provocativa, y congregan en poco tiempo a un séquito de babosos que sueñan con agarrárselas y de otros jotes con más cancha que quieren demostrarles que están a su altura (también para agarrárselas).

Dado que Twitter aún es un medio con relativamente pocas mujeres, el rumor del éxito asegurado corrió como reguero de pólvora entre las minas, y hoy proliferan tuitercachondas de los más variados estilos. Y ya sea que usté es hombre y quiere aprender a reconocer a una, o es mina y quiere convertirse en una de ellas, aquí va una guía práctica que le facilitará la pega.

1) Búsquese un Nombre de Usuario que Aluda a su Entusiasmo Sexual o a Alguna Curva de su Cuerpo

Por ejemplo, @miss_hot_pants (nombre ficticio, si quiere úselo). Desde luego, si la única parte curvilínea de su cuerpo son las rodillas, es mejor que eche mano de su actitud petera.

Más adelante veremos por qué es tan importante escoger un buen username.

2) Escoja su Personaje y Confecciónese una Bio Sugerente

Las opciones son:

  • La Amazona Salvaje. Malvada y políticamente incorrecta, parece sólo follar con cinturones negros del Tantra e intimida a sus jotes con frases explícitas, garabatos y fotos de sus piercings.
    Joteada: la Humilladora.
  • La Sexóloga Deslenguada. Picarona y divertida, retuitea a su sex shop preferido añadiéndole “1313″ de por medio. Siempre tiene la tallita sepsy o la frase ocurrente de corte erótico bajo la manga.
    Joteada: la Simpática.
  • La Gatita Inocente. Ella sólo quiere que le enseñen a gozar. Pone cara de “no sabo” y espolea a sus babosos diciéndoles todas las cosas que le encantaría hacer y que nunca le han hecho. También aquí cae la que reclama agarrarse a puros pasteles y sólo quiere alguien que la ame y se la folle.
    Joteada: la Vergonzosa.
  • La Sofisticada-Calentona. Vende la pará de Suicide Girl. Se produce, es culta, tiene buen gusto, es shúer loca, tiene tatuajes onderos en lugares estratégicos, pone fotos en hot pants en Instagram y es como una hipster, pero con deseos sexuales.
    Joteada: la Calientasopas.

Sea cual sea el personaje (o una mezcla de ellos), lo importante es que desde su biografía ya estimule la imaginación de los cabecita de smartphone, cosa que digan “hey, esta minita está hecha para mí!“, apreten follow y se sumen a la ronda de pretendientes.

Exacerbe sus gustos, hobbies y preferencias más cotizados por el sexo masculino (minas futboleras, artistas, músicas, deportistas, bailarinas o nerds tienen muy buena aceptación), y aliñe con alguna invitación velada que le haga “tilín” al visitante en cuestión.

Siguiendo con el ejemplo de @miss_hot_pants, la cosa quedaría así:

3) Escoja Un Avatar Aún Más Sugerente

En el avatar se juega la vida… bueno, tampoco tanto; si hizo bien la pega en los dos pasos anteriores, basta con que ponga una foto sersy, que no necesariamente tiene que ver con usté (como bien sabe nuestro amigo Uri con su experimento sobre Paula Morel). La foto estimulará la imaginación de sus seguidores, que se crearán una diosa a la medida con todo lo que usté no muestra en ella.

Entonces ya tenemos algo así (¿le dieron ganas de seguirla? Sorry. No existe):

4) Comience a Seguir Gente y Tuitee

De preferencia hombres, de preferencia hombres que la podrían retuitear, de preferencia hombres que la podrían retuitear y no perderse ninguna de sus twitcams (spoiler). Muéstrese interactiva y acorde con el personaje. Saludar y despedirse masivamente de besos ayuda:

Y es entonces donde empiezan a aparecer los primeros babosos, señal inequívoca de que todo anda bien:

Desde luego, devuelva los follows. Los más que pueda. No sea Diva.

5) Hágase Una Twitcam

Por supuesto. ¿Quién puede resistirse a no hacer una tuitcam alguna vez? Para una tuitercachonda, es una herramienta de marketing imprescindible. Porque los babosos, mientras intentan chatear con usté, están alumbrándolo a la vez en su TL, lo cual hace que sus amigos (curiosos como gatos) se acerquen también a stalkear y a jotear. Es aquí donde el username que haya escogido es fundamental: ayudará a hacer correr la voz.

En la Twitcam usté puede mostrar o no su cara (la mayoría, para proteger el personaje y armar más misterio, usan algún tipo de incógnito). Puede demostrar alguna dote como bailar o cantar, invitar a alguna amiga, etc. En realidad, responder los comentarios de los jotes la mantendrá ocupada, así que no necesita tener un tema preparado ni llevarle fluidez en el parlar.

Desde luego, si usté no quiere ser reconocida bajo ninguna circunstancia (por ejemplo, porque se hizo el perfil tuitercachondo a espaldas del pololo o marido), absténgase de hacer Twitcams.

6) Disfrute los Resultados

Verá subir sus followers como la espuma, a razón de 30 o 40 por semana (y muchos más si hace una tuitcam); verá su lista de DMs colapsar con jotes ingeniosos, jotes explícitos, jotes románticos, jotes caballerosos, jotes que le proponen acertijos para que usté se interese, jotes que le dedican canciones, jotes que intentan hacer piropos graciosos para que usté interactúe de vuelta.

Obtendrá rápidas respuestas y recomendaciones para limpiar de virus su computador, encontrar esa página que a usté le da paja googlear, tener datos de restoranes cercanos a su ubicación, ubicar perritos perdidos, saber dónde está más barata la bencina y elegir su próximo celular.

Y por supuesto, tendrá entretención y atención garantizada esos viernes por la noche donde no sale ningún carrete.

Shao.

Nota: Ningún baboso fue dañado en la elaboración de este artículo.

Hace 3 años que comenzó FAQ Women, como un desahogo frente a esa maldita pregunta: ¿Cómo mierda entendemos a las mujeres?

210 posts, 8.300 comentarios y 450.000 visitas más tarde, seguimos preguntándonos lo mismo. Pero en el camino nos hemos divertido un montón, juntando experiencias, vivencias, teorías, catálogos, enciclopedias y focas. En este último año estuvimos en la Rock&Pop, estamos aún en LUN y hemos tenido cameos y plagios en montones de otros medios (¿recuerda el Catálogo de Celosas en los matinales?). Este año lanzamos FAQ Men, creamos un (actualmente dormido) muy exitoso Formspring, llegaron nuevos FAQers a la palestra e incluso vendimos poleras.

Ha sido un año de locos. A veces no nos alcanza el tiempo ni para postear, porque somos autoexigentes y no publicamos nada que no esté impecablemente hecho. Pero sí sabemos que buscamos lo mismo de siempre: hacernos preguntas y tirar teorías sabiendo que no son la respuesta a nada. Jamás seremos un blog de seducción, ni de sexología al peo; siempre seremos una manga de tipos hablando de minas, sencillamente porque las minas, tres años más tarde, nos siguen intrigando, encantando y enrabiando de la misma forma.

Feliz cumpleaños FAQ Women.

— The FAQers