Autor » Richi

No quería empezar este post con un comentario tan manoseado como ”Las redes sociales llegaron para quedarse”, pero la cosa es que las redes sociales llegaron para quedarse. Y están cambiando la manera de relacionarnos entre personas. Y entre esas relaciones, obviamente están las romantoeróticas. Así que a continuación, un pequeño cuadro con las maneras en que estas nuevas herramientas afectan el dating scene del siglo XXI.

(Ahora, esto no es una guía de “Como engrupirse a una mina usando las redes sociales”. Para eso mejor lea este post de la faquette y gurú de multitudes Bruffinelli)

Joteo 2.0

Hubo un tiempo en que pinshar por internet era entrar al Latin Chat y ponerse de acuerdo con alguien para juntarse a conversar/agarrar/follar/ en algún lugar convenido con anterioridad. Lo malo es que uno iba a la suerte de la olla: es cierto que podían mandarse fotos, pero no siempre se correspondían con la realidad. Así que un punto a favor de las redes sociales es que te permiten realizar una pequeña psicopateada investigación previa. Obviamente para cerciorarse que la mina con la que nos vamos a juntar no sea una asesina en serie o, lo que sería peor, poco agraciada.

(Antes de que salten con eso de “acasotecreíBradPittshushetumare” o, el más mamón pero igualmente molesto, “todas las mujeres tienen su encanto“, me refiero a esas veces en que uno está esperando a Heidi Klum y cuando llega la cita, se encuentra con Don Knotts)

Establecido el primer filtro, viene la parte del toqueteo virtual. Los famosos pokes, que son como un holitencontrérricaperonomedaparaescribirtealgo. O agregar despreocupadamente a Facebook a la mina con que estuviste conversando en el carrete. Una vez admitido en el mundo no tan privado de una persona, viene el proceso de la interacción, o cómo hacer para destacar entre sus 543 amigos y contando.

Y en esa dinámica, varios suelen caer en la categoría del gustador compulsivo: El típico weón que pone me gusta a todo lo que la mina postea. Y mal. Una cosa es que te “gusten” sus fotos en ropa interior. Pero darle un dedito para arriba a cada nuevo status, foto, link, nota, video o vaquita que le regalan en el Farmville, es como mucho. No se ve simpático y optimista, sino desesperado.

Lo mismo aplica en Twitter. Ahora que está de moda, muchos intentan capitalizar esta nueva herramienta con mensajes seductores en 140 caracteres. Y al parecer, a esos que tienen el don de la palabra, no les va mal. Como escuché una vez por ahí: “Antes me tiraba blogueras, ahora me tiro tuiteras“. Así que asumo que puede que resulte, pero hay que tenerle un poco de fe a las minas y no pensar que van a caer con un “@Mengana te mandé un DM hermosa”.

Alguien te mira

Uno de los principales problemas de las redes sociales es que le dio a l@s sospechos@s de siempre todo un nuevo set de herramientas para hacer su gracia, aprovechando esa tendencia natural que tienen algunas personas a la sobreexposición.

Por ejemplo (Disclaimer: FAQWomen no aprueba en ningún caso el psicopateo, y lo expuesto aquí es sólo para fines didácticos) preguntar de manera anónima en Formspring para armarse un dossier sobre la persona en cuestión; revisar en Foursquare dónde anda para encontrarse casualmente por ahí; contratar Radian6 para monitorear todo lo que se habla sobre esa persona en redes sociales. Porque es fácil ser el alma gemela de alguien cuando la descripción del cargo está publicada por todas partes. Eso.

Rage Against the Relationship Status

Digamos que la supiste hacer con tus dotes de “galán del megabyte”.  Ahora viene otra decisión difícil. ¿Publico o no que estoy con alguien? Las opiniones están divididas. Y como no quiero ningún comentario del tipo “mi pololo me dijo que leyó en FAQ Women que no debería salir el relationship status, Richi y la conchadetumadrinadeconfirmación“, sólo digamos que obedece la mayoría de las veces a dos razones. Hay gente a la que no le gusta estar dando explicaciones; y hay gente que es muy celosa de su vida privada (aunque tenga Facebook, pero eso es tema de otro post)

Lo importante es que usted sienta que su relación análoga con su pareja lo hace feliz. Claro que tiene que haber una coherencia entre las identidades virtuales y reales, pero como esto no es La Guía Pilar Sordo para las Relaciones en la era de la Internet (cáchate el concepto para un libro, de nada Mrs. Sordo) vamos a dejarlo hasta aquí.

Una recomendación que nunca está de más, es tratar de no discutir por chat. Cuando uno está enojado, tiende a leer lo que la otra persona escribe de la peor manera posible y a responder más agresivamente y así y así hasta que salen comentarios que no tienen nada que ver con el tema del principio. Y hay ciertas cosas que ningún emoticon puede arreglar D:

Otro comportamiento que aflora una vez que pasaste del flirteo a algo más serio, es que hay minas que  obligan a sus recién estrenados pololos a cerrar su cuenta en Facebook porque “se lo jotean mucho”, y a abrirse otro donde sólo admita “a los amigos de verdad”. Una versión más moderna del clásico cartel con la consigna ”Bajo nueva administración”. Por el otro lado, siempre está el que sale a marcar territorio en el muro de su pareja cuando se la jotean. Y da pena leer un “yo también te encuentro rica mi amorcito pichiruchi” debajo de surtidos “estai rica” “èntèrà bèllàkà” “ermoza” y otras vainas. Si quiere marcar territorio, mejor agárrarle el poto en mitad de la zapla. Y suba fotos.

Hablando de fotos, uno de los mayores dramas es que te etiqueten en fotos “indebidas“, que van desde un abrazo amistoso fuera de contexto, hasta agarrando con “la prima del sur”. Hay distintas soluciones, pero la más recomendable es pórtese bien. O si se va a portar mal, cuidado con las cámaras.

Lo que el timeline se llevó

Una terminada siempre es triste. Y la mejor manera de seguir adelante con nuestras vidas, es dándonos el espacio necesario para olvidarsh. Antes, cuando terminabas una relación, el acuerdo generalmente era “no me llames“. Ahora es “no me llames, no me mandes mensajes directos, mails, inbox, sms, y por favor no rebloguees nada de lo que suba en tumblr“.

Pero lejos, el mayor cambio que las redes sociales pudieron traer a la vida sentimental es enterarte que se acabó tu relación por Facebook (Juanita pasó de estar “en una relación” a “soltera y ganosa”); Twitter (RT @Juanita: Camino a terminar con @Mengano) o Foursquare (@Juanita está en El Motel con @alguienquenoerestú). El hecho de que todo el mundo haya sabido antes que tú (sobre todo si tienes un dumbphone) no hace más que echarle sal a la herida. Igual, si alguien te termina de esa manera tan pasivo-agresiva, podríamos decir que es para mejor.

Para terminar, mis dos centavos sobre la conveniencia de tener a tu ex en Facebook. No hay problema, si no te importa ver como se la jotean tus amigos. Una de esas Historias de la Vida Real™ que nadie quiere protagonizar.

Saludos.

Espero que no se malentienda, disfruto el cine checo de entreguerra como cualquier hipster hijo de vecino. Pero El Séptimo Sello no es la única fuente de sabiduría en 35 milímetros. Así que saquen sus cabritas y apaguen los celulares, porque se vienen cinco tips sobre el amor y todo ese rollo romantoerótico, sacado de lo más selecto del cine de tiroteos, explosiones y malos chistes.

Foto no tan relacionada, pero divertida

 

Por regla general, las segundas partes nunca son una buena idea: Esta se aplica a las terminadas. Volver puede parecer una buena idea, porque pucha, en el fondo ya se conocen y son adultos y las cosas se pueden arreglar. Y sí, conozco casos en que resulta. Pero la mayoría de las veces es miedo a lo desconocido y a volver a estar en la dating scene. Si revisa este blog, se dará cuenta que no es tan complicado. Respire tranquilo, mire para ambos lados y acuérdese de que casi todas las relaciones han empezado con un “hola”. Aprenda de Comando y no se mande un Delta Force II, a menos que realmente crea que puede ser su Duro de Matar III.

A veces, uno es víctima de las circunstancias: Al final de Duro de Matar 4.0, Thomas Gabriel le dice a John McClane “En tu epitafio debería decir: ‘Siempre en el lugar y momento incorrectos’“. Y a veces uno quiere vivir la vida como una orgía interminable de carrete y touch and go’s. O anda deprimido porque son todas maracas están todas locas y queremos meditar sobre la condición humana en soledad. Y pah! aparece la mina que nos mueve el piso cuando menos la esperamos. Pero, como decía el otro tipo, “la vida es lo que pasa mientras estamos ocupados haciendo planes”. Así que no sea pollo y juegue, total, lo peor que puede pasar es que vuelva a lo de antes.

El verdadero enemigo es el que menos imaginas: Esto tiene que ver con los celos. Porque siempre anda por ahí un amigo muy, muy, muy cariñoso, o el ex con el que “terminamos tan bien, que ahora somos los mejores amigos” o el tipo que le pone like a todos sus posts en Facebook. En Daño Colateral, la verdadera mala era la mujer que Arnold había salvado anteriormente (N.de la R. : ¡La cagó la weona loca!). Nadie lo vio venir, ¿cierto? Y si hay algo que las minas saben hacer bien, es ser infieles. A lo que voy no es que sean todas infieles y blah, si no que cuando lo son, lo hacen la raja, al mejor estilo Vesper Lynd. Así que si siente que es muy obvio y público el interés de su shiquilla por un loco, relájese. Demás que su mina se lo está cagando, pero no con él.

Es entretenido perseguir: Eso es para todos los flojillos allá afuera que dicen “estoy chato de andar persiguiendo a esta mina”, para que no se olviden del valor de la incertidumbre, cuando está bien administrada. Perseguir un ratito a la lola puede ser el condimento perfecto para una relación cinco estrellas/dedito para arriba/tres Jumbitos. Por ejemplo, El caso Bourne es un pedazo de película (a pesar de Matt Damon). Y la escena del Mini arrancando de la policía es de las mejores. Al final uno igual sabe que todo va a terminar bien, pero se entretiene. Y aquí es lo mismo. Si la chiquilla se deja perseguir (porque estamos claros que se dejan perseguir, ¿no?) usted ya se anotó un poroto. Puede que quiera ver como se maneja nomás. No la decepcione.

Algo sobre las explosiones: Sí, caeré en el lugar común y usaré la imagen como sinónimo del orgasmo. En este caso, el femenino. Nuestra sociedad falocéntrica convierte el orgasmo femenino en una vara para medir nuestra potencia sexual. Y así, obvio que a uno le bajan las ganas de preguntar si se sacó un siete. Pero (pregúntele a sus amigas) es súper contraproducente. Es mucho mejor aprender a prestarle atención a las señales que andar haciendo cuestionarios. Y es mejor aún aprender a preocuparse del propio orgasmo, y dejarla a ella preocuparse del suyo. No me imagino a Arnold volviendo a revisar si la casa explotó del todo, o faltó un poco más de C-4 en el cobertizo. Recuerden, cool guys don’t look at explosions.

Claramente hay muchas otras, pero creo que con esas estamos por ahora. Si tienen algún otro tip que compartir, aplíquese en los comentarios.

Saludos!

Este post es en respuesta a la crítica/petición de una lectora que pidió un post menos alegón sobre las mujeres, en pos de uno más constructivo sobre “Lo que queremos los hombres”. Así que esto se viene en un tono más mamón tranquilo que los habituales posts sobre zorras, celosas y etcéteras. Pero guerra avisada no mata gente.

Cada vez que alguien me pregunta eso, yo comparto mi Teoría de las tres C de una Buena Relación™: Comunicación, Confianza y Chupadas de Pico Cariño. Suena profundo, es fácil de masticar y el 90% de las veces es suficiente. Pero como nuestra amiga fue bastante insistente y quería un post “cabrón”, vamos a tener que explayarnos sobre el tema. Así que, querida lectora, agarre lápiz y papel y tome nota, pero no se acostumbre, que esto no es Cosmo.

Disclaimer: Lo siguiente forma parte de una visión muy personal y que en ninguna manera representa el sentir de FAQ Women o sus empresas subsidiarias.

Pero, ¿qué queremos los hombres?

Aspecto Físico:

Esta es la parte más fácil. Con el perdón de las feministas recalcitrantes, el cuerpo femenino puede dividirse en seis (6) partes básicas, tal como ilustra el diagrama 1. Y, como la mayoría de los hombres estamos en el centro de la campana de Gauss, creo que no vale mucho la pena expresarse sobre las distintas combinaciones de esas partes que nos resultan agradables a la gran mayoría:

Esto, básicamente

  • Tetas: Lo que los gringos llaman handfull. Y que desafíen a la gravedad por sí mismas. Pero hay algunos a los que les gustan más chicas; otros a los que les gustan más grandes; y Camilo.
  • Cintura: Estrecha. Pero proporcional al busto y las caderas.
  • Estómago: Marcado, plano, o con unos pequeños love-handles (que igual tienen su mística)
  • Poto: De buen tamaño, paradito, consistente.
  • Piernas: Largas y torneadas.
  • Resto: Agrúpese aquí cara, pelo y otros. Varía de persona a persona.

Ahora, mujeres que sienten que quedan en los bordes, no se olviden del Resto. Ahí es donde cada una de ustedes es única y todas esas cosas. Y para las que están pensando “Seguro que tú erí’ Brad Pitt po’ weón“, dos cosas. Uno. Es sin picarse. Dos. En pedir no hay engaño.

Aspecto Psicológico/ Emocional/ Pilarsordístico:

Aquí es donde la cosa se pone complicada. Creo que un curso rápido y honesto sobre la mente masculina (además de leer este humilde pasquín) es revisar Alta Fidelidad, de Nick Hornby (no sea floja y léase el libro). Pero si ya estamos aquí, vamos por partes:

Cele con confianza, pero sea la Digna: Yo no tengo moral para decirle que no cele. Sobretodo cuando uno ha tenido malas experiencias, no quiere que lo pillen de nuevo con los pantalones abajo. Pero resulta que entre toda esa sarta de maracospijacortahijosdemilputas®, suele haber uno que otro Hombre Bueno™. Y si usted está con uno de esos, lo más probable es que ataques de celos permanentes lo único que logren es cansarlo.

Apáñenos en nuestras voladas: Los hombres estamos expuestos a grandes cantidades de stress. Tenemos que rendir en los estudios, en el trabajo, en la cancha, en el carrete, en la cama, en todas partes. Competimos a todas horas contra muchas cosas y eso cansa. Por eso, si queremos hacer algo para distraernos, desde comprarnos un tren de juguete hasta tomar clases de paracaidismo (y eso no mande a la mierda el presupuesto familiar o planes importantes), apáñenos. A veces sólo queremos saber que a usted no le importaría que uno llegue a la casa disfrazado de Enano nivel 45 para ser felices.

Lo mismo aplica claramente para los problemas del mundo real. Ahí se da por descontado que una buena pareja (porque corre para los dos lados del espectro cromosómico) va a estar ahí.

Sea femenina para sus weas: No queremos decir que sea toda modosita y que no hable garabatos. No queremos una cartucha. Pero no trate de ser como un hombre para todo. Hay cualidades estereotípicamente asociadas a lo femenino que de verdad se agradecen (no, no las pienso enumerar, ¡haga su tarea, caramba!). Y, por el amor de Dior, depílese antes de parecerse al doble de Chewacca.

Claramente hay muchas cosas más. Pero esas son las más importantes. En resumen, sea una partner.

La Cosa ZeZual:

Antes de seguir sepa usted, y sépalo ahora, que eso de que “todo hoyo es trinchera” no es una ley universal. Así que deje de pensar que lo que tiene entre las piernas es un premio por el que estamos dispuestos a cualquier cosa (bueno, siempre hay alguien) y preste atención a lo que sigue:

Acuérdese que nos gusta mirar: Luces prendidas por favor. Paséese mostrando lo que Dios le dio. Mándese un strip-tease. Póngase en posiciones que nos dejen verla por todas partes a la hora de los quiubo. Nuff’ said.

Tome la iniciativa: ¿A usted le gusta sentirse sexy? Bueno, a nosotros también. Entonces que sea usted la que nos busque para empezar el folleteo, es la mejor manera de decirnos que la calentamos. Y nos inspira a portarnos a la altura, si sabe a lo que me refiero.

Atrévase: Yo no soy nadie para andar juzgando las cosas que no está dispuesta a hacer en la cama, pero sí le digo que si usted no quiere hacer la vaquera invertida o hacerlo en un lugar incómodo (y no me refiero al asiento trasero de un Volkswagen), no se queje de que a veces uno esté poco motivado. Aproveche esos días en que se siente especialmente experimental y échele la culpa a esa tercera copa de champaña. Acuérdese de que “hoy por ti mañana por mí”.

Bueno, para terminar, si encuentran que las cosas son muy generales, es porque uno nunca sabe lo que quiere hasta que lo tiene (¿o era pierde?), por lo que si los lectores quieren agregar más cosas, enviar amenazas de muerte o sembrar dudas sobre mi potencia sexual, la sección de comentarios está abierta. En fin, espero, estimada Lectora Buena Pa’ Preguntar, que estos pequeños apuntes hayan sido de ayuda en su cruzada.

Saludos.

Una vez más, volvemos con otro episodio de Richi Contra la Ciencia, el programa dónde su vecino amigable arriesga su integridad física para responder dudas existenciales sobre las mujeres, sus usos y costumbres. En esta mini-edición, una pregunta de un lector que no entiende porqué su ex se buscó uno igual que él.

Hola Richi:

¿Me puede explicar por qué mierda siempre las minas se buscan un tipo parecido a su ex? Es impresionante como no hay cambios drásticos.

Sinceramente enojado,

Que Tiene Él Que No Tenga Yo

Estimado Que Tiene:

Creo que la respuesta a esa pregunta, es súper simple. (No, la respuesta no es “es que son todas maracas locas”)

Si estás esperando que te diga “Porque no te ha olvidado entonces se busca a alguien que se parezca a ti”, no creo. O sea, sí, puede ser, hay casos documentados, pero yo no pondría mis fichas en eso.

Es más plausible que haya muchas cosas de ti que le gusten, tanto física como psicológicamente. Y el hecho de que la relación no haya funcionado no significa que tenga que cambiar drásticamente sus gustos. Ponte del otro lado, que te gustaba de ella (porque estoy asumiendo que eres el ex, no el nuevo) ¿Las piernas de un kilómetro de largo? ¿El sentido del humor? ¿Esa manera de ponerse los pies detrás de la cabeza? Entonces ¿tu próxima polola tiene que ser paticorta, fome y poco flexible para que ella no crea que la estás “copiando”?

Las personas siempre queremos “mejorar”. Probablemente te busques una mina igual de simpática, pero menos celosa. O con buenas piernas, pero con mejores tetas. Y así es La Vida™. Para ella, quizás El Nuevo® tiene lo mejor de ti más los upgrades que ella encontró relevantes y necesarios.

Cómo esta respuesta salió medio corta (quizá era pregunta para nuestro Formspring), complementémosla con el otro extremo del espectro:

Señoritas que se pasean por este blog: ¿Qué onda esas minas que están con un tipo y el siguiente es uno completamente distinto? ¿Acaso de un día para otro te conviertes en todo lo que quiere dejar atrás? ¿Es más fácil olvidar así? ¿WTF?

Estimados lectores, les dejo la inquietud. ¿Alguno ha tenido una historia así? ¿Alguno ha sido El Nuevo® y se ha dado cuenta de que el ex era igual a ustedes?

Saludos.

P.D.: Y si quieren sugerir nuevas líneas de investigación, adelante. Su pregunta es mi sueldo (emocional)

Seguimos con el Gran Libro de las Mujeres Imaginarias, en cómodos fascículos coleccionables. El día de hoy vamos a hablar de una de las mujeres inexistentes más famosas de todos los tiempos. Ahora, como este es un tema delicado, mi abogado me recomendó hacer el siguiente disclaimer:

Estimada Lesbiana que por alguna razón extraña llegase a leer este post:

Le aviso que durante el transcurso del mismo, se usarán distintos eufemismos para referirse a su condición sexual, por razones de estilo. Pero ¡hey! al menos no se utilizarán los términos tortillera, tijereta, buena pal’ tetris u otros de ese calibre.

Por su atención, gracias.

La Lesbiana que no ha Encontrado el Adecuado, o “Cómo sabes si no lo has probado”

Expectativas

Esta es un clásico de la cultura pop. Todos hemos escuchado las historias sobre el amigo de un amigo que devolvió a una oveja descarriada al buen camino con el poder redentor de su entrepierna. Es casi una prueba de virilidad. “¡Cómo! ¿Nunca has convertido a una mina que atornillaba pal’ otro lado? ¡Pff! ¡Escuincle!”

Nuestro equipo de antropólogos ha podido determinar qué es lo que hace tan atractiva a una Lesbiana que no ha Encontrado al Adecuado:

  • Rica. Súper rica. Puta la mina rica: Seamos honestos, la única razón por la que te das la lata de tratar de convencerla de cambiar de lado, es porque está como quiere.
  • Es tu alma gemela: Además de lo rica, resulta que la mujer en cuestión es simpática, inteligente, sexy, Inserte otras cualidades a elección. Casi es una prueba de que Dios no existe el hecho de que batee para el otro equipo.
  • Igual hay onda: O sea, igual te toca sin razón alguna, se ríe de tus chistes, comparten miradas cómplices cuando una mujer atractiva pasa por el lado. Pero sobre todo, ¡está tan rica! Quizá es que todavía no ha encontrado a ningún hombre de verdad. Alguien tiene que corregir eso, y quien mejor que tú.

Sin embargo, en un 88% de los casos, el canto de sirenas de la Lesbiana que no ha Encontrado al Adecuado (así como de las distintas variaciones del mito, como las Gemelas Porristas Bisexuales™) es la posibilidad de un nunca bien ponderado menage, porque, la gente tiene threesomes todo el tiempo, ¿no?

Realidad

El problema es que la Lesbiana que no ha Encontrado al Adecuado es, ante todo, lesbiana. Por definición, no le gustan los hombres. Aquí es donde más de uno utiliza el argumento sobre la forma predilecta de los distintos juguetes sexuales utilizados por las lesbianas de porno. De acuerdo, pero creo que lo que a la lesbiana no le gusta, es lo que rodea al falo. O sea, usted.

No es nada personal, es que no les van los cromosomas XY.  Ahora, si la obsesión del trío no lo deja dormir de noche, tendrá mejor suerte con una heterocuriosa, o trate de encontrarse una Perfecta® (otro especímen que trataremos en esta colección)

Un consejo para terminar: Cuando se encuentre con una mujer de su agrado, pero a la que le tocó un cuchuflí sin manjar, no haga la pregunta con la que empieza este post. Es incómoda para ella y lo hace quedar como un imbécil. Recuerde, usted no es Harry Potter, así que su varita mágica no va a hacer ningún cambio en la psicología o el ADN (depende de cual teoría usted adhiera) de la señorita en cuestión. Dignidad ante todo señores.

En la próxima edición: La Ninfogeishapornostar.