Curso de Alertas Maracaibas

Iguols

Esto yo no lo aguanto” es una frase complicada, en especial al tratar con minas. ¿Es que uno no aguanta por ser mañoso o cerrado de mente, o porque de verdad es algo que ni Buda tomando Agüita del Carmen consideraría pasable?

Como ya hemos hablado, hay planchas con las que es mejor quemarse uno mismo para ver si nos gusta la cosa o no. Pero dejemos algo claro ahora mismo: ciertas actitudes tienen absolutamente ganado su estatus de “qué chucha” y debieran ser causal de que usté agarre calladito sus pilchas y se largue al puticlub a su casa. Énfasis en calladito: estas cosas son sin llorar, sin armar escenitas, sin andar dejando indirectas en su estado de Facebook, sin andar dedicando baladas pop.

Veamos:

Que lo Dejen Plantado

No es que exista alguien a quien no le importe (o que le guste) que lo dejen plantado; el problema es que, en la mayoría de los casos, la excusa de la mina basta para que usté le compre y haga como si nada hubiera pasado (“pucha, es que murió mi cel“, “una tía se enfermó y tuve que ir a verla“, “mi hermano chico tenía mis llaves y nunca llegó“, etc).

Una mina que lo deja plantado, que avisa encima de la hora o que llega dos horas tarde sin aviso, sea cual sea el motivo, es alguien a quien no le interesó el tiempo de usté. Dejárselo pasar significa decirle: “holi, claramente puedes jugar con mi tiempo y hacerme esperar todo lo que quieras, yo luego compraré cualquier excusa pelotuda que tengas para sacarte el pillo“.

El Show Pobre en Público

Repita frente al espejo: “shows en público, NO“. Dar jugo en público es la estrategia desesperada de una mina, que recurre al escarnio público, a la condena social y a la vergüenza para modelar la conducta de un macho. No debe ser aceptado bajo ningún punto de vista.

¿Qué se hace en estos casos? Se va tranquilamente, con la frente en alto y en SILENCIO. Si usté colabora con el show público gritándole de vuelta, sacándole celos o vengándose de cualquier forma, usté pasa a ser tan culpable y escandaloso como ella. Deje que ella solita sea la del condoro; si es forzado a hablar, dígale simplemente “no voy a discutir esto contigo aquí” y váyase. Cualquier disculpa o muestra de arrepentimiento por parte de ella, acéptesela al día siguiente. Ella debe entender que hacer show pobre no le va a salir gratis.

Muy relacionado con esto mismo es no aceptar que le anden ventilando detalles íntimos en público. La ropa sucia se lava en casa. Eso de andar mezclando a terceros en los problemas domésticos es, como veremos más adelante, desleal y cobarde.

Coqueteo con los Amigos de Usté

Acá la cosa se pone difusa, especialmente porque es difícil precisar dónde termina la buena onda y comienza la calentada de sopa. De todas formas, la regla de oro es: si su mina tiene problemas haciendo la distinción de amigo-de-pololo-no-tiene-tula, es una muy mala señal y la lola definitivamente es un mal partido para cualquier relación, seria o no. Exceso de contacto físico y exceso de interés por hablar a solas con un amigo en específico son señales de cuidado.

Ponga ojo también con la mina que empieza a coquetearle a sus amigos porque está picada con usté o para sacarle celos: ahí la mina está mostrando lo maraca que puede llegar a ser si se siente amenazada.

Coqueteo con los Amigos de Ella

Suficientemente explicado.

Que Intervenga Un(a) Amigo(a) de Ella en la Relación

Oye, quería hablar contigo porque, como tú sabes, yo soy muy amig@ de la Yasuri y me preocup…” Usté ya debe haber puesto fin a la conversa en la parte “soy muy amig@ de…“. Analicemos los casos posibles:

  • Si es una amiga mujer, significa que (1) su mina tiene una amiga muy, muy metida, probablemente con intereses de recuperar a su amiga al bando de las solteras, o (2) su mina realmente tiene problemas encarando situaciones complicadas y necesita que venga la apoderada a defenderla. La cual, como usté podrá imaginar, es una Certified Bruja™ y le hinchará las huevas hasta la explosión.
  • Si es un amigo hombre, la cosa es peor: (1) es un enyeguecido que se siente superhéroe ayudando a la amiga en problemas y le ofrecerá combos o rasguñones ante la menor provocación, o (2) es un baboso que anda detrás de la mina y ve en esta intervención la oportunidad de cagar tus chances y conseguir la pussy que, desde luego, nunca tendrá.

En cualquiera de estos casos, si usté acepta a esta persona amiga como interlocutor válido, está abriendo la puerta a que en el futuro la cosa continúe y se gane un weón o una mina metido en medio, que conoce sus problemas de ludopatía o disfunción eréctil y que no dudará en intervenir para las peores situaciones. Es decir, todos los inconvenientes y ninguna de las ventajas de un trío.

De más está decir: pare en seco a el o la desubicad@, ni se le ocurra defenderse, justificarse ni responder a ninguna provocación. Usté no está para peleas de mierda.

Pololeos con Elástico (menos de dos semanas de duración)

Eso de “pololeos de menos de dos semanas” parece historia de quinceañero, pero no se equivoque, porque pasa a menudo. La situación siempre es más o menos así:

Nace una historia de amor idílica >>> el lolo se entusiasma y le pide pololeo a la mina >>> la mina, con más o menos trámite, le dice que sí >>> el lolo se embala >>> a los pocos días la mina está confundidatomó la decisión demasiado rápido, prefiere pensarlo mejor y todas esas vainas que derivan a terminar la relación.

Acá no se moleste en averiguar si es que la mina está jugando con usté o simplemente es una persona que necesita aprobación de comité para limpiarse el poto: en cualquiera de los dos casos, la mina es un cacho y no le conviene, porque usté no podrá contar con su compromiso para nada. Tenga presente que inmediatamente después de su retirada ella comenzará a arrepentirse de haber terminado, volverá para que lo intenten nuevamente, etc.

Todo esto le ayudará a entender que esta mina es de las que siempre, siempre, está arrepintiéndose de todo lo que hace y no hace. Si no arranca, vaya haciéndose a la idea de sufrir coitus interruptus con frecuencia.

Que le Traten de Manejar sus Platas

Está claro que cuando una pareja decide hacer vida compartida, el modo en que uno use su propia plata ya no es trivial: hay cuentas, arriendos/dividendos y comida para dos personas que están en juego. Por lo mismo, siempre es bueno tener transparencia financiera con su mina, en especial si es usté el que estará corriendo con la mayoría de los gastos. Pero muy distinto es ceder el control de sus propias platas a su mujer. Y no porque su mina vaya a ser mala administradora (usualmente es al revés), sino que un hombre tiene que hacerse cargo de sus propias lucas, y mientras cumpla bien con todo lo que acordaron entre ambos, no tiene ninguna explicación extra que andar dando.

¿Que su mina sabe mejor que usté cuántos son los gastos de la casa? Ok, pues hagan un presupuesto juntos y usté le pasa todo lo necesario. Pero ¿qué es eso de andarle cediendo el control de la cuenta a la mina? ¿Tiene usté acaso problemas de adicción a los casinos, es comprador compulsivo de iPads o siempre llega corto a fin de mes? Hágase hombre y registre sus gastos. Aprenda a planficar, disciplinarse y a vaciar sus ansiedades corriéndose la paja o saliendo a trotar en lugar de andar comprando juguetitos. De esa forma, usté luego podrá premiarse y darse un gusto más que merecido sin andar pidiendo créditos de consumo o avances en efectivo.

Póngase los pantalones y demuestre que es capaz de proveer un hogar y usar la plata eficientemente usté solito, gane lo que gane. Si gana menos, pues gasta menos. Hacer de otra forma significa servirle a su mina sus cocos adornados con hojitas de lechuga (y no sabe cuántas relaciones he visto terminar por lo mismo).

Y ahorre. Los hombres ahorran. Las niñitas malcriadas gastan.

Shao.

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Los ex son el fantasma que ronda en casi cualquier relación que uno empieza. De partida, uno tiende a ver a los ex como el weón que llegó primero, el que clavó la bandera, el que se abrió paso entre la selv… usté entiende. Todas esas patrañas de que “el primer amor jamás se olvida” taladran la cabeza de cualquiera que no se sienta en su mejor momento. Se siente la odiosa comparación con forma de espada pendiendo sobre la cabeza de uno. Y es por eso que muchos prefieren buscarse minas vírgenes o sin experiencia.

(En lugar de darle tanta importancia al que llegó primero, es mucho mejor pensar que luego de experimentar y equivocarse y aprender lo que es bueno, la mina se quedó con nosotros… al menos por ahora. Pero buéh)

El fantasma de un ex rondando suele despertar paranoias en el que recién se viene sumando a las transmisiones; porque la suegra le dice equivocadamente como el anterior, porque buscando un DVD en el closet se encuentra con una carta del ex que la mina tiene cuidadosamente atesorada, porque hurgando un poco en las fotos de Facebook es posible ver a su mina tirando y de la manito con el otro wea (siempre es un wea), y el cerebro no tiene por qué entender que eso es pasado y ya no existe.

(Tal vez por eso algunas tribus piensan que las fotos roban el alma.)

Toda esta charla viene para decirle algo, camarada: no sirve de nada que ande buscando señales de maraqueos o similares si es usté el que anda con la paranoia. Primero hay que asumir que:

  1. La mina ha estado con otros weones, se ha enamorado de otros weones, ha follado con otros weones, otros weones le han corrido mano, ha chupado otros picos, y ha tenido orgasmos con otros weones. Sí, vaya a llorar a la ducha en cuclillas. Es mejor que acepte esta idea, aún cuando su mina le diga lo contrario (las minas suelen mentir en este aspecto cuando ven que el pobre weón es inseguro, así lo hacen sentir mejor). Hágase hombre y asuma desde un principio. No se complique. No trate de imaginárselo tampoco, no sea masoquista. Simplemente acepte la idea. Usté también ya pasó por sus respectivas frotaciones, ¿no?.
  2. La mina se va a acordar de esos otros tipos en varios momentos mientras está con usté, y eso no implica que lo extrañe o lo eche de menos o quiera volver con él o que cante junto a la ventana Is this love, oh that I’m feeling mientras se acuerda de él. Son recuerdos. Especialmente en las relaciones largas. Es normal.
  3. En general, las minas tienen mejor capacidad que los hombres para mantener relaciones cordiales con su ex. Eso incluye: saludarlo para el cumpleaños, preguntarle cómo está si se lo topa en la calle, no evitar deliberadamente un lugar a sabiendas de que se puede encontrar con él, etc. Todo aquello, por supuesto, depende del estado en el que quedó el susodicho después de la terminada.

Por dignidad, por favor mejeto, no cometa la idiotez de ponerse a interrogar a la mina sobre con quién lo ha hecho más rico, o quién le ha dado los mejores besos, o de quién ha estado más enamorada, o si es la primera vez que hace el dragón, etc. No hay ninguna razón para querer saber eso más que la inseguridad de querer validarse ante la mina. ¿No se siente usté como lo mejorcito que ha tenido su mina? Parece que no. Así que si pregunta idioteces, prepárese para escuchar mentiras o respuestas realmente desagradables… las cuales le dolerán el doble, dado que usté es demasiado inseguro.

Dicho esto, veamos señales de que la cosa no va tan bien:

  • Cuando dice “mi ex”, usté ya sabe que se refiere a alguien en específico. Esto no corre, lógico, para las minas que han tenido un solo pololo, o las que terminaron hace menos de un mes (tampoco es buena idea meterse en algo serio con una mina que terminó hace menos de un mes). Si ha tenido varios ex, pero cuando dice “mi ex” se refiere siempre al mismo, es porque ése tiene un exceso de protagonismo. Lo cual no necesariamente es malo, pero ponga ojo igual.
  • Insistencia de ella en que la relación con su ex ya está superada. Especialmente si nadie le pregunta. ¡ESPECIALMENTE si nadie le pregunta! ¿Para qué tanta necesidad de reafirmar lo que supuestamente es obvio? Protip: Si usté, por inseguro, le pasa preguntando acerca de esto, adivine qué sucede: ella empieza a dudar si realmente no estará aún enganchada del ex. No la cague.
  • Hablar mal del ex. Una de las mejores señales de que ella sigue enganchada. ¿Su ex fue una mierda, la trató mal, no la quiso, no le dio lo que quería, en cambio usté, lindo pechocho, es todo lo que ella siempre esperó? Cagaste. La situación está tan vulnerable como para que vuelva el ex una sola vez con flores y la intención de jugársela, y usté pasará directo a las duchas. Acá también incluye hablar bien de usté en comparación con el ex (“mi amor, tiras tan rico, no como el otro pelotudo que ni siquiera sabía hacerme previa“). El otro pelotudo, no le quepa duda, tiene todas las de ganar. Así son ellas.
  • Habla demasiado de sus ex, o de uno en particular. Esto incluye la insistencia en contarle sus historias de los ex y preguntarle a usté las suyas, con el pretexto de “conocerse mejor”. En algún momento, claro, estos temas tienen que salir; pero si ella parece tener demasiado interés en ponerlo en la agenda, puede significar tres cosas: a) se siente insegura y quiere sacarle celos a usté, b) se siente insegura y quiere saber si ella es la más bacán en su vida, c) Está pegada con uno o varios de sus ex y necesita desahogar el tema.
  • Excesiva presencia o joteos del ex. Los casos donde el ex se transforma en un auténtico amigo son como uno en mil, y aún en esos casos transcurrió una cantidad de tiempo al menos equivalente al tiempo en que estuvieron juntos. Y un auténtico amigo sabe respetar los espacios de su mina con el pololo y evita crearle problemas. Ella rasgará vestiduras y jurará que ya son full amigos y que no ocurre nada, o justificará sus joteos como una cosa de él. En cualquiera de los dos casos, es ella la que no está rayando la cancha y trazando límites. Y hay una sola razón para que no lo haga.
  • El ex quedó eternamente enganchado y ella no hace nada por evitarlo. Esta es una situación similar a la anterior. También es similar a la mina que mantiene a sus babosos bien cerquita, pero con una agravante: con este baboso hay historia.
  • Estuvo confundida entre su ex y usté. Es una situación siempre desventajosa para el nuevo, y hay que asumir el riesgo de que la mina vuelva con el ex o se lo cague a usté con el ex (quedando aún más confundida). Esta situación sólo se puede manejar con una buena cantidad de tiempo, con una autoconfianza insuperable, o con un cambio de vida (como irse a otro país o entrar a estudiar a otra parte) que la desconecte definitivamente de su situación anterior y la integre más con usté.
  • Ella “necesita hacer algo” para “cerrar el capítulo con el ex” o para “dejar de estar confundida”. Si ella necesita escribirle al ex, juntarse con él, pegarse una última cacha (TRUE story) o quemar sus fotos en un ritual de macumba, lo que sea con el pretexto de cerrar el ciclo y por fin ser feliz, es porque la situación anda color de hormiga. Desde luego, no sea pánfilo y no vaya a creer que con ese “algo” la situación va a quedar superada, porque not. Tal vez tengan que pasar meses, pero la situación volverá a reflotar, y esta vez de mucha peor forma (“hice lo correcto para olvidarlo y no puedo… esto significa que él debe ser el indicado“). Probablemente ella tiene las mejores intenciones del mundo en olvidar al ex, pero las buenas intenciones acá son tan efectivas como tratar de detener una diarrea con una cadena de oración.

En definitiva, usté lo va a pasar mejor en una relación limpia, sin adjuntos indeseables. No se apresure en emparejarse. Lea las señales desde el principio. Si usté se agarró por primera vez a la mina porque ella andaba volando bajo luego de que la patearan, puta la weá, después no venga como los weones a quejarse que lo dejaron botao porque el ex quiso volver.

Aunque a ella no le parezca muy así, es un asunto meramente de lógica.

Shao.

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En la primera parte de esta serie, explicamos por qué la manera en la que su mina distingue y trata a los jotes es crucial para detectar posibles Alertas Maracaibas. Hoy hablaremos de factores indirectos, como sus relaciones y sus reacciones con otras personas, que le servirán para detectar si su mina le puede llegar a traer problemas a futuro.

Qué Entendemos por Historial

Si usté ya estaba agarrando libreta y lápiz para ir a interrogar a su mina sobre sus relaciones pasadas, guárdelas de vuelta en el cajón. Despacito. Eso. Interrogar a su mina directamente no tiene ninguna efectividad, por la sencilla razón de que tanto si miente como si dice la verdad, estará pasando por el sesgo de ella. Y ella, por sesgo, puede avergonzarse de cosas que no tendría por qué, o puede sentirse víctima en una situación donde en realidad tenía toda la responsabilidad, etc.

Por ende, acá la cosa no se trata de interrogar, sino de conocer un poco más su entorno, su familia y la gente con la que se relaciona. Esto debería surgir de manera natural en una relación, así que tampoco se ande apurando tanto. Sencillamente, la próxima vez que salga el tema, tenga estas cosas en mente.

En segundo lugar, el Historial se refiere también al momento presente. ¿Cómo reacciona ella con otras personas? ¿Cómo es con sus seres queridos y la gente que le importa? En ellos hay claves para entender mejor cómo podría llegar ella a tratarla a usté. Aguce su ojo clínico y siga leyendo.

La Mentira

Todos mentimos. ¿De acuerdo? Ok. Sigamos.

El punto no es si alguien miente o no (porque todos mentimos), sino qué cosas son las que se esconden al mentir. Por ejemplo, mentirle a un enfermo terminal para que no sufra tanto sus últimos días es muy distinto a mentirle a tu abuelita para robarle plata. Como sea, no somos tan bacanes como creemos en pillar a alguien mintiéndonos, en especial a alguien a quien conocemos hace poco. Entonces, la única manera de estimar qué tanto nos puede mentir una persona, es ver qué tanto le miente a otras en situaciones similares.

En el caso de una mina, hay que tener especial ojo con las mentiras que use para salir airosa de una situación complicada (porque algún día la “situación complicada” puede ser que ella te esté cagando y justo llegues tú).

Por ejemplo, supongamos que ella olvidó llevar a la universidad su parte de un trabajo en grupo. Atención si ella tiene tendencia a salir del paso haciéndose la víctima (“pucha, estuve toda la noche con colon y recién hoy pude levantarme a duras penas“), intentando culpar a los demás (“pero si ustedes NUNCA me explicaron bien qué tenía que hacer“) o inventando “imponderables” (“weona, mi perro hoy en la mañana se comió todo mi trabajo“). Mucho ojo también si ella tiende a buscar compulsivamente cómplices que hagan su historia más creíble.

El Papá

No hay mejor indicador de cómo ve una mina a los hombres en pareja que cómo se relaciona con su figura paterna. Ella puede ser muy amiga de sus amigos, simpática y hasta cariñosa con tipos que le caen bien, pero ¿cómo se lleva con su padre? ¿Le tiene respeto, admiración, miedo, cariño? ¿Es un personaje lejano o cercano a ella? ¿Lo menosprecia, lo ve como un pichiruchi, o lo tiene supremamente idealizado al punto que nadie se le compara jamás? Todas son cosas que reflejan su visión de los hombres.

Si el papá fue infiel con su mamá, abandonó a la familia, era abusador o cualquier otra disfuncionalidad, la clave está en ver cómo se relaciona ella con eso. ¿Lo perdonó y está en paz con él, o lo niega y es un personaje tabú? ¿Lo ama y lo odia a la vez? Todas estas cosas se transfieren directa o indirectamente a las relaciones, para bien o para mal.

No cometa el error tampoco de pensar que los hijos repiten calcadamente las experiencias de sus padres. Evite las conclusiones apresuradas al respecto.

La Familia

El tema con el papá se extiende, de cierta forma, al resto de la familia. ¿Cómo manejan en su familia los espacios con ella? ¿La dejan ser y la apoyan, la presionan y sobreexigen, o sencillamente no la pescan? ¿Son cerrados de mente, ultraconservadores o exitistas? Por ejemplo, una mina cargada con presiones acerca del “deber ser” y a la vez temerosa de defraudar a sus padres probablemente no se la soltará tan rápido.

En general, con los temas familiares (valores, distribución del cariño, etc) las actitudes posibles que se pueden tomar son tres: a) sumisión b) rechazo c) equilibrio. Por ejemplo, si los papás de ella son hippies rockeros carreteros lanzados a la vida, ella puede a) ser igual que ellos b) rebelarse y ser materialista-exitista o c) tomar elementos de ellos junto con cosas de su propia cosecha.

De más está decir que las cosas irán mucho mejor si su mina se relaciona con las cosas familiares desde el equilibrio. Estos factores pueden servirle a usté, amable lector, para hacerse una idea de cómo se llevará con su mina en el día a día. Que suele ser lo que más pesa.

Las Amigas

Las amigas son un buen indicador de la lealtad de tu mina. A la familia no la eliges, los jotes no interesan, pero a las amigas se las escoge y se las mantiene por opción. Cualquiera de los siguientes comportamientos constituyen peligro de Alertas Maracaibas:

  • Amistades por interés: este es probablemente uno de los mejores indicadores. Sobarle el lomo a alguien sólo para obtener algún beneficio a cambio es una Alerta Maracaiba por excelencia.
  • Cinismo: fingirle amistad y simpatía a alguien que en realidad no soporta. No confundir con cordialidad. Si es de las que siempre le está viendo algo malo a las amigas, o suele comentar cosas a espaldas de ellas que en persona no se las dice, puede imaginarse como hará con usté.
  • Patera: Tal vez no sea amiga por interés, pero sí sea muy buena para sobar el lomo a las amigas, siempre tapándolas a piropos y corazoncitos. El exceso de zalamería suele ser una de las características de una Mosquita Muerta.
  • Aserruchadas de Piso: mina que tiene historial de haberse joteado o agarrado a minos o ex-minos de sus amigas demuestra tener problemas entendiendo los espacios y las lealtades ajenas.
  • Peleas hirientes: ¿Saca tu mina todos los trapitos al sol cuando se pelea con las amigas? ¿Les dice cosas hirientes con intención? ¿Se las caga con secretos si se llega a enojar? Muuucho ojo.
  • Cariños cambiantes: ¿Un día ama a sus amigas y al otro día las odia sin motivo justificado? Tome nota. ¿A la primera cosa que interprete como “deslealtad” ella rasga vestiduras, manda a la chucha y declara finalizada la amistad? Ojo.

Como siempre, al observar estas cosas evite ponerse sobreanalítico. Una buena regla es la siguiente: una vez es excepción, dos son coincidencia, tres ya es una constante.

;D

Próximo capítulo, los Ex: descubra Alertas Maracaibas y ahórrese dolores de cabeza observando cómo se lleva ella con sus anteriores parejas.

Shao.

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El Curso de Alertas Maracaibas nació de una serie de conversaciones que sostuve con un informante, que pide ser llamado simplemente como Señor Thunder. A este amigo le ha tocado vivir en carne propia lo lindo que es (spoiler) emparejarse, enamorarse, sufrir, desengañarse y arrancar por minas locas, manipuladoras y maracas de todas las especies.

Como uno es weón pero no tanto, las experiencias repetidas terminaron por hacer que el Señor Thunder comenzara a distinguir patrones en común. Y surgieron las interrogantes:

  • ¿Existe algún método para predecir si lo vas a pasar bien o mal con una mina?
  • ¿Hay alguna forma de deducir, por medio de la observación, si una mina se está portando mal, o se dispone a hacerlo?
  • ¿Existen señales de que una mina anda pensando en patearte o jugar a las pateaditas contigo sistemáticamente?

Llenamos cuatro pizarras de anotaciones, esquemas y diagramas intentando poner en orden las respuestas a estas preguntas. Y el resultado es esta serie de tres posts, cada uno con un aspecto a poner ojo:

Qué Hacer Ante una Alerta Maracaiba

Una Alerta Maracaiba no es trivial. Es un comportamiento a todas luces dudoso de la mina. Es probable que no sea sólo un rollo suyo. De todas maneras, actúe con cautela y de modo proporcional al número de Alertas:

1 alerta: Hable con su mina, dígale que vio un comportamiento extraño de ella, descríbaselo y explíquele que usté se sintió incómodo, que lo encuentra raro y que le da mala espina. Con calma y sin enojo, pero con seriedad y dando a entender que tal vez sea un malentendido, pero que espera no volver a ver algo así, por respeto.

2 alertas: Demuestre un poco más de molestia, explíquele que ya habían hablado este tema antes y que, al parecer, ella no se veía interesada en cambiar su actitud, lo cual podría traer serios problemas para la relación.

3 alertas: Ultimátum. Una más y chao. Si usté no está enamorado ni feliz con su mina, a la tercera alerta ya puede perfectamente patearla.

4 alertas: Patéela inmediatamente.

5 alertas: Usté es un baboso de cuarta, agarrado de las bolas, eunuco de jalea, deshonra del género masculino.

Amigo, este Curso no es para que se ponga paranoico: no todas las minas son malvadas. El objetivo, simplemente, es que se lo dejen de hacer weón. Si en algún momento su relación con una mina lo empieza a poner extrañamente incómodo o inseguro y no sabe la razón, consulte este Curso y vea si encuentra algo raro. No se resigne a tener que pasarlo como el orto con una mina por creer que no existe otra (disponible) que sea mejor. Sí, a usté le hablo, usté que pasa comentando que una mina rica, inteligente y emocionalmente sana no existe.

Buéh. Comenzamos con los Jotes.

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Distinciones de Jotes que Usté (Y Ella) Deben Conocer

Los jotes no tendrían por qué ser una amenaza para usté y su relación con su mina. Si usté anda con una mina razonablemente bonita, debería esperar un cierto nivel de joteo; si usté anda con una mina muy rica, deberá tener una alta tolerancia al joteo ajeno; no le darán tregua ni cuando usté vaya a mear.

El punto acá no son los jotes, sino cómo ella los clasifica. Difícilmente esta clasificación será explícita; se nota en cómo ella los trata. Para esto, usté debe tener presente que no todas las minas reaccionan igual al joteo, como ya hablamos en el Catálogo de Minas Joteadas.

Partamos distinguiendo entre dos grandes grupos; aquellos que le darían a tu mina (les gusta/se la pololearían/igual le hacen la maldá) y aquellos que no. Los que no tienen ningún tipo de interés por tu mina, los descartamos por irrelevantes.

Entre los que sí la harían con tu mina, tenemos tres tipos:

  1. Los que nunca la jotearán, sea porque no se atreven, no ven posibilidad o no les vale la pena el esfuerzo.
  2. Los que sólo se la jotearán si está soltera. Suelen hacerse los lindos al conocer a la mina, pero enterándose de que está pololeando, paran el joteo y se quedan con la pura buena onda.
  3. Los que se la jotearán sin importar su estado civil. Aquí caben tanto los descarados, que van al choque frontal sin pedir ni permiso, como los tímidos, que intentan buscar como sea una instancia de intimidad o de cercanía, pensando que eso en algún momento hará que la mina se les tire.

El grupo (1) también queda descartado por irrelevante. La clave está en cómo se comporta la mina con los grupos (2) y (3).

Aquí es donde la cosa ya se pone fina: depende del número de insistencias del jote.

  1. Si el jote se presenta una sola vez, bastará con que la mina lo corte de alguna manera sutil (yéndose, rechazando cortésmente su invitación a ese copete, etc). Si en ocasiones posteriores el tipo no sigue haciéndose el lindo o intentando invitarla a algo, no es necesario poner más ojo.
  2. Si, en cambio, el jote insiste una segunda vez, es probable que no haya entendido la indirecta anterior. Por ende, la mina tendrá que ser levemente menos sutil: te mencionará como pololo de alguna manera casual (“siii, mi POLOLO siempre va para allá“), o diciéndole que está ocupada y que jamás de los jamases podrá salir con él, porque está demasiado ocupada. Una buena parte de los jotes nivel (2) desiste en esta etapa. SI NO LO HACE: Alerta Maracaiba.
  3. Si el jote sigue insistiendo, significa que tiene serios problemas entendiendo indirectas (AKA es weón con ganas) o piensa que la puede hacer igual con sólo insistir. Aquí la mina DEBE mostrar su carnet de polola de un modo explícito (“gracias, pero tengo pololo y no estoy interesada“), o sacárselo con una humillación que le deje las bolas igualmente chicas (“contigo ni amarrada, si quieres te ayudo a conocer chiquillas, con alguna te saltará la liebre“). SI NO LO HACE: Alerta Maracaiba.
    El resto de los jotes de nivel (2) y una buena parte de los de nivel (3) debiera abortar misión en esta etapa.
  4. Pongámosle que el jote, a pesar de todo lo anterior, sigue insistiendo. Estos casos extremos ya corresponden a obsesiones o a weones con más de 10 copetes en el cuerpo. Aquí tu mina debe ponerse realmente pesada, amenazar con llamar guardias o mandarte a buscar a ti y a tu bat de béisbol o alzar la voz para llamar la atención de los demás. Cualquier cosa menos que eso es Alerta Maracaiba.

De la misma forma, hay ciertos comportamientos que disparan la Alerta Maracaiba dependiendo de este mismo número de insistencias del jote. Recuerde que estamos hablando de JOTES haciéndose los lindos y no de un tipo cualquiera conversando amenamente con ella (se nota en la actitud):

1 insistencia: cualquier tipo de contacto físico, aceptar contactos físicos de él, aceptar aislarse o estar más a solas con él son Alertas Maracaibas.
2 insistencias: lo anterior más: sonrisas, excesivo interés en seguir conversando, mostrar interés (aunque sea fingido) en seguirse viendo son Alertas Maracaibas.
3 insistencias: lo anterior más: exceso de simpatía, conversas uno a uno, mostrar interés (aunque sea fingido) en mantener contacto y no explicitar que está pololeando son Alertas Maracaibas.
4 insistencias: cualquier cosa que no sea mandarlo a la cresta o escaparse a morir es una Alerta Maracaiba.

¿Que si esto incluye a amigos babosos?

Pero claro. Usualmente un jote disfrazado de “mejor-amigui-peluchín-sin-bolitas” pasa bajo la guardia durante un buen tiempo con abrazos apretados, conversas a solas con copete hasta la madrugada y piropos cándidos; pero siempre, siempre hay un momento donde el loco muestra la corneta sus verdaderas intenciones, ya sea declarando su amor eterno y sufriente, o tirándose al dulce después de haber tratado de ablandarla con piscolas. Ese momento es la insistencia 1, para efectos de Alertas Maracaibas.

¿Que probablemente ella, si lo hace, no lo hará frente a usté? Probablemente. Entonces busque señales. Un joteo via Facebook (“te ves tan presiosa un monumento a la bellesa saludos“) o Twitter (“hooola pue, te ves bastante bien ah, cuando nos juntamos???“) cuenta como una insistencia. Y de la misma forma, las señales anteriormente mencionadas son perfectamente traducibles al mundo digital. Pero eso hágalo usté, no sea pajero.

Próximo capítulo, El Historial: cómo predecir Alertas Maracaibas a través del comportamiento de ella con su familia y amigas.

Shao.

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