Enciclopedia de las Técnicas Zorras

La Enciclopedia Ilustrada de las Técnicas Zorras pone en evidencia a las mujeres que usan algún tipo de manipulación o estrategia para conseguir lo que desean de un hombre, en fascículos coleccionables!

Iguols

Ésta es una entrada en la Enciclopedia Ilustrada Coleccionable de las Técnicas Zorras.
Remítase a la Bienvenida para una explicación general de las Zorras y sus características.

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Descripción de la técnica

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Ángel Malherido, circa 1560

El Ángel Malherido (sí, el nombre le sonará a canción de Maná o Arjona) es una Técnica Zorra consistente en fingir o exacerbar un estado de vulnerabilidad mental, emocional o física, como excusa para justificar todo tipo de comportamientos.

Esta técnica tiene como parienta cercana a la Mosquita Muerta. La diferencia es que aquí, más que encubrir, se intenta justificar un hecho evidente, ya sea porque (a) la Zorra andaba pajareando y la pillaron, o (b) cometió un acto imposible de maquillar. Podríamos decir que es la técnica “del día después”, cuando otras más sutiles han fallado.

Por estado de vulnerabilidad entenderemos las chivas de origen mental/emocional, como depresión, bipolaridad, crisis de pánico, TOC, borderline, etc. Autodiagnosticarse como borderline está bastante de moda, porque tiene nombre gringo y suena a que de alguna forma es un caso clínico y se puede citar a Grey’s Anatomy como evidencia.

Otro origen frecuente de excusas son relaciones traumáticas del pasado, donde ella siempre salió con el corazón destrozado y sus alitas rotas, incapaz de recordar cómo era eso de amar a alguien de verdad (o al menos de cómo sentir celos sin destrozarle el auto al pololo). Tampoco faltan las pachamámicas, que le echarán la culpa a que son niñas Indigo o Cristal y que por ende son “especiales” y necesitan que les hablen suavecito.

Dependiendo del contexto de la muchacha y su víctima, algunas harán uso de excusas aún más exóticas: “es que me encuentro en un proceso de purificación de herencias energéticas ancestrales”, “mi psicólogo me pidió que no me guardara nada”, “es la cruz que me tocó cargar”, “me hicieron un amarre”, “son las gotas homeopáticas que estoy tomando, significa que me están haciendo efecto”.

Excusas físicas suelen relacionarse con dolencias menores, como gripes, diarreas, ataques de colon, intolerancia a la lactosa, etc, que usualmente encubrirán cosas igualmente inocuas. Están también quienes le echan la culpa a La Regla o al SPM por cosas que en realidad ocurren fuera del período. Como este tipo de excusas suele ser más fácil de detectar, la Zorra preferirá las emocionales para los casos más complejos.

Usos y efectos

Entre las cosas que la Zorrita puede intentar excusar con el Ángel Malherido, tenemos:

  • Arranques de mal genio, rabia e ira desproporcionados
  • Escenas de celos, shows pobres y peleas estilo Daniella Campos v/s Titi Ahubert con alguna otra Zorra, etc.
  • Infidelidades
  • Inminente término de una relación (donde la causa real es que la mina se aburrió)
  • Haber tratado con la punta del zapato a un baboso que después (como buen baboso) va a pedirle explicaciones
  • Arrepentirse a último minuto de tener sexo con alguien con quien no quiere quedar mal
  • Arrepentirse a los pocos días o semanas de haberse puesto a pololear
  • Faltar al trabajo, a un examen, a una cita, etc.

Esta técnica funciona tan bien porque se ancla a dos puntos débiles que tenemos los hombres: a) el desconcierto y la total parálisis que sentimos cuando vemos a una mina quebrarse y b) nuestro instinto de protección, que fácilmente deviene en complejo de superhéroe/enfermero si la ocasión se presenta.

Esto le da oportunidad a la Zorra de bajarle la guardia a su víctima dándole la oportunidad de salvarla, rescatarla, sanarla. Llegado este punto, el susodicho no sólo tapará con tierra cualquier ofensa, sino que secretamente se sentirá hasta honrado de que esto le haya pasado a él.

El real peligro de esta técnica es que, una vez aceptada, se convierte en el comodín para justificar cualquier tipo de mañas y pendejadas. De la misma forma, para la víctima ya no es tan fácil salirse del loop si se le agota la paciencia: no puede llegar y abandonarla a su suerte, está tan vulnerable y desvalida. Tiene que quedarse ahí y resistir. (Somos bien huevones a veces.)

Índice de peligrosidad: MUY ALTO (5/5)

Antídoto y profilaxis

Al igual que otras técnicas que involucran vulnerabilidad, es muy difícil separar el polvo de la paja. Desde luego, hay minas que de verdad sufren algún tipo de trastorno o trance difícil y necesitan una pizca extra de paciencia y cariño. Pero aún siendo así el caso, usté merece saber si va a tener que lidiar con una mujer en una situación complicada o con una fresca de raja de marca mayor.

Un buen punto de partida es establecer qué tan grave es la excusa:

  • Para excusas suaves: la primera vez que ocurra, asuma que ella está diciendo la verdad. La segunda vez atribúyalo a una lamentable coincidencia. La tercera vez usté ya puede dar por hecho que hay una excusa en acción.
  • Para excusas más serias: acá es bueno hacer un background check e intentar hablar con familia o cercanos a ella para sondear qué tan real es lo que aqueja a la lolita. Pruebe también dándole vuelta la tortilla: agárrese de la supuesta gravedad del asunto, e insista en que vea su caso con un doctor/un abogado/los pacos/un exorcista/Tony Kamo. Si ella opone resistencia a que un externo la revise, o si es algo que supuestamente nadie más puede saber, empiece a sospechar.

Para Terminar, Un Mensaje Positivo

A veces las mentiritas blancas sacan de apuros y suavizan verdades demasiado rudas. Hay ocasiones donde es preferible pensar que su amor de verano terminó porque ella “está pasando por un momento complejo” en lugar de “en verdad estái muy fofo y yo quiero ir a tirarme otros minos”. Es menos dañino para la paz mental y ayuda a enfocarse en otra cosa. Todos la hemos hecho alguna vez.

Pero recuerde también que todo tiene un límite que rompe el deseo. A mucha gente le han pasado weás muy pencas y se las arregla como sea para que esas cosas no definan su personalidad (no ponerlo en la bio de Twitter ayuda bastante). Y en general, se pasa mucho mejor con la gente que no se anda poniendo excusas para todo.

Shao.

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FAQ Women se complace en presentar un folletín de apéndice a la afamada Enciclopedia de las Técnicas Zorras, escrito por David, a quien usté tal vez recuerde por este otro post. Que lo disfrute.

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Esta es una técnica poco común, pero en manos inescrupulosas es una verdadera bomba atómica.

En esta técnica, la hembra juega con la segunda mayor fantasía de un hombre sobre la tierra (sí, señoritas, la mayor fantasía de un hombre es hacer un gol en la final del mundial de fútbol. Sorry), esa fantasía alimentada por millones de horas de pornografía que eleva a quien la consiga al estatus de Zorrón envidiado y admirado: el trío MHM.

Aclarémoslo ya: esto no se trata de lograr el infinitamente soñado ménage à trois. No señores: aquí lo que busca la mujer es ganar tiempo.

¿Para qué la mujer querría ganar tiempo?

El uso más clásico de esta técnica es cuando la mujer está conociendo a la víctima y quiere engancharla. Con esta técnica, ella se convertirá en la mejor mina que pueda conseguir en su perra vida: una mina que le gusten también las minas. Oro puro, con el interés garantizado por el tiempo suficiente, cosa de que sin querer queriendo, el macho se enamore o por comodidad continúe la relación para no perder lo ya invertido.

Otro uso clásico es cuando la relación está mal y se está mirando para el lado; esta técnica es una inyección a la vena de interés por la relación y así pasar las tempestades.

Lo poderoso de esta técnica pasa simplemente porque para llevar a cabo un trío se necesita de la venia de la dama, lo cual automáticamente le da poder absoluto sobre la fantasía. Una vez que han detectado el deseo del macho (llevamos tatuado en la frente “quiero un trío por favorcito”, así que no es gran mérito), la reacción puede ser variada: generalmente, las más recatadas de plantón le dan a entender al hombre que eso es algo asqueroso, anti natura y un sinfín de términos medievales, obviamente acompañado de los miedos relacionados con compartir a su pierno.

En cambio, una mujer medianamente calculadora se sobará las manos.

La técnica

Paso 1, la propuesta: Ella le sugerirá (sutilmente) que le gustaría experimentar un trío. Milésimas de segundo después de esa frase, el hombre cae hipnotizado por la noticia. Un torrente de emociones fluye por su cuerpo de forma incontenible, podría llorar y reír al mismo tiempo, está más contento que perro en asado familiar.

Pero a su vez cae en la más absoluta vulnerabilidad. Este momento el macho lo ha imaginado infinitas veces, entonces sabe cómo reaccionar y con temple de acero sólo asiente con indiferencia: mmm, séeh… podría ser… No importa: en este punto él sólo buscará la mejor forma de mantener a la mina feliz para que no cambie de opinión e intentando disimular su interés. El tipo pensará cada palabra que diga. ¿Una pelea? ¡Jamás! el hombre se convierte en un estratega 24/7 sabiendo que se acaba de ganar la lotería.

El problema es que cobrar el boleto no será fácil.

Paso 2, la espera: Acá la mujer evitará el tema durante el mayor tiempo posible, dejando que la mente del hombre vuele por el universo pornográfico que hemos acumulado en la cabeza de tanto poner en el buscador Lucky Guy Does Two Best Friends. Con sigilo por el empedrado el hombre esperará que la mujer retome el tema. Pero eso no ocurrirá pronto, así que pasado un tiempo prudente el tipo dejará la cautela y el fingido desinterés y retomará la plática.

Ella se mostrará reticente y se hará la loca el mayor tiempo posible, porque él no puede presionarla en exceso sin perder todo lo “avanzado”; pero lentamente el macho terminará ofuscándose y perderá interés. Pero como la finalidad de esta técnica es retenerlo, ella da el paso siguiente.

Paso 3, pasar la Pelota:

— ¡Ya poh, hagamos el trío!
— Puchi, pero no conozco a nadie que quiera…

Acá le tiran la pelota al hombre, y un hombre con una pelota que no sea de fútbol mucho no sabe hacer. El compadre le preguntará a todas sus amigas, conocidas, desconocidas, incluso primas; agotará todas las instancias e incluso considerará el comercio sexual (descartado: ella jamás dejará que uses esa carta triunfo, alegando que es muy sucio, que no le da confianza, etc).

Eventualmente, el tipo podría conseguir alguna mujer que acepte su solicitud, pero su mina simplemente dirá que no le tinca, que no se siente segura, que no le excita o no le gusta, y lo peor es que es entendible absolutamente.

Intente lo que intente el hombre, ella sabe que finalmente el trío fallará y toda la propuesta se hundirá como el Titanic.

Entonces se aprende una gran lección

Grábeselo: El hombre es un invitado en un trío.

Las mujeres, cuando van a eso, ya tienen una complicidad de mucho tiempo; necesitan sentirse seguras, así que ya lo han planeado implícita o explícitamente antes que usted llegue al ruedo. Usted, probablemente, se dará cuenta de que una mina quiere un trío casi el mismo día en que se meta con ella. Obviamente aprendemos que un trío es algo difícil de conseguir (sin pagar); no basta sólo quererlo, se deben cubrir muchos requisitos de ellas.

Bueno, y como está escrito que fallará en la búsqueda, la culpa será achacada a usted: ella lo intentó, ella quiso, y fue usted el que no se consiguió a nadie o no supo estar a la altura de las circunstancias; no hay nada que reprocharle a la mujer, la culpa es del macho, no puede odiarla, ella está libre de polvo y paja.

Después de mucho tiempo se dará cuenta que le hicieron el cuento del tío… digo, el cuento del trío.

Variante de la técnica: La amiga “que ya está lista”

Esta variante es más radical: ella necesita provocar un impacto más fuerte o cuenta con menos tiempo, entonces le propone al hombre hacer un trío con una amiga de ella. El macho se comportará de la misma forma ya descrita (como dije, esto se ha incubado generación tras generación en las mentes de los hombres).

Acá parece que el trío está 100% seguro. NOT. La hembra jugará con los tiempos: cuando tú puedes la amiga no puede, cuando la amiga puede tú no puedes (previa revisión de tus horarios), y así la mina puede estirar la pelota por un tiempo considerable hasta que te enganches.

Conclusión: somos esclavos de nuestros deseos y ellas lo saben, así que sea cauto: si ella se lo propone y anda corriéndose después, es posible que usted se encuentre frente a esta técnica. O dicho de otra forma: si ella tiene interés, siempre lo demostrará.

Atte.

— David

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“La cagó que somos iguales”

Descripción de la Técnica

El Espejito es el engaño mediante el cual la Zorra le hace creer a su víctima que tienen muchas cosas en común, que son tan parecidos y que tienen una química o una conexión especial.

Esta técnica se basa en el hecho de que a todos, en el fondo, nos gusta sentir que no estamos tan solos en nuestras weás raras y que existe un alguien por ahí que piensa y siente como uno. Rapport, que le llaman.

Pero dado que nadie nunca piensa ni siente exactamente igual a otra persona, el famoso rapport a menudo es una ilusión o una conclusión demasiado apresurada, porque al final, mucha gente quiere creer a toda costa que están conectados con alguien de manera única y especial. La Zorra sabe esto y sabe que frente a una víctima necesitada una buena manipulación lo dejará totalmente de los cocos.

Entonces comienza la aplicación de la técnica:

  • La Zorra estimula al baboso a hablar más de sí mismo. Cada cierto rato, ella condimenta con “uuuh, sí! a mí también me pasa lo mismo!
  • Si la Zorra es lo suficientemente observadora, deducirá ciertos posibles gustos del susodicho y los contará como si fuera de ella, cosa que él también pueda decir con sorpresa “la cagóoo, siempre he pensado eso!“.
  • Después de tal intercambio, la Zorra corona el arreglo floral con “oye, la cagó, es que somos iguales, nunca había conocido a nadie tan parecido a mí“. Si la mina ha sido lo suficientemente coqueta en las instancias previas, el baboso contestará con entusiasmo “yo tampoco“, con lo cual oficialmente lo tiene de las bolas.
  • Este intercambio deberá repetirse unas cuantas veces para que el baboso deposite su total confianza en la conexión y química que tienen.
  • Llegado a este punto, la Zorra puede realizar sus maniobras habituales de retroceder, hacerse la weona, enfatizarle que “son sólo amigos”, dejar de pescarlo y luego volver a buscarlo, taparlo a mensajes y déle de nuevo con la cantinela de somos-tan-parecidos-capaz-que-seamos-almas-gemelas. Como ya explicamos en El Paso de Cebra, las víctimas tienen la porfiada tendencia a ver sólo los “” y a omitir los “no“, por lo cual es muy probable que no se dé cuenta de cómo lo están muñequeando hasta que sea demasiado tarde.

Usos y Efectos

Esta técnica encuentra su terreno más fértil en tipos solos, que se sienten desadaptados, incomprendidos o que odian a las minas porque sienten que no pueden conectar con ellas. Los mimos, coqueteos y la conexión cósmica que parece tener con la Zorra le hace verla como una suerte de “redentora”, que además de rica (da lo mismo que sea más fea que mono con arcadas, él la verá como rica) es la persona que él estaba esperando.

El uso principal de esta técnica es, por supuesto, traer a la órbita de la Zorra a un tipo durante mucho tiempo. Este tipo de técnica es especialmente chuchesumadre en relación a la pescá que la Zorra le vende al baboso: no es que le prometa invitarlo a su fiesta de graduación y luego se corra. Acá el daño es mayor. La mina que aplica esta técnica es muy inteligente, probablemente mucho más que su víctima. Eso pesa.

El Espejito deslumbra y ciega totalmente al baboso, que convencido de que esta Zorrita es su alma gemela, pasa a ignorar a cualquier otra mina que pueda rondarle, convirtiéndose él mismo en el principal obstáculo para salir algún día de órbita. Si el tipo llegó a pensar que la Zorra era ese salvavidas que estaba esperando, va derechito a hundirse aún más durante un buen tiempo.

* Índice de peligrosidad: MUY ALTO (5/5)

Antídoto y Profilaxis

Aquí es donde el respetable se pregunta: ok, pero cómo chucha diferenciar entre una Zorra que me engrupe y una mina con la que sí tengo conexión, sin ponerme paranoico?

Bueno, hay ciertas reglas de oro para no cagarla:

a) No saque conclusiones apresuradas. Todos ponemos nuestra mejor carita cuando nos venimos recién conociendo. Y ese mismo afán de tener química con alguien a veces hace que la gente distorsione su carácter y sus gustos. Entonces, lo que era una afición culpable y moderada por, digamos, Roxette o Gianluca Grigniani, se transforma súbitamente en fanatismo acérrimo sólo por el deseo de agradar.

b) Las compatibilidades que realmente importan se van notando con el tiempo. Paciencia. Después de un par de discusiones y un par de malentendidos (y de ver cómo los arreglan), usté recién empezará a entender si la lolita era de verdad o era un globo de helio no más.

c) No porque compartan esa misma afición freak significa que están hechos para estar juntos. Richi lo explica mejor aquí.

d) Desconfíe si parecen estar de acuerdo en casi todo. ¿Parecen gustarle las mismas cosas, la misma comida, tienen la misma opinión del mundo, ven las mismas series? Raaaaaro. Además de que es muy poco probable que sea cierto (y si fuera cierto, sería muy aburrido), denota demasiada prisa por tener química, y eso siempre termina pasando la cuenta, sea o no sea Zorrita la mina.

Etimología

Contrario a lo que sostiene la creencia popular, esta Técnica no fue llamada así por Blancanieves, donde es el espejo el engrupidor y no la mina. Su nombre proviene de la Albania comunista (Pasqyrë, literalmente, “pequeño espejo”) de mediados de la década del 70, cuando los primeros investigadores en Tirana (!) notaron que el engaño de la Zorra podía ser graficado como si ésta estuviera sosteniendo un espejo frente a su víctima. Éste, a su vez, deslumbrado por su propio reflejo, no era capaz de ver quién estaba detrás.

Shao.

Próximo fascículo: El Ángel Malherido.

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Así se ve el Mensaje Vacío en uno de los últimos smartphones que salieron al mercado.

Descripción de la Técnica

El Mensaje Vacío es una técnica en la que la Zorra le envía un ídem a su víctima, con el objeto de despertar su curiosidad y atraerlo nuevamente a sus redes.

Esta técnica sorprende por su simpleza y creatividad: una vez que la Zorra ha intentado llamar y contactar por todos los medios a su presa sin resultados (probablemente porque el tipo ya cachó que la mina es bien Zorra y que no le conviene contestar), ella le envía un SMS vacío, usualmente a su celular (en casos menos frecuentes, se han visto e-mails, mensajes de Facebook o tweets). Las llamadas perdidas también son consideradas por varios autores (ver Stinson et al, 2007) como una variante válida de esta técnica.

La idea es que el mensaje vacío despierte la curiosidad del baboso y piense una de estas dos interpretaciones:

  • La Zorra se encuentra en una emergencia, necesita ayuda y no alcanzó a escribir nada (le están robando, se le está quemando la casa o se le cayó el lápiz labial por el alcantarillado)
  • La Zorra tenía, esta vez, algo realmente importante que decir y él necesita comprobar si fue realmente así

La efectividad del Mensaje Vacío depende de que la Zorra no haga ningún tipo de contacto con posterioridad. De esta forma, la curiosidad del susodicho aumentará, logrando eventualmente que éste la contacte para saber qué pasó.

Y de ahí, es pan comido para la Zorra.

Usos y efectos

Esta técnica es el último recurso de una Zorra que intenta buscar a un tipo por todos los medios y éste no responde. Es el último recurso, porque tras él debe interrumpir contacto. Tampoco es una técnica repetible con el mismo tipo: se hace una vez y se quema.

Su aparente inocencia la vuelve una técnica barata, fácil y con bajos efectos secundarios. Está pensada como una técnica que abra la puerta para técnicas más avanzadas y efectivas. Por ejemplo, en caso de que el tipo enganche con el Mensaje Vacío y le conteste, la Zorra puede continuar con la Carnada Olvidada (“puchi, sí, es que te quería contactar porque encontré un polerón tuyo y quería devolvértelo“) o el Falso Guaguazo (“estoy embarazada y estoy segura que eres tú el papá, con los nervios te mandé el SMS antes de escribir algo“).

Nunca hay que subestimar la capacidad de curiosidad del ser humano; dado que la técnica en sí misma no es dañina, la víctima puede pensar que no hay nada malo en averiguar el porqué del mensaje y si está todo bien. Sin embargo, si es que el susodicho aún no ha bajado del todo la guardia, puede también descubrir fácilmente los propósitos de la Zorra y reanudar el bloqueo. Asimismo, el mensaje es fácilmente ignorable.

Índice de peligrosidad: BAJO (2/5)

Antídoto y profilaxis

Ignore los mensajes de este tipo. ¿No ve que la curiosidad mató al gato?

Si tiene sospechas reales y fundadas de que la Zorra puede estar en peligro, puede probar contactándola a través de un tercero. Pedirle a una amiga mujer que le pregunte a la Zorra si está todo bien puede ser bastante efectivo para filtrar otras técnicas.

Próximo fascículo: La Falsa Marcación de Territorio.

Shao.

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Descripción de la técnica

En la radiofoto: La víctima infructuosamente vuela tras el gol de Media Cancha perpetrado por la Zorra (Agencias).-

El Gol (o Golazo) de Media Cancha es la técnica mediante la cual la Zorra, pololeando o casada, se embaraza de un tercero y hace pasar la guagua como hija del baboso oficial.

Lo siguiente le va a doler, macho: la existencia de esta infame técnica tiene razones profundamente arraigadas en la biología y la evolución. Permítame explicarle:

  1. Mucho se manosea la frase “Mujeres para casarse y mujeres para la cama”, pero las mujeres también hacen la misma distinción respecto a los hombres. Los hombres con índices más altos de testosterona tienden a recibir más ofertas sexuales, y por ende a ser más infieles.
  2. De la misma forma, un macho beta tiende a ser un mucho mejor protector de la prole. Los menores índices de testosterona lo vuelven menos proclive a andar cazando minitas, y como es menos requerido sexualmente, tiende a cuidar mucho más a la pareja que tiene.
  3. ¿Se han fijado que algunas mujeres se tienden a casar con tipos mucho menos atractivos o más tranquilos, quitaditos de bulla, que sus anteriores parejas, andantes o tiramigos? Tate. Una mujer, por instinto, sabe que quien la calienta más no necesariamente es quien va a ser su mejor pareja. Entonces, a la hora de elegir una pareja de largo plazo, están dispuestas a sacrificar atracción sexual en pos de la estabilidad emocional, si no pueden obtener ambas a la vez.
  4. PERO, el instinto tira. Ya sea que se busque un amante con el que desarrolla lazos afectivos, un tiramigo o boy-toy que parche los baches sexuales del marido, o una canita al aire surgida de una mezcla de copete y adrenalina, la mina en cuestión se termina acostando con otro weón.
  5. La mina resulta embarazada de este affaire. Tiene razones para sospechar que pueda haber sido el “otro” el papá de la criatura. Entonces, ¿qué hace?
  6. OPCIÓN A: ¿Afrontar la verdad? El día del pico. De partida, adiós matrimonio o relación estable, incluyendo la protección, la compañía y el afecto de la pareja. Si hay otros hijos, es demasiado riesgo y dolor para ellos. Y el padre biológico difícilmente aperrará con la guagua.
  7. OPCIÓN B: ¿Abortar? Raaaaro. Tendría que hacerla demasiado piola para lograr enterarse del embarazo (cosa que siempre es tardía) y luego abortar sin que su pareja se dé por enterada. Estamos hablando de parejas estables, un weón que ya le conoce las reglas y los cambios de ánimo. Demasiado sospechoso. Y no hay que descartar que tal vez la mina, derechamente, no piense abortar en ningún caso.

Aquí entra a jugar la opción C: pasarle el gol de media cancha. Conserva su pareja, le garantiza un hogar a su futuro hijo, y tal vez incluso conserve a su amante.

Para lograr meter este golazo, hay ciertos requisitos:

  1. Usar la técnica de la Mosquita Muerta… pero hey, no nos hagamos los weones: una mina que practica la infidelidad ya está usando esta técnica. Sólo tiene que mantenerla. Este paso es absolutamente imprescindible para saltarse las sospechas, los tests de ADN y otras yerbas.
  2. Tener sexo de manera más o menos regular con la víctima. Qué se yo, una vez cada dos semanas (dicha frecuencia es más usual en las parejas de lo que usté, bestiecilla folladora, pensaría). Si hace seis meses que no tienen sexo y la mina aparece embarazada de tres semanas es, puta, rarito.
  3. Conseguirse un amante no TAN diferente físicamente a la víctima. Porque para que estamos con weás: si el marido es blanco y el amante es negro, la excusa de que te quedaste embarazada viendo una porno 3d probablemente no te va a funcionar.

Usos y efectos

El principal uso de esta técnica, como se explicó ya, es encubrir una infidelidad, asegurarse la crianza de la guagua y evitar una catástrofe familiar. Esta técnica se usa, generalmente, después de ocurrido el condorazo: nadie anda pensando en embarazarse de la sucursal deliberadamente —salvo que sea una Zorra intentando manipular a su amante con el secreto, o una mina que quiere zanjar los problemas de infertilidad de su marido con una “mentirita blanca”; se han visto casos aislados —.

Apartándose un poco de lo obvio relacionado con la mentira y la infidelidad, los perjuicios de esta técnica son más de ego masculino que de otra cosa. Es cierto que el marido va a tener que criar y gastar plata en un cabro chico que no inseminó él; pero dado que él piensa que es suyo, lo va a querer como tal y por ende lo criará con ese mismo gusto y orgullo.

Además, enfrentar la verdad en un caso así puede ser muy dañino, incluso para inocentes si es que hay otros hijos ya. Volvemos entonces a la clásica pregunta: ¿en qué instancias la mentira puede ser más beneficiosa que la verdad?

Suficiente de ética. Porque la weá es absolutamente humillante para el hombre, tanto si se entera como si no. Quedó de cornudo forever, con una criaturilla que servirá de perenne recuerdo. Eso es lo realmente como el pico de toda esta técnica.

Indice de peligrosidad: ALTO (4/5)

Antídoto y profilaxis

Tal como con sus técnicas hermanas, el Guaguazo y el Falso Guaguazo, hay un tema muy peludo en lo de las confianzas: ¿estaremos siendo paranoicos celópatas desconfiados, o simplemente tuvimos buen olfato para distinguir a una potoloco? Ofenderemos realmente a nuestra pareja si le pedimos examen de ADN, o está ella haciéndose la ofendida porque es una Mosquita Muerta?

Tal vez estudiar lenguaje corporal y microgestos le sirva. Más allá de eso, o de volverse un Mafioso paranoico, controlándole hasta el olor de los peos con detectives privados, no es mucho más lo que se puede hacer. Al final, las opciones son confiar, o volverse loco sin poder estar jamás tranquilo.

Quizás, como regla general, valga lo de siempre: atención a las señales. Estos comportamientos casi nunca se presentan aislados. ¿Suele la lolita inventar mentiras grotescas o historias fantasiosas a las amigas o a su familia para evitar quedar mal o acarrearse un reto? Entonces no hay razón para que no pueda hacerlo con usté. ¿Cambió últimamente el comportamiento sexual de ella, extrañamente para mal o extrañamente para bien? Tome nota. ¿Está más distante o excesivamente zalamera? Fíjese cuando algo le llame la atención. Sin exagerar, pero sin hacerse el weón tampoco con lo que está frente a sus propios ojos.

Etimología

Don Eduvigio Ponce jamás imaginó que su goal defendiendo la tricota de Bádminton Football Club (más adelante Ferrobádminton) en noviembre de 1928 ante Gimnástico Arturo Prat tendría tanta trascendencia: recibe el balón desde un defensor, y realiza un chut desde el círculo central, que iría a clavarse directo en las mallas, para asombro de todos, incluidos los linemen. El engominado portero de Arturo Prat tendría que comerse solito la ignominia.

Desde entonces, el término comenzó a usarse cada vez más para ilustrar situaciones donde un sujeto deja “pagando” a otro que andaba pajareando.

Próximo Fascículo: El Mensaje Vacío.

Shao.

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