Enciclopedia de las Técnicas Zorras

La Enciclopedia Ilustrada de las Técnicas Zorras pone en evidencia a las mujeres que usan algún tipo de manipulación o estrategia para conseguir lo que desean de un hombre, en fascículos coleccionables!


Ésta es una entrada en la Enciclopedia Ilustrada Coleccionable de las Técnicas Zorras.
Remítase a la Bienvenida para una explicación general de las Zorras y sus características.

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Íbamos a poner una foto de un mojón olvidado flotando en un WC, pero mejor les ofrecemos esta linda imagen.

Descripción de la técnica

La Carnada Olvidada consiste en que la Zorra deja un objeto olvidado en casa de la víctima, con quien, lógicamente, habían quedado de no verse más. Dicha carnada le permite a la Zorra tener una excusa para volver a ver al susodicho, momento en el cual se tirará un ALL IN y usará sus mejores estrategias para volver a colocarlo en órbita.

De la misma forma, es posible la técnica inversa: que estando juntos en casa de la Zorra, ella le esconda algo, cosa de después poder ubicarlo y decirle “hey, se te quedó algo, necesito pasártelo”, o mejor aún, que él solito se dé cuenta y gestione su recuperación. También esta técnica es válida con libros o discos prestados con anterioridad, los cuales la Zorra guarda cuidadosamente, sin devolverlos, para sacarlos a la luz en el momento correcto.

Usos y efectos

Esta técnica le proporciona a la Zorra un salvavidas para aquellas situaciones donde, ya sea de mutuo (o no tan mutuo) acuerdo, o porque el weón la mandó directamente a freír monos a la csm, no se van a ver más en la vida (o al menos eso prometieron).

Pooooor ejemplo:

  • Relaciones tortuosas donde ambos quedan en “ok, alejémonos, no nos hagamos más daño“. Sí claro, lo único que querí es que te sigan perjudicando, Zorra. Te cashamos, oe.
  • Mandadas a la chucha del tipo “no te quiero ver nunca MÁS!!1!1!” por parte del susodicho. Ponte tú que estaban pololeando y el weón la pilla con otro. O se da cuenta que la mina le balseaba la tarjeta de crédito y se compraba cremas antiarrugas 100% orgánicas. O le cae la teja de que el grupo de amigotes que se junta a jugar pool ha jugado ya dos campeonatos y ni le han avisado, porque el weón estaba totalmente castrado y la mina no lo dejaba salir.
  • El loco y la Zorra eran (puaj, arcada) tiramigos, y el susodicho encontró una mina mejorcita y se puso a pololear con ella, y por ende dejó botada a la Zorra.
  • El tipo está pololeando y se tiró una canita al aire con la Zorra, y ella quiere asegurarse de que no será la última vez que se vean. Y de paso, quiere aprovechar de crearle problemas con su polola.

Con la Carnada Olvidada la zorrita tiene un comodín que jugar, una última chance, el repechaje, el Loto con Revancha y Desquite. El éxito de la técnica, empero, depende de varios factores:

  • El nivel de emputecimiento/hastío del susodicho. Puede ser que le tenga tanta tirria que prefiera perder ese disco pirateado de Los Fantasmas del Caribe a tener que verle la cara de nuevo a la culiá mina.
  • Que él o la zorra vivan en edificio (basta un  “ahhh, dale, déjamelo con el conserje” para que la Zorra quede con cuello).
  • Que el valor de la carnada merezca el pique ida y vuelta cruzando la ciudad (“Jhonny, te le quedaron los shicles” puede que no dé resultado si el Jhonny debe tomarse dos micros y un colectivo para llegar).
  • De que el timing sea el correcto. Llamar dos semanas después porque se le quedó la tarjeta Bip tal vez no funcione tan bien como si llama al día siguiente. Pero si lo que se perdió es su carnet, tal vez dos semanas siga siendo un plazo prudente.
  • Que el objeto sea el correcto. Si la Zorra deja botado un paquete de condones en la casa del weón, matanga dijo la changa. Pero si es un bolso imitación de Louis Vuitton, la cosa cambia.

Póngale que a la Zorrita le resultó y va camino a juntarse con el susodicho. Va escotada, perfumada, mostrando tuto, en fin, todo aquello que a uno lo pone aweonaito. Intentará por todos los medios posibles aplazar la entrega de la Carnada, metiéndole conversa, cosa de poder quedarse un rato en el depto. Y ahí la Zorra, si puede, se le tirará encima. Se la jugará con tutti. Le declarará su amors, le pondrá las tetas en la cara, lo que sea.

Pero eso ya es tema de otra técnica.

Índice de peligrosidad: MEDIO (3/5)

Antídoto y Profilaxis

Como ya se explicó anteriormente, eludir esta técnica es fácil. El tema es si usté, macho cabrío, QUIERE eludirla realmente. La tentación está ahí, ese par de tetas está ahí, la posibilidad de un remember está ahí, etc.

Si realmente la mina en cuestión es una Zorra, piénselo con ambas cabezas frías, por favor. Piense en que cuando te vas de la mierda, si vuelves, a lo que vuelves es a la mierda nuevamente. Y si es así, y usté realmente necesita recuperar esa bolsa de Ambrositos que no se alcanzó a comer, aplique conserje.

O mande a su mamá a buscar las weás.

Próximo fascículo: La invitación al Peo.

Shao.

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Descripción de la técnica

Diagrama de la estructura del Piropo a Gamba.

El Piropo a Gamba es la técnica mediante la cual la Zorra tapa a piropos a su víctima, con el objeto de ablandarla y conseguir de él algún favor o información.

Todos somos permeables a la lisonja. Eso está claro. Nos gusta sentir que somos bien evaluados socialmente. La Zorrita sabe esto, y sabe además que los hombres somos especialmente susceptibles a los piropos femeninos. Por ende, usa y abusa del piropo barato cada vez que es necesario para conseguir sus objetivos:

  • Mi niño lindo precioso hermoso, me pasai a dejar al metro? Porfa porfa di que síiiiii.
  • Hey, macho recio fortachón, llévame la maleta un poquito, poooorfa!
  • Oye, tú que eres tan inteligente y lo que no sabes lo inventas, resuéeeelveme este ejercicio, yo sé que tú eres seco.
  • Hoooola guapo bello! Oye, tráeme cigarros, poooorfi!
  • ¿Dónde hay un macho que me ayude con el auto que lo tengo en pana? Tú! tú eres el macho seco mecánico! Poooooorfa.
  • Sabís que eres por lejos el más seco que cacho pa las cosas de computador, y yo soy tan negada, arréglame el pecéeeeee pooorfa.

Y por supuesto, cuando la víctima en cuestión le hace el favor, tapará el sandwich de halagos:

  • Liiindo si eres un caballero, podrían ser todos como tú.
  • Te pasaaaaaaaste, oye la cagó, yo me habría demorado un año en hacer eso.
  • ¿Viste? Si yo les dije que eras seco.
  • Huy, gracias! Qué machote que te ves!
  • ¡Gracias… minazo!
  • ¡Que eres liiiiindo, la cagaste, gracias!

Nótese que en varios de estos casos se arrastra una vocal (“liiiindo”, “poooooorfi”, “graaaaacias”). Es parte de la técnica.

Usos y efectos

No confunda esta técnica con los piropos propios de una polola, novia, esposa, etcétera. Tampoco aplica con las true amigas de confianza (o sea, aquellas que NO te comerías). El Piropo a Gamba se aplica en el caso cuando la Zorrita no le está soltando nada al compadre. No se ponga weón tampoco con su mina y no le empiece a negar las paleteadas. Hay que tener ojo cuando una mina a la que usté le tiene ganas le desembolse una avalancha de piropos, y A CONTINUACIÓN una petición.

Esta técnica es fácil de detectar, pero para un tipo necesitado de elogios, puede ser sumamente adictiva. Acá el estímulo pavloviano funciona a la perfección: al poco tiempo, el mero recuerdo del piropo hará que el baboso tome la iniciativa en hacerle favores a la mina, tal como un perro hace gracias para recibir cariño de vuelta.

Índice de peligrosidad: MEDIO (3/5)

Antídoto y profilaxis

Despéguese de su necesidad de recibir elogios. Es decir, aprenda a filtrar los piropos honestos de los baratos. Aprenda también a desarrollar un poco de firmeza, ALGO que sea, frente a las actitudes adorables de las minas. La adorabilidad es una gran cosa en su polola, su hermana, su mamá, su sobrina, etc., pero en una mina que le quiere sacar favores, puede ser algo difícil de resistir. Ellas lo saben. No sea weón.

Etimología

A gamba el pirooooopo, pa los regalones, pa la galantería, lleve la moda, a gamba el piroooooopo“, pregonaban los vendedores de piropos en la Vega Central, ya en los años 60 (cuando gamba eran 100 escudos). El precio se mantuvo hasta hoy, donde en ciertos rincones aún son encontrables por docenas los “liiiiindo“, “macho“, “recio“, traídos directamente desde el campo.

Próximo fáscículo:  La Carnada Olvidada.

Shao.

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En la ilustración, uno de los métodos más eficaces para contrarrestar esta técnica.

Descripción de la técnica

La Mosquita Muerta es el personaje que finge la Zorra para pasar bajo el radar de su víctima, ya sea fingiendo total inocencia, o derechamente, colocándose ELLA como una pobre víctima.

La técnica de La Mosquita Muerta usualmente es una técnica cosmética, destinada a encubrir técnicas ya aplicadas sobre el incauto, como El Paso de Cebra o El Top Secret. Su finalidad es que la Zorra salga bien parada y se minimice la posibilidad de ser descubierta en lo que sea que pretenda. Desde que la técnica comenzó a ser documentada en la televisión de Alemania Federal en la década de 1960, numerosos estudios se han hecho cargo de sus sutilezas.

Los modos de aplicar La Mosquita Muerta son varios:

  • Acudiendo a la lástima. La Zorra pondrá boquita de chauchera, ojos de perro Hush Puppies y dirá: “pucha, yo tengo tan mala cueva con las parejas, siempre soy la que se termina quedando sola” (para encubrir a La Orilladora), o “yo? vivaracha? si a mí me pasan haciendo weona, mira este otro imbécil como se fue y me dejó pagando con la colegiatura de la Sofi” (para encubrir a El Masilla).
  • Haciéndose la ofendida ante una acusación. “No puedo creer que pienses que estoy espantando a tus amigas, a mí me caen demasiado bien, he intentado por todos los medios ser amiga de ellas, pero no hay caso, no me quieren“. O también: “¿Qué te crees? ¿Que soy una de estas minas que andan persiguiendo billeteras? Yo JAMÁS te pediría plata, mi amor, soy una mujer independiente y tengo mi pega, yo sé que estoy sumamente complicada, pero tú no te preocupes, yo me las arreglo.” Y acto seguido, puchero.
  • Mostrando ingenuidad y pureza de corazón. “No quiero jugar contigo, eres tan lindo, realmente eres alguien a quien quiero cuidar, pero cuando estoy a tu lado no puedo evitar esa atracción que tenemos” (El Paso de Cebra). “No quiero que la gente piense que te estás aprovechando de que acabo de terminar con mi ex, has sido tan lindo, no quiero que quedes mal por estar conmigo” (El Top Secret). “¿Conquistar, seducir, yóoo? Soy totalmente pava al respecto, no me pescan ni los obreros de la constru.”
  • Candidateándose como un alma libre, errática, que aún busca su destino, que sólo quiere ser feliz. Esto justificará sus coqueteos con sus amigos de infancia (enfrente tuyo), robarle el pololo a su mejor amiga, su incapacidad de comprometerse a ni un carajo, que termine contigo y al día siguiente quiera volver, que una relación, entre avances y retrocesos, siga donde mismo durante meses, etc.

Usos y efectos

Como se dijo anteriormente, la Mosquita Muerta es aplicada por una Zorra en caso de que vea su reputación amenazada, que una de sus técnicas esté a punto de descubrirse, o que necesite ganarse el apoyo de la víctima. De todas formas, esta técnica es más creíble en ciertos tipos de Zorras: angelicales, esforzadas, dulces, simpatiquísimas, armoniosas, entusiastas de la paz mundial, las ballenas o el planeta.

La peligrosidad de esta técnica no va tanto en sí misma, sino en las otras Técnicas que encubre. Asimismo, es potencialmente capaz de hacer sentir muy culpable a la víctima, por haber osado dudar de esta pía y bienintencionada criatura.

Índice de peligrosidad: MUY ALTO (5/5)

Antídoto y profilaxis

Hágale caso a su guata. Si huele algo raro en el ambiente, aunque todo parezca estar bien, déle un espacio razonable a su duda. Preguntar o cuestionar nunca ha sido un pecado: confronte a su mina con la duda que usté tiene. ¿Reacciona acusándolo a usté de no confiar en ella, o echándose al piso, o tratándose a sí misma con adjetivos peyorativos? Tome nota. ¿Se describe como muy inteligente para ciertas cosas y muy tonta para otras? Mucho cuidado. ¿Suele zanjar las discusiones diciendo que ella todo lo hace para que sean más felices? Atenti al lupo.

Y como ya se dijo alguna vez, get the facts. Un “no” es un “no“, independiente de si lo dijo llorando o cagá de la risa. Un “podría ser” no es un sí, por muy justificado que esté en la conjunción de Piscis con Urano.

Etimología

Si alguna vez ve a una mosca muerta, deje a un lado el asco y tómela de una alita. Verá como el resto del cuerpo, lacio, cuelga inerte, sin el menor atisbo de vida. El paralelismo con una Zorrita que parece tan dócil, frágil, inocente y angelical, incapaz de matar a una hormiga, es evidente. Y así mismo se entendió en el pueblo mexicano de Mangas Cuatas, en el estado de Guanajuato, donde ya desde el siglo 19 comenzó a mencionarse esta técnica en tonadas que se improvisaban en las fondas del lugar.

Próximo fascículo: El Piropo a Gamba.

Shao.

[Recuerde: hoy Lunes desde las 8:15 AM, FAQ Women en la Grúa de la Rock & Pop! ]

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Descripción de la técnica

El Masilla es la técnica zorra para convertir a una nueva pareja en el weón que se raje parchando todo lo que dejó impago el ex anterior, sea la pensión del cabro chico, deudas o su estilo de vida anterior. El “masilla”, obviamente, viene a ser el weoncito en cuestión.

Desde Georgeson et al., 1947, que se ha descrito, con distintas variantes, el proceso por medio del cual una zorra llega a embaucar a un tipo a convertirse en su mecenas. Dicho proceso puede ser sintetizado de la siguiente forma:

  1. La zorra está pololeando o casada desde hace unos años con un weón, usualmente con plata, que le fabricó uno o dos cabros chicos tempranamente, la mantiene, le compra weás, le presta el Meche o el Toco (según el caso) pa que la mina salga a tirarse peos al mall, al spa o a los flippers del centro (según el caso).
  2. Por una u otra razón, aunque la zorra aguantó estoicamente todo lo que pudo para no salir perdiendo, hubo que terminar.
  3. El ahora ex desaparece del mundo, probablemente absorbido por las técnicas de alguna zorrita nueva. Se desentiende del cabro chico, del arriendo del departamento, de la quinta cuota del crédito para ponerse tetas que la mina pidió en la caja de compensación, etc.
  4. La zorrita no pierde tiempo, y con su mejor pinta, se va a maraquear a los lugares frecuentados por viejos califas, recién separados, weones que se acaban de ganar el Loto, solterones exitosos, etc.
  5. La zorra comienza a salir con el prospecto que le demostró más billetera. Es aquí donde el engrupimiento comienza.
  6. Por ejemplo: van a salir, y la víctima pregunta: “Sabe cosita? Ando con ganas de sushi“. La zorrita, sin perder tiempo, le menciona “uy, yo siempre siempre voy a comer al <lugar de sushi más caro del universo>, es exquisito, vamos”. Claro, ahora que está soltera no le alcanza ni para estacionarse, pero eso no importa: la zorrita está instalando en la mente de su víctima la sensación de que ella lleva un estilo de vida sofisticado, y que él debe estar a la altura de eso.
  7. A poco andar, la zorrita empieza a mezclar al cabro chico en las salidas, cosa de que el Tío lo lleve al Burger, se raje con unos helados en el mall y le regale un juego de playstation. Obviamente, la víctima quiere quedar bien con la madre, y ella, sabiéndolo, saca partido, y de paso, instruye al cabro chico para tutear al Tío, tal como hacen los hijos con sus papás.
  8. La zorra premia a la víctima a la hora de la cama con todo el Kamasutra más la vueltita verde, y fellatios a destajo cada vez que a él se le antoje.
  9. Dos meses más tarde, el cabro chico ha empezado a decirle al Tío “tú eres como un segundo papá“. Y claro, está repitiendo las palabras que la zorra le ha inculcado una y otra vez: “esta cucharadita por la mamá, y esta otra por Alfonso, tu papá nuevo“.
  10. Un día la víctima llama a la zorra como de costumbre y la encuentra llorando. “Puta, este maricón del Eduardo (su ex) lleva tres meses sin pagarme el colegio del Tomás, no sé que hacer, estoy desesperada.” La víctima, a estas alturas totalmente ablandada por los regaloneos del cabro chico y las gargantas profundas de su madre, ofrece caballerosamente pagar.
  11. La zorra finge resistirse: “Nóoo, olvídate, cómo te lo pago después, no, si me voy a endeud…“. La víctima interrumpe: “No, por favor, despreocúpate de eso, cariño, yo te ayudo“. Y lo hace gustoso. Lógico: el instinto proveedor te hace sentir sumamente macho.
  12. El mes siguiente la zorra vuelve a llorarle. El tercer mes le dice que no quiere seguirlo molestando, pero… El cuarto mes le dice “pucha, pero paguemos 50 y 50” (cosa que obviamente no sucede). El quinto mes le proponen proyectarse juntos. El sexto mes le pregunta “mi vida, ¿te acordaste del colegio del Tomás?

Win para la zorra.

Índice de peligrosidad: MUY ALTO (5/5)

Antídoto y profilaxis

El antídoto es sumamente complicado una vez que te haces responsable del sustento económico de más gente: por un mero asunto de cotumbre, todos, tanto el mantenedor como la mantenida, se adaptan a la situación y la perpetúan. En el raro caso de que la víctima decida terminar la relación, sólo arrancar queda, de otro modo se corre el riesgo de poner al descubierto a una Mafiosa o a una Weona Loca.

En cuanto a la prevención, busque señales tempranito. Saque a la lolita a pasear a un par de lugares que no impliquen consumo desenfrenado, o yéndose a pata en vez de en auto, y vea cómo reacciona. No sea weón y no crea que por regalarle vestidos caros cada vez que van al mall usté es un masho alfa proveedor. Y, a menos que realmente desee casarse con la mina y adoptar al nenuco en cuestión para toda la vida, no se encalille hijos que no son suyos.

Etimología

Thōṛā āṭā (pequeña masa) es como se le comenzó a llamar a esta técnica en las castas bajas de la sociedad hindú desde el siglo XIX. Tal como en nuestra sociedad occidental, en la India usan masas, comúnmente hechas de resina, para parchar o tapar grietas en paredes y suelos. La metáfora que analoga dicha masilla con el “parche” económico es evidente, y se comenzó a expandir hacia Occidente gracias a la colonización británica.

Próximo fascículo: La Mosquita Muerta.

Shao.

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Descripción de la técnica

No tan rápido, Bond. Entra al motel primero y cierra la puerta. Con pestillo.

El Top Secret consiste en que la Zorra convence a su víctima de mantener la relación amorosa, la fellatio en la escalera de emergencia, la cacha de curados o lo que sea que hayan tenido ambos como un secreto, de modo que nadie más se entere.

La dinámica es la siguiente: la zorra con la víctima tienen algo, sea amoroso o sexual. La zorra, como buena Zorra, sabe cómo mantener a un tipo feliz cuando quiere, así que el baboso anda como perro con dos colas y difícilmente dominará la tentación de alumbrar su dicha al resto del mundo.

Pero es muy probable que a la zorra no le convenga que lo suyo con el baboso se sepa. Razones abundan:

  • Se agarró al weón de puro caliente y: a) se arrepintió, o b) no quiere quedar como puta
  • El weón le gusta pero le da vergüenza andarlo mostrando (es perno, gangoso, usa frenillos o es el vocalista de Los Miserables)
  • El weón le gusta y todo, pero no quiere perder puntos con sus amigos babosos, o con un compadre que le gusta aún más
  • Hay otra Zorra rondando cerca que, si se entera, convencería al baboso de que se lo están agarrando pal hueveo
  • Trabajan juntos, y si se sabe, la Zorra pierde puntos, caga con la opción de agarrarse al jefe, o derechamente pierde la pega (siempre es la mina la que queda mal en los romances de oficina)
  • La Zorra juró soltería eterna, y el escupo le cayó en la cara a las dos semanas, y no quiere ser el hazmerreír de las amigas
  • La Zorra está pololeando, casada o con pata y media en el altar… con otro weón

Es entonces cuando la zorrita interviene y convence al baboso de mantener la historia pa’ callao,  ya sea por medio de la culpa (“si se enteran de esto, me matan, por favor que quede entre los dos no más, porfa no me perjudiques“), de una promesa falsa (“todavía no me siento preparada para contárselo a mis amigos, pero pronto lo haré“) o de la complicidad estilo James Bond (“hagamos que éste sea nuestro secretito, chanchito? Es más entrete así, nos hacemos los weones frente a los demás, es como una misión“).

Usos y efectos

Como ya se explicó, esta técnica tiene por finalidad salvarle la reputación, la pega o el matrimonio a la Zorra. El baboso pierde por el lado de la autoestima (“alguna weá charcha debo tener para que me anden escondiendo así“) y porque no tiene mucho que ganar jugando al amante incógnito: lo que importa es que a ella no le conviene. Incluso si el tipo comparte las razones de la Zorra, prolongar el secreto indefinidamente en el tiempo vicia la relación y la termina matando.

Señales de que la técnica está siendo aplicada

  • En público no te infla. Quieres acercarte y se hace la weona.
  • Coquetea con uno o varios amigos, frente tuyo, y no puedes reclamarle porque se notaría lo de ustedes.
  • Se espera a que no haya nadie mirando para tirar contigo.
  • Tienes ganas de comentarlo con algún amigo de confianza, pero a la vez te sientes culpable de hacerlo.
  • Sus amigas saben lo que sucede, pero los amigos jotes no.

Índice de peligrosidad: ALTO (4/5)

Antídoto y profilaxis

Recordar: nadie esconde una relación si no tiene un muy buen motivo para hacerlo. Y si es así, usté tiene derecho a saber cuál es ese motivo.Y si no está de acuerdo con sus motivos, tiene derecho a pensar si quiere una relación así o no. Lo más sano (aunque no siempre aplicable) suele ser: con secretitos, NO. Si ese motivo tiene un plazo (“apenas termine con mi pololo sacamos esto a la luz“), hay que cobrar ese plazo cuando se cumpla. No aguantar postergaciones indefinidas en el tiempo.

Hacer que se te “caiga el casette“… lo dejo a criterio de cada cual. Te la puedes llegar a cagar, si eso te interesa, pero es fácil quedar como el malo de la película o como un hocicón indigno de confianza.

Porque del otro lado tenemos a una Zorra, no hay que olvidarlo.

Próximo fascículo: El Masilla.

Shao.