El Gran Libro de las Mujeres Imaginarias

Seguimos con el Gran Libro de las Mujeres Imaginarias, en cómodos fascículos coleccionables. El día de hoy vamos a hablar de una de las mujeres inexistentes más famosas de todos los tiempos. Ahora, como este es un tema delicado, mi abogado me recomendó hacer el siguiente disclaimer:

Estimada Lesbiana que por alguna razón extraña llegase a leer este post:

Le aviso que durante el transcurso del mismo, se usarán distintos eufemismos para referirse a su condición sexual, por razones de estilo. Pero ¡hey! al menos no se utilizarán los términos tortillera, tijereta, buena pal’ tetris u otros de ese calibre.

Por su atención, gracias.

La Lesbiana que no ha Encontrado el Adecuado, o “Cómo sabes si no lo has probado”

Expectativas

Esta es un clásico de la cultura pop. Todos hemos escuchado las historias sobre el amigo de un amigo que devolvió a una oveja descarriada al buen camino con el poder redentor de su entrepierna. Es casi una prueba de virilidad. “¡Cómo! ¿Nunca has convertido a una mina que atornillaba pal’ otro lado? ¡Pff! ¡Escuincle!”

Nuestro equipo de antropólogos ha podido determinar qué es lo que hace tan atractiva a una Lesbiana que no ha Encontrado al Adecuado:

  • Rica. Súper rica. Puta la mina rica: Seamos honestos, la única razón por la que te das la lata de tratar de convencerla de cambiar de lado, es porque está como quiere.
  • Es tu alma gemela: Además de lo rica, resulta que la mujer en cuestión es simpática, inteligente, sexy, Inserte otras cualidades a elección. Casi es una prueba de que Dios no existe el hecho de que batee para el otro equipo.
  • Igual hay onda: O sea, igual te toca sin razón alguna, se ríe de tus chistes, comparten miradas cómplices cuando una mujer atractiva pasa por el lado. Pero sobre todo, ¡está tan rica! Quizá es que todavía no ha encontrado a ningún hombre de verdad. Alguien tiene que corregir eso, y quien mejor que tú.

Sin embargo, en un 88% de los casos, el canto de sirenas de la Lesbiana que no ha Encontrado al Adecuado (así como de las distintas variaciones del mito, como las Gemelas Porristas Bisexuales™) es la posibilidad de un nunca bien ponderado menage, porque, la gente tiene threesomes todo el tiempo, ¿no?

Realidad

El problema es que la Lesbiana que no ha Encontrado al Adecuado es, ante todo, lesbiana. Por definición, no le gustan los hombres. Aquí es donde más de uno utiliza el argumento sobre la forma predilecta de los distintos juguetes sexuales utilizados por las lesbianas de porno. De acuerdo, pero creo que lo que a la lesbiana no le gusta, es lo que rodea al falo. O sea, usted.

No es nada personal, es que no les van los cromosomas XY.  Ahora, si la obsesión del trío no lo deja dormir de noche, tendrá mejor suerte con una heterocuriosa, o trate de encontrarse una Perfecta® (otro especímen que trataremos en esta colección)

Un consejo para terminar: Cuando se encuentre con una mujer de su agrado, pero a la que le tocó un cuchuflí sin manjar, no haga la pregunta con la que empieza este post. Es incómoda para ella y lo hace quedar como un imbécil. Recuerde, usted no es Harry Potter, así que su varita mágica no va a hacer ningún cambio en la psicología o el ADN (depende de cual teoría usted adhiera) de la señorita en cuestión. Dignidad ante todo señores.

En la próxima edición: La Ninfogeishapornostar.

Así como los marineros de la antiguedad compartían en las tabernas de puerto historias sobre los monstruos marinos que encontraban en sus largos viajes, el hombre moderno también tiene sus propios mitos, en formas más agradables. Me refiero a esas mujeres que habitan en nuestras más febriles fantasías. Inaguramos una nueva sección de FAQ Women que espera ser una compendio de algunos arquetipos femeninos. Lo de imaginarias es porque, aunque no negamos su existencia, las referencias no llegan más allá del “amigo de un amigo” que conoce o estuvo con una. Disfruten.

La Princesa, o como Walt Disney nos cagó la vida

Típica princesa: Sálvala y te dará un beso en la mejilla. O una torta.

Nadie sabe a ciencia cierta cómo empezó la leyenda de la Princesa o a quién se le ocurrió que había que rescatarla y, más encima, poner un dragón en medio, porque simplemente subir una torre es demasiado fácil. Pero la mayoría de las tradiciones orales y escritas coinciden en otorgarle a la Princesa las siguientes características:

  • Belleza sin par: A pesar de venir en distintos colores y tamaños, la princesa siempre es retratada como terrible rica con el pelo largo y brillante, labios rojos como la sangre y cuerpo de ángel.
  • Personalidad encantadora: Los animalillos del bosque se acercan cuando ella canta, tiene los modales de un personaje de novela de Jane Austen y contesta amablemente cuanta encuesta telefónica le hagan.
  • Siempre en peligro: No importa el contexto, la princesa siempre se las arregla para meterse en problemas. Problemas de los que claramente no puede salir sin la ayuda de un noble galán.
  • Sálvala y ganarás su amor eterno: Una vez que la salves del dragón, la madrastra o la araña-gigante-en-el-comedor, ella a cambio te dará su gratitud, su admiración y su flol (porque claramente la chiquilla le viene con sello de garantía sin mácula)

Lo que más atrae del mito de la Princesa (no hay que confundir con la mamona. A una mina, lo mamona se le quita a pichulazos con paciencia. La Princesa siempre será una Princesa), es que tiene todo lo que nos gusta de las mujeres (tierna, delicada, sexy) sin nada de lo que suele complicar una relación (los cambios hormonales, las inseguridades, la opinión propia).  La Princesa está esperando ser rescatada y está lista para amar a su salvador y vivir felices para siempre. O al menos, eso dice Walt Disney. Y él no mentiría, ¿cierto?

HA-HA!

Por si han estado viviendo debajo de una roca los últimos 50 años, hoy en día lo único (entendiendo que se trata de cosas de la vida cotidiana) que una mujer no puede hacer sin ayuda de un hombre es abrir frascos (a menos que tenga una de estas cosas), si usted se encuentra con una fémina que parece necesitarlo para todo, acuérdese que a las chiquillas les gusta manipular y es menos esfuerzo subir y bajar un par de veces las pestañas que aprender a usar el REGEDIT del computador.

Ahora, si de alguna manera la mujer en cuestión le da a entender que usted es su único camino a la felicidad, empiece a retroceder lentamente sin dejar de sonreír. Esa mina tiene una mochila emocional que necesita más de 7 enanos para ser cargada (Nota: No tengo nada contra las mochilas emocionales. Pero que la den vuelta arriba de la mesa (emocional) no me parece sano, ni adecuado, ni justo). Para esa mujer, querido lector, usted no es una persona, es un escaño.

Además, incluso la mujer de temperamento más suavecito tiene cuchillos (nuevamente, emocionales) en los bolsillos (adivinaron, emocionales) listos para ser utilizados en tu contra cuando la ocasión lo amerita. Es la naturaleza humana.

La Princesa es la mujer soñada del tipo con baja autoestima que no está seguro de sí mismo. Mientras uno cumpla con estar siempre de buen humor y pendiente de los problemas de ella, todo bien. Como una estación de servicio (última vez que uso el término, lo prometo) emocional. Amigo, yo que usted, cuelgo mi corona y me voy a buscar una mujer más independiente, que sea una buena compañera. Que la Princesa espere sentada. O dormida.

En la próxima edición: La lesbiana que no ha encontrado al adecuado.