La sesión de 210 selfies hasta llegar a la correcta. Los likes en Facebook. Los fans que suben como la espuma. La euforia de sentirse deseada, por alguien, no sabe bien por quién ni cómo se siente, nunca ha deseado fervientemente a nadie tampoco hasta el minuto. Los besos y toqueteos con las amigas, porque es cool, porque los minos se vuelven locos. Las fotos en pose porrista, con las medias hasta las rodillas. La envidia de las amigas que ya tienen sexo y andan con tipos mayores y con plata. Las primeras pornos vistas con una mezcla de estupor e impaciencia. La sensación de tiempo perdido. Las prácticas, montada encima de una almohada frente al espejo.

La revista de Hannah Montana que pasa al último cajón del velador.

La mentirilla del pijama party. Los autos sacados a escondidas de la casa de los papás. La lengua afuera. Los tres toques de perfume más de lo necesario. La plata para los cigarros. Los toqueteos furtivos en el asiento trasero que comparten entre cinco. Las declaraciones al aire de cuán loca está. La hierba que todo lo facilita. La tos. El tampón con vodka. Los gritos a los minos en la calle. La pérdida de memoria. La junta extraña en casa de esos dos amigos de 25 años que viven solos y que no paran de darle copete. El taxi a medianoche, borrada. El celular perdido. Las fotos de las que se debe desetiquetar con rapidez.

La fiesta de fin de curso. La disimulada perplejidad de la primera vez que la tocan, demasiado temprano para lo que vendían sus fotos. La leve angustia, la competencia entre el vértigo de no haber estado realmente preparada y el vértigo de estarlo logrando. La brusquedad del mino, torpe como ella, fingidamente experimentado como ella, y que como ella, asumió que la cosa es violenta porque en las pornos es así. El dolorcito que crece. La cara de aquí no ha pasado nada, esto no es nuevo para mí, la sonrisa con los ojos demasiado abiertos, delatores. La sensación de estafa. La risa nerviosa. Los recuerdos de la almohada, los recursos ensayados una y otra vez, mirando para arriba, poniéndose un dedo en la boca. La mancha roja que no estaba en el libreto.

El día siguiente y la sensación de que las amigas saben algo que ella no. La indiferencia del mino. Los dos días en que la regla llegó más tarde. La doble flechita del Whatsapp que indica que sí leyó el mensaje donde intentó contarle. El amigo al que se come por despecho. La angustia de que rueden los comentarios. Los mensajes anónimos, las acusaciones de perra.

El redoblado esfuerzo por producirse. Más pornos. Las frases cochinas, dichas al espejo para perder la vergüenza. El maquillaje nuevo de regalo de Navidad. Los videos en internet sobre cómo poner un condón. El tatuaje en un lugar estratégico. Las quejas del papá. Las fotos cubriendo con un brazo un busto demasiado, demasiado incipiente. La visita al sex shop con una amiga, entre risitas. La otra amiga a la que le regalaron tetas por salir del colegio. El topless en la playa. La primera brasilera. La fiesta mechona, los galanes de segundo y tercer año. La oportunidad de intentarlo de nuevo y ver si logra entender en qué se equivocó la vez anterior.

La sensación extraña de nuevo, de que todos saben algo que ella no.

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21 Comentarios:

  1. NiShishaNiLimoná dijo el 3 / 10:

    Que cierto es todo esto….
    Me choca mucho este fenómeno. Salí de un colegio privado mega católico de un ambiente que siempre intentó “protegernos” de los peligros. Cuando llegué a la Universidad me di cuenta de que esos peligros no lo eran realmente, todo dependía de la madurez de cada persona. Y también me di cuenta de como la gente que provenía de ambientes como el mío metía las patas hasta el fondo por no entender lo que pasaba a su alrededor.
    Ahora veo a las niñas de mi colegio y prácticamente ya hicieron todo lo que yo hice por primera vez durante mis años de universidad e incluso cosas que yo no he hecho a mis 23 años. Choca demasiado escuchar sus conversaciones y cómo se toman las cosas, más aún cuando uno lo contrasta con su propia experiencia.
    Como que no sé si pensar que esta generación es una mierda o aceptar que las costumbres cambian con el tiempo

  2. David dijo el 3 / 10:

    Lo que me preocupa es que esta sobreexposición del sexo termine aburriendo del sexo a las personas mientras tienen sexo.
    Luego la moda será ser lo mas asexuado posible.
    Saber tanto de las cosas antes de hacerlas como que uno tiende a perder las ganas de explorar.

  3. Carolein dijo el 3 / 10:

    NO-TA-BLE
    Mucho se habla de sexo, pero pocaaaazo de amor, y menos de erótica. Bonito desafío, ¿no cree?

  4. Pamw666 dijo el 4 / 10:

    La primera vez en la fiesta de graduación porque no puede ser tan perna de llegar virgen a la U

  5. Constanza dijo el 4 / 10:

    Tuve esa sensación como cuando ves una película de terror, y cortan lentamente el brazo de alguien, esa sensación que empieza en tus pies y se aprietan todas tus extremidades… Pensar ¡que alivio! no haber empezado así, ser “de otra generación” aun que cercana y que cerca puedes estar de hacerlo.

  6. valeria dijo el 4 / 10:

    siento que me escape de un pelo de pertenecer a la generación miley cyrus, pq me puedo identificar en algunas cosas, pero no, nunca fue tan vertiginosamente rápido, y nunca (thanks god) tuve sexo con nn’s las primeras veces. pero pff las borracheras, los toqueteos gratuitos, la brusquedad animal que una no sabe como afrontar.
    todo x sentirse deseado, pobres niñas.

  7. la hermana grande de miley dijo el 4 / 10:

    cuatico. Soy mas grande que la generacion miley, asi que no todo de ahi me identificó (como las flechitas del whatsapp jajaja eso es de ahora no mas..) ..pero en general, uuuuuufffff…harto de madurez a la mala, harto de arrepentimiento, harto de lecciones mal aprendidas, pero lecciones al fin y al cabo. Ahora, tranquila y feliz de q esa estupidez infantil quedo atras..porfin.

  8. Felipito dijo el 4 / 10:

    Obviando la tecnología y la globalización, en el actuar de esta generación no encuentro absolutamente nada distinto con lo que al menos me tocó vivir hace 13 años cuando tenía 15 con mi entorno.
    A veces creo que lo fugaz de nuestra esperanza de vida comparado con la vida de la especie humana nos hace creer que cada cosa que pasa es única y sorprendente y no abrimos los ojos de que todo es más común de lo que nos parece.

  9. le dijo el 4 / 10:

    Me parece que esto no es tan nuevo, es decir, por lo que recuerdo lo vi bastante hace años atrás cuando las niñas Cyrus eran pequeñitas aún. En todo caso igual es cuático leerlo, ya que había olvidado esas cosas y sigo sintiendo lo mismo que antes, algo así como una sensación de vacío.

  10. Kensei dijo el 5 / 10:

    Me costó hacer un paralelismo con el texto
    primero que todo, por ser hombre, con 1 hermano, sin otras mujeres en mi familia aparte de mi mamá.
    Además, debo reconocer que mi adolescencia fue mas bien “piola”. Mas de alguno de mis conocidos y/o compañeros de curso debió haberme encontrado “perno” (como decíamos entonces)
    = ahora, a mis casi 27 años no me arrepiento. ni de mi adolescencia “perna” ni de no haber ido a un carrete hasta casi con 16. ni de haber iniciado vida sexual hasta despues de los 20.
    por lo menos tenia una idea mas clara de que se hacía xD
    y para bien o para mal, muchos de mis amigos “macho alfa reproductor” se graduaron de la e. media y debutaron de papás el mismo año.
    quizas a los hombres no nos pasa lo mismo. recuerdo la curiosidad, el interés; pero entre una busqueda mas o menos buena usando el incipiente internet, y un par de conversaciones bastante incómodas con mis viejos (iniciadas por ellos tb xD) creo que esquivé muchas balas.
    o puede que haya sido por, como me dice mi polola “igual eras harto ñoño cuando nos conocimos” xD

    siempre con los post para reflexionar Shesho! sigue así

  11. Ana María dijo el 7 / 10:

    uuu tengo 26 y soy profe de media y leer esto me recordó a mis alumnas. Personalmente, creo que viví esa etapa estando en la universidad, como a los 19… tengo sentimientos encontrados por una parte me recuerda a mi misma, fui muy piola durante la media, pero el primer año de universidad, creo identificarme en algunos aspectos… y en cuanto a la nuevas generaciones… niñitas maquilladas desde primero medio (en mi época, eran muy pocas) da para reflexionar esta entrada…

  12. V.- dijo el 7 / 10:

    Creo que todas las generaciones son iguales, lo que pasa es que a medida que una va creciendo se olvida de todos los cagazos que se manda en la adolescencia.
    Aun me acuerdo cuando vi la pelicula thirteen o kids y pensé que como siempre eran los gringos poniendole color, peeeeero
    asi es la vida y de los errores se aprende, y si las pendejas quieren marakear o curarse raja, huea de ellas. Ojala lo hagan cuidandose, pero ese ya es otro tema

  13. Cabrachica dijo el 11 / 10:

    Se me apreta un poquito el corazón al leer esto y ver reflejadas a mis muchas compañeras, por suerte, a pesar de ser parte de la “generación Miley Cyrus”, me siento más Hanna Montana que Miley todavía, pero me da lata saber que estas cosas pasan, esos terribles minutos acompañando a una amiga con el test de embarazo en la mano en el baño del colegio, sin que ella se acuerde de quien podria ser la posible guagua

  14. Cata dijo el 18 / 10:

    Re bueno, pero creo que eso viene pasando hace muuucho más tiempo

  15. Locateli dijo el 23 / 10:

    Soy un poco mas antigua que esta generación, y vi de cerca todo lo que comentas, bien de cerca la verdad, con todo lo que implica ser del grupo popular con las amigas populares en las fiestas vip de colegio jajaja.
    Ahora que lo veo desde lejos, lo encuentro fuerte.
    Pero en ese momento no había ni dolor de guata ni sensación de soledad, solo una amiga nose si con envida o alegría comentando que tu mino era el mas rico de la fiesta (aunque en ese tiempo no pasaba mas que toqueteos) .
    Pasaron los años y hoy soy una mujer hecha y derecha, con familia y socialmente respetada… tiempo al tiempo y seguramente ellas aprenderán igual que mis amigas y yo.

  16. CamiL dijo el 14 / 12:

    Yo tengo 27 y esto igual lo veia antes…iba en cole catolico y todo y habia un poco de dos “mundos” : lo mas perno y lo “experimentado”

    Igual yo perdi la virginidad chica, con un nn, en una volá, pero siento que fue lo mejor: fue un momento sin prejuicios, nuevo y donde lo pase bien….dps seguí como si nada y retomé una senda mas “borracha” cercano a los 20….al final estas son cosas q siempre han existido, el problema es que ahora estos cabros se atreven a publicarlas sin temor a represalias de los papas, ni colegio…son mas honestos, no se hace todo solapadamente, como antes

  17. Cris dijo el 24 / 04:

    Te pasaste pa’ escribir bien.

  18. Ani dijo el 16 / 06:

    Cuáaatico.
    Pensé altiro en mi prima de 14 y sus fotos con +100 likes, sus amistades mayores, su afan por salir a discos, estoy segura que la loqui ya anda fumando, “fumando”, tomando y demás que culiando. No digo que sea malo pero 14 pa mi es como too young, aún te están creciendo las tetas a esa edad po.
    Yo tomé cuando entró a la u, “fumé” a los 21 y la perdí a los 20. A los 14 ni cagando hubiera ido a discos, aún jugaba Habbo y veía Drake & Josh.

  19. Pedro dijo el 5 / 07:

    Bueno como siempre e dicho cada uno hace su prpio camino en la vida .y como dijo un sabio la razon es igual a inteligencia y sensates .
    Asi que el que haga de su vida una multitud de cagadas .sexuales .morales .economicas
    que llore solito y apechuge .e visto muchas minas confundidas .creyendoses una mala imitacion de los hombres y lacagaron

  20. Pedro dijo el 5 / 07:

    Minas de15 que yaestan mas funadas .ningun gil las toma en serio

  21. Eileen dijo el 31 / 08:

    Me recordó Juventud en Extasis… Creo que el fenómeno es viejo, solo que ahora más visible. Me gustó 🙂 saludos