CURRENTLY RULING

Hace unos posts atrás disfrutamos de una visión femenina sobre las chicas que modifican su estilo y su actitud para calzar con la de un nerd, y así tener un pololo indie a la onda. Pues bien, parece que el mercado de conquistas efectivamente está sufriendo una renovación, y se está perfilando un espécimen bastante interesante: las Cazadoras de Pollos.

Resulta que los tímidos, los losers, los de gustos raros, los frikis, los piolas, etc., de pronto ven subir sus bonos por parte de un sector de féminas. Resulta que de pronto, no llevarla empieza a llevarla.

Ah? WTF? De qué nos estuvimos perdiendo? Intentaremos dilucidarlo.

Antecedente 1: Los ñoños están dominando el mundo

Sí, señor. Desde Bill Gates en adelante, y en especial ahora que la Internets rulea al mundo, los ñoños han demostrado la inteligencia, la intrepidez y la capacidad de adaptación para lograr el éxito del cual ahora el musculín-cara-cuadrada-macho-alfa-clásico adolece.  Aprendieron a engrupir minas y dictan las tendencias de la moda y el estilo. Tal es el poder del ñoño.

Y claro, aún cuando un ñoño-intrépido-emprendedor dista mucho del desadaptado-adicto-al-WoW, el paradigma claramente está cambiando y el “efecto halo” comienza a pintar con lindos colores lo que hasta hace poco era un weón con menos brillo que zapato de gamuza.

Antecedente 2: La competencia femenina está encarnizada

Es mucho más difícil para una mina sobresalir del montón ahora que antes, por las mismas razones que ahora andamos todos locos con el sushi, cuando hace quince años atrás con cueva comíamos comida china: el intercambio de información nos ha sensibilizado al estilo, al buen gusto, a la variedad, y eso sube las exigencias. Por lo mismo, los centros de estética, gimnasios y cirugías abundan. Por lo mismo no puedes estar en el team Brahma si no te has operado las tetas.

Entonces, quedarse abajo de la mesa es fácil. Si no te mantienes constantemente al día, tu ranking baja. En vista de eso, muchas minas están optando derechamente por no gastarse compitiendo y comenzar a mirar a lo que hay un poquito más abajo de lo top, que está más al alcance. Y como veremos más adelante, el pollo le ofrece muchas ventajas como pareja a una mina que no desea competir.

Antecedente 3: Lo alternativo indie que nadie más casha, eso la llea

Ser original ya no es original. Ser novedoso ya no es novedoso. Ser cool ya no es cool. La esencia de “dictar las tendencias” exige estar constantemente desmarcándose de lo que el resto de la gente hace y usa. Hay que estar continuamente desenterrando tesoros, mirando donde nadie más mira, revalorizando y rescatando lo olvidado.

Entonces, ser “encontrador de tesoros” es un valor en sí mismo. En realidad el famoso tesorito puede ser una mierda, pero en rescatarlo y revalorizarlo está la gracia. En el “yo lo vi primero“. Es así como la chica con ansias de ser ondera empieza a mirar al weón pollo ignorado, y le dan ganas de revalorizarlo, rescatarlo, convertirlo en ondero, ponerlo a la moda. Gozar de la primicia.

Y es así como llegamos a la Cazadora de Pollos.

Tuto, Alita o Pechuga?

Como siempre, la Cazadora de Pollos viene en variedad de sabores:

  • La que busca weones inexpertos y virginales para enseñarles. Es rico sentirse profe de alguna weá, pero ahora que todos podemos averiguar tan fácilmente qué es el violín gitano (por dar un ejemplo, ejem, al azar), hay que buscar un weón bien pollo (o bien pendejo, aunque los pendejos suelen ser pollos de por sí) para que la mina pueda sentir que realmente SAE más que él. Los primeros amores (y las primeras cachas) te marcan: la Cazadora de Pollos lo sabe y quiere pasar a la posteridad.
  • La que busca al weón friki, porque de friki a ondero hay un solo paso. Asumámoslo: si estás con mina, hay un montón de weás que te son perdonables. Por ejemplo, tener una pinta de mierda. Hay una aprobación implícita en andar emparejado, y el efecto halo te hace pensar: “algo debe tener el weón“. Y de pronto, FLASH, la falta de gusto del compadre se transforma en una rebeldía cool. Entonces, en un acto recursivo notable, la mina recibe de vuelta el efecto halo y comienza a ser vista ella misma como más cool también. Lo que yo llamaría simbiosis.
    Aquí también cabe la que espera secretamente que el ñoño y su volá artística consheptual geek algún día salten a la fama, como el ñoño que de pronto se transforma en cineasta, o como el ñoño que se transforma en programador superstar, o como el ñoño que la rompe con su banda de garage rock. Muy usual en las carreras shúpers (Lic. en Arte, Diseño, Sociología, Sicología, Literatura, etc).
  • La que busca weones poco cotizados, porque sabe que se ahorra problemas. Una mina que no quiere esforzarse por ser la rica mainstream claramente no se va a buscar un tipo muy cotizado, porque a) muy probablemente el compadre no la va a pescar y b) incluso si la pesca, el constante desfile de candidatas le hará la vida imposible a la mina a punta de celos, sean reales o imaginarios. Entonces un weón pavo es la solución: nadie se lo va a jotear. Incluso, en la rara eventualidad de que eso sucediera, el compadre, por ser tan pavo, no sabría qué hacer y no se aprovecharía de la situación. Por ende, con un pollo, la mina se asegura tranquilidad.
  • La que busca un weón dominable. Véase Bruja.
  • UPDATE (thanks Naibi): La que busca un weón indefenso, para protegerlo y cuidarlo. Existe el sesgo generalizado (y también pueden verlo en los comments) de que un tipo pollo o tímido es mejor persona que un winner o que un desenvuelto social. La Cazadora de Pollos, movida por su instinto maternal, busca la supuesta bondad e inocencia del pollo, esperando encontrar una relación linda y rosada. Usualmente, el pollo querrá cuidar a su pareja al máximo, y por ende es carta segura para encontrar a una persona comprometida, fiel y bienintencionada.
    Pero ojo: al rato aparece la otra cara del pollo, que es su inseguridad, mañas, infantilismo, falta de carácter y adicción a la polola-mamá. As usual, cada cual escoge la imperfección que más le place como pareja, así que vea usté.

Público hay para todos los gustos. De cierto modo es tiernito saber que hasta el más pánfilo o frikeado va a tener su oportunidad. Pero de que la weá es moda, es moda.

Wait. Tal vez esos potos de botella que dejé guardados a los 17 merezcan una segunda oportunidad.

Shao.

Éste es el quinto espécimen de nuestro Catálogo de Celosas. Para leer la presentación o la explicación de por qué son todas celosas, vaya al primer post de esta serie.

Antes de empezar…

El otro día se me ocurrió saludar a un amigo con el que no hablaba hace tiempo por Facebook, y me topo con la sorpresita de que el compadre me había borrado! Justo lo tenía online en el chat, así que le pregunté… y me pidió disculpas: sucedía que la polola, al ver que “le posteaban muchas minas en el muro” obligó a mi amigo a cerrar su Facebook, y recién lo estaba re-abriendo y re-agregando gente.

“Sí, yo sé que es macabeo hacer eso”, reconoció.

Amigo, lo tenemos muy claro.

Con ustedes, La Bruja.

La Bruja (“Ah no, tú dejas de juntarte con esos tipos. No, es que encuentro que no te hacen bien, y aparte, andan todos solteros, y tú estás conmigo”)

La Bruja. No es la primera vez que salta al ruedo en este blog. Por motivos de compatibilidad de caracteres (AKA No Soporto Ser Controlado), nunca he tenido la experiencia directa de una Bruja, pero el Universo se ha encargado de mostrarme los ejemplos suficientes.

Sospecho que muchas mujeres, si pudieran hacerlo sin sentir remordimientos o sin recibir una patá en la raja como respuesta, serían Brujas. La Bruja es envidiada, por ejemplo, por la Taimada, porque la Bruja logra con tranquilidad y clase lo que la Taimada a duras penas consigue con pucheros: mantener cortito a su hombre.

Pero claro, es que hay una notable diferencia entre la Bruja y la Taimada: la Bruja es dominante, la Taimada no lo es. La Bruja se busca de partida un weón sometido, un pollito, un ser de material fácilmente maleable, alguien con quien llevar a cabo una suerte de experimento social de modelado. A la Bruja le encantaría ser mamá, para crear un humanito a su pinta desde cero, pero como aún no quiere pasar por la guata, el parto y lo demás, empieza a practicar con el monigote de plasticina que más a la mano tenga.

Ustedes ya saben a quién me refiero.

La Bruja suele tener mucha personalidad, y suele creerse dueña de la razón. Sabe lo que es correcto para sí misma – un weón blandengue – y sabe lo que es correcto para ese weón blandengue – ella misma – . Por esta razón, desde tempranito comienza a administrar la vida del pololo (lea el respectivo post para más detalles). El pololo acepta feliz, dadas sus características: suele ser un pajero en cuanto a tomar decisiones y asumir riesgos, y por ende, le acomoda mucho más cederle el mando a alguien que parece saber tanto y que más encima parece quererlo tanto.

Los celos de la Bruja no son de inseguridad; son de territorialidad. Así como no le gusta que le usen su perfume, no le gusta que le miren su pololo. Es la clásica que dice “el es mío“, y el “mío” lo dice abriendo grandes los ojos y levantando las cejas con severidad.

A la hora de los celos, la Bruja toma una estrategia previsora: sabiéndose más celosa que la mierda, organiza todo de modo que al tipo le sea totalmente imposible sacarle celos. En carretes o reuniones sociales, o está sentada al lado del pololo, para detectar quién lo mira, o se sienta en el lado opuesto, para detectar dónde está mirando él. Otros métodos de control son:

  • Restringirle las salidas con amigos solteros, buenos para el weveo o que puedan incitarlo a emanciparse
  • Prohibirle las salidas a algún bar o local nocturno sin ella
  • Cortarle el contacto con ex-algo y con minas con las que alguna vez haya tenido ondita
  • Restringirle el contacto con amigas que no estén pololeando
  • Sacarlo a puras salidas entre parejas
  • Interrogarlo constantemente sobre sus actividades, buscando inconsistencias que pudieran delatar algún desliz
  • Pedirle la contraseña de su mail o Facebook (“yo te lo reviso y te aviso mi amor, dont worry”)
  • Restringirle la lectura de FAQWomen :)

Y sí, la Bruja puede revisar tu celular si tiene oportunidad de hacerlo.

¿Solución? NOT

¿Quiere saber cómo librarse de una bruja? Pateándola. ¿Y… realmente quiere patear a su brujita linda? Probablemente NO.

Como ya discutimos antes, la Bruja y el Sometido se necesitan mutuamente. El Sometido usualmente acepta feliz el control por parte de la Bruja, porque así se ahorra asumir responsabilidades, marcar límites y tomar decisiones sobre su vida.

Por eso es que la Bruja no hace escenitas de celos; levanta una pura ceja no más, y el Sometido acata.

A algunas les gusta eso.

Shao.

La siguiente es la descripción paso a paso de una bella historia, acerca de cómo una manipuladora y un manipulado (a.k.a. Bruja y Sometido Agarrado de las Huevas) se encuentran y complementan el uno al otro:

  1. Bruja se acerca a Sometido con su mejor sonrisa inocente. Casi siempre es Bruja quien toma la iniciativa.
  2. Sometido responde con gesto canchero, pensando en que la tiene loquita.
  3. Bruja le hace algún tipo de oferta implícita a Sometido. Usualmente tiene que ver con la perspectiva de seguirse conociendo o tener sexo pronto.
  4. Sometido no pierde tiempo en aceptar, PERO…
  5. Bruja desliza una inocente petición para testear a Sometido. Por ejemplo, le pedirá que lo invite a un copete, o que la vaya a dejar en auto a su casa tras el convite.
  6. Sometido, pensando en que no tiene mucho que perder, accede a la petición de Bruja.
  7. Bruja, en recompensa, le da a Sometido una probadita de lo que había estado ofreciendo (por ejemplo, le dará un beso cuneteado al despedirse, o tirará con él sin tener sexo si es más lanzada).
  8. Sometido quedará feliz y esperanzado, y por ende la asociación conducta-recompensa ha sido creada.
  9. Sometido arremete a la carga a los pocos días, haciéndole una propuesta que coincida con la oferta inicial de la Bruja (por ejemplo, la invitará a salir o a un motel).
  10. Bruja finge interés parcial, y accede, no sin deslizar una leve condición (“ok, pero tú invitas”).
  11. Sometido accede a la petición, ambos se juntan. Bruja entrega de manera completa lo ofrecido, sumergiendo a Sometido en un éxtasis (por ejemplo, tendrán sexo hasta morir, o comenzarán una relación pseudo-estable). Lea el resto de este artículo »