Si para Richi 500 Days of Summer es como un Fischer-Price para grandes, donde descubre su cuerpo y aprende a la vez, me pregunté cuáles eran las cosas que he visto que podrían caer en esa categoría.

Nick and Norah’s Infinite Playlist es la opción clara, por la música y las tremendas tetas de la mina. Pero ahí son felices y la moraleja es ser feliz así que no sé si cuente mucho.

Lost in Translation puede ser otra, por la música y las tremendas tetas de la mina. Aquí la moraleja es como esa paradoja de la fuerza indetenible contra el objeto inamovible, el weón más chistoso del cine frente a la mina más rica del cine, y termina con que no se la agarra. Todas las “me gustan los que me hacen reír” son mentirosas.

El desfile de Victoria’s Secret también, por la música y las tremendas tetas de las minas. Aquí está todo bien.

The Wrestler suma, por la música y las tremendas tetas de la mina. Ahí aprendemos que las minas piden plata antes de enamorarse, no hay que olvidarse de eso.

Mad Men no la veo, pero las tetas de la pelirroja son tremendas, así que no he aprendido nada.

Ghost Whisperer tampoco la veo, pero bueh, creo que sabemos a lo que voy.

Eso por ahora. Muerte a Keira Knightley. Viva Denise Milani.

Digamos que eres fea y no tienes tetas ni poto ni buena onda, bueno, aquí hay una lista de cosas que se pueden hacer para que no te falten picos:

1.- Hacer música, o por lo menos tocar algún instrumento, aunque te sepas una sola nota y la toques mal, algo tiene la mina con instrumento.

2.- Decirnos en un carrete que nos estamos haciendo tragos de minas, así nos echamos más y nos curamos más rápido y de repente te ves mucho mejor que al principio.

3.- Subir un video porno a internet, pero con cuidado eso sí, tiene que ser uno bueno o podría tener el efecto adverso, aunque en el mejor de los casos podrías hacerte famosa.

4.- Tener plata para comprarnos copete (ver número 2).

5.- Tener vagina. No falta al que le sirven todas las micros.

- Leer un libro que no sea de Crepúsculo, Harry Potter, Danielle Steel o Paulo Cohelo.

- Hacerse el look de “hoy día tu opinión de la moda me chupa un huevo”.

- Bostezar de día.

- Odiar a Ricardo Arjona.

- Tomar como dama, pero calentarse estando curada.

- Bailar apretado.

- Entender lo que está pasando en un partido de fútbol.

- Hablar de sexo con la ligereza que se merece.

- Bailar al medio de la calle.

- Sonreír.

- Saber mucho de alguna cosa, cualquiera. Menos menstruación.

- Intentar todo por lo menos dos veces.

- Comerse un italiano sin que se le caiga un tomate.

- Saber lo que le gusta, o por lo menos lo que no le gusta.

- Hacer algo que jamás se me podría haber ocurrido.

Porque apuesto que te compraste ese push-up para que te respeten por tu intelecto.

Chuchetumare.

Verdad:

Son las 5:34 de la mañana y todavía estoy algo borracho de lo que pasó hace unas horas.

Por qué es importante eso, no sé, ni siquiera por qué es relevante a lo que va este post, pero eso nos lleva a otra verdad: no tengo idea de qué se trata este post, así que vamos a enterarnos mientras vaya saliendo.

También es cierto que este sitio se ha convertido lentamente en una especie de Cosmo para hombres o una Maxim para los pobres, porque nuestra romántica simpatía y el encanto de las comentadoras con seudónimos y que no dejan website (o por lo menos no uno con fotos, menos en bikini) nos impide ser los que hace unos años dijeron: “puta las minas son como la caca weón, toi chato de esta weá, internet culiá es la única que me entiende” y entre las opciones de hacer un blog o irse a su casa a ver porno eligieron las dos en ese orden. Quizás porque nos ha resultado con más minas en este tiempo hemos encontrado un punto más zen al respecto y entendimos que quizás hay algo detrás de ese escote (o lo que sea que le guste a los demás, yo qué sé) hay algo más, no sé todavía si será algo buenísimo que nos cambie la vida, pero no voy a dejar de comprar sólo porque me han salido puros vale otro y ningún premio.

Otra cosa que es cierta, minas del mundo: no sólo alguien te encuentra rica, sino que además te prefiere exactamente como eres y no te querría de otra manera.

Otra cosa que es cierta, faquers mundialistas: no tengo idea qué quieren todas esas maracas y jamás voy a saber y es como la verga esta weá de situación. O tal vez solamente yo no les gusto, qué sé yo lo que es la verdad. ¿Por qué me creen?

Mentira:

Son las 4:33 de la mañana y no puedo dormir.

Este post es más conceptual que la cresta. Me retaron por postear tanta Scarlett, así que obligado a sacudir la línea editorial como se pueda.

Lo único cierto es que se tiene que amar tanto que no quede lugar para el miedo. Una mujer necesita a un hombre como un pez necesita una bicicleta, pero la lluvia cae y se me olvida de qué estoy escribiendo. Nadie va a un casino a ganar, vamos a ver las luces, sentir la emoción del juego y salir con una electricidad en el cuerpo que nos dure el resto de la noche, hay que saber qué esperar, darlo todo y saber que no somos ni una nota al pie de página en una historia destinada a acabarse, ¿qué más da? Una flor es siempre igual de linda, sea cual sea la razón de su estar ahí. No sé lo que quieren, pero si me das tu mirada, ya no me importa que no te guardes la mía.

Quizás todo esto también sea mentira. Como dije, Cosmopolitan para hombres. Me doy asco, voy a ver porno. Apuesto que mañana amanece con un “¿qué weá escribí?”, pero bueno, con la caña inminente hay preguntas mucho peores que podrían hacerse.