Catálogo de Celosas: La Bruja
por Shesho en Catálogo de CelosasTags: babosos, brujas, celos, que me llegue a enterar no más de que anduviste mirando pal lado, relaciones | 19 comentarios »
Éste es el quinto espécimen de nuestro Catálogo de Celosas. Para leer la presentación o la explicación de por qué son todas celosas, vaya al primer post de esta serie.
Antes de empezar…
El otro día se me ocurrió saludar a un amigo con el que no hablaba hace tiempo por Facebook, y me topo con la sorpresita de que el compadre me había borrado! Justo lo tenía online en el chat, así que le pregunté… y me pidió disculpas: sucedía que la polola, al ver que “le posteaban muchas minas en el muro” obligó a mi amigo a cerrar su Facebook, y recién lo estaba re-abriendo y re-agregando gente.
“Sí, yo sé que es macabeo hacer eso”, reconoció.
Amigo, lo tenemos muy claro.
Con ustedes, La Bruja.
La Bruja (“Ah no, tú dejas de juntarte con esos tipos. No, es que encuentro que no te hacen bien, y aparte, andan todos solteros, y tú estás conmigo”)
La Bruja. No es la primera vez que salta al ruedo en este blog. Sospecho que muchas mujeres, si pudieran hacerlo sin sentir remordimientos o sin recibir una patá en la raja como respuesta, serían Brujas. La Bruja es envidiada, por ejemplo, por la Taimada, porque la Bruja logra con tranquilidad y clase lo que la Taimada a duras penas consigue con pucheros: mantener cortito a su hombre.
Pero claro, es que hay una notable diferencia entre la Bruja y la Taimada: la Bruja es dominante, la Taimada no lo es. La Bruja se busca de partida un weón sometido, un pollito, un ser de material fácilmente maleable, alguien con quien llevar a cabo una suerte de experimento social de modelado. A la Bruja le encantaría ser mamá, para crear un humanito a su pinta desde cero, pero como aún no quiere pasar por la guata, el parto y lo demás, empieza a practicar con el monigote de plasticina que más a la mano tenga.
Ustedes ya saben a quién me refiero.
La Bruja suele tener mucha personalidad, y suele creerse dueña de la razón. Sabe lo que es correcto para sí misma – un weón blandengue – y sabe lo que es correcto para ese weón blandengue – ella misma – . Por esta razón, desde tempranito comienza a administrar la vida del pololo (lea el respectivo post para más detalles). El pololo acepta feliz, dadas sus características: suele ser un pajero en cuanto a tomar decisiones y asumir riesgos, y por ende, le acomoda mucho más cederle el mando a alguien que parece saber tanto y que más encima parece quererlo tanto.
Los celos de la Bruja no son de inseguridad; son de territorialidad. Así como no le gusta que le usen su perfume, no le gusta que le miren su pololo. Es la clásica que dice “el es mío“, y el “mío” lo dice abriendo grandes los ojos y levantando las cejas con severidad.
A la hora de los celos, la Bruja toma una estrategia previsora: sabiéndose más celosa que la mierda, organiza todo de modo que al tipo le sea totalmente imposible sacarle celos. En carretes o reuniones sociales, o está sentada al lado del pololo, para detectar quién lo mira, o se sienta en el lado opuesto, para detectar dónde está mirando él. Otros métodos de control son:
- Restringirle las salidas con amigos solteros, buenos para el weveo o que puedan incitarlo a emanciparse
- Prohibirle las salidas a algún bar o local nocturno sin ella
- Cortarle el contacto con ex-algo y con minas con las que alguna vez haya tenido ondita
- Restringirle el contacto con amigas que no estén pololeando
- Sacarlo a puras salidas entre parejas
- Interrogarlo constantemente sobre sus actividades, buscando inconsistencias que pudieran delatar algún desliz
- Pedirle la contraseña de su mail o Facebook (“yo te lo reviso y te aviso mi amor, dont worry”)
- Restringirle la lectura de FAQWomen

Y sí, la Bruja puede revisar tu celular si tiene oportunidad de hacerlo.
¿Solución? NOT
¿Quiere saber cómo librarse de una bruja? Pateándola. ¿Y… realmente quiere patear a su brujita linda? Probablemente NO.
Como ya discutimos antes, la Bruja y el Sometido se necesitan mutuamente. El Sometido usualmente acepta feliz el control por parte de la Bruja, porque así se ahorra asumir responsabilidades, marcar límites y tomar decisiones sobre su vida.
Por eso es que la Bruja no hace escenitas de celos; levanta una pura ceja no más, y el Sometido acata.
A algunas les gusta eso.
Shao.
La Taimada (“Ay no, si no me pasa nada. No, si de verdad nada, córtala. Puta sí, es que me EMPELOTA que sigai hablando con tu ex!”)
La Competitiva (“¿Para dónde miras? ¿Ah, y la encuentras rica? ¿Más que yo?”)
La Falsa-Relajada (“…y cómo te fue con tu amiga? te la comiste? No? Ay, pero si es súper mina”)
La Digna (“te celaría por eso, pero en verdad, para qué”)
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