La Pachamámica
por Shesho en FAQ ArticlesTags: alumbradas, conexión cósmica, estereotipos, hoy no puedo follar porque el regente pasó por Venus, oye! tenemos la misma pulsera iónica, pachamamica, relaciones, sexo, soy eshpeshial | 12 comentarios »
Me complazco en presentarle, amigo lector, a este eshpeshial tipo de fémina (pariente cercana de La Cumbiera Intelectual y usual pareja del Místico). Personalmente, no son mi tipo, pero las encuentro graciosísimas, en especial en su manera de relacionarse con los hombres. Veamos por qué:
- Siempre tiene una volada artística, espiritual o filosófica. Y dicha volada prevalece ante todo. Ante sus deseos carnales, ante sus necesidades biológicas, y por sobre todo, ante ti.
- Respecto al sexo, hay tres opciones: una, la que alumbra con la pará “iluminada”, aparentando que ya trascendió los placeres de la carne (cruda) y que meterse con un monigote peludo y protuberante ya no la moja; dos, la que alumbra con la pará de ser una diosa tántrica, que te mira con cara de “probablemente no te la puedas conmigo, y MENOS aún haciendo el colibrí invertido“; tres, la que no habla de sexo y reserva dichos pudores para su “alma gemela” de turno.
- Con ella no hay “onda”, sólo “conexión”. Y probablemente a un nivel astral o cósmico.
- Tendrás que acompañarla: a sus marchas por la no-discriminación a los perritos, a sus sesiones de biodanza, a las jornadas de respiración universal en el Valle del Elqui. En cambio, no podrás acompañarla a sus sesiones de lectura de runas con las amigas (probablemente intentará averiguar si te la estás cagando).
- Se ufana de tener gustos extraños en materia de hombres. Se jacta de meterse sólo con feos narigones, o que le gustan los flaquitos de chasca peinada para el lado y lentes a lo Allende. O, se va a San Pedro de Atacama a comerse gringos pachamámicos. Desprecia a todo aquel demasiado estiloso o universalmente atractivo, y siempre pretende haber descubierto el tesoro del mercado persa en cuanto a amantes (“Los fanáticos del feng-shui son los que más duran en la cama, te lo juro“).
- El mainstream no va con ella. Si, hablando de libros con ella, tienes la mala idea de mencionarle que te gusta como escribe Milan Kundera, ella te sale con tres monjes nepaleses que están escribiendo algo como La Insoportable Levedad del Ser, pero mil veces mejor. Lo mismo con ese trovador armenio que hace música mejor que la que te gusta a ti, y más desconocida. Alguna vez le gustó Chinoy; ya no, desde luego, porque se puso demasiado mainstream. Algunna vez leyó FAQ Women; ahora reniega de nosotros, porque salimos en LUN

- Todo “le tiene que nacer”. Los besos, el sexo, el compromiso, llegar a la hora, llamar de vuelta, preguntar qué es de tu vida, ser fiel.
- Siempre hay una excusa astral, cósmica, filosófica o iónica para sus vaivenes emocionales. Si hoy no quiere nada contigo, tal vez sea que los biorritmos de ambos no calzan. O puede que tú hayas expresado un punto de vista no lo suficientemente humanista, y eso se convirtió en una señal del Universo que le dijo que tenía que ir a refregarse con Crisóstomo o con Etrusco (siempre tienen nombres así) y no contigo.
- Suele meterse con pelmazos (weas), basada en sus intuiciones y tincadas. ¡Y cuánto lo lamento! Porque la pachamámica no es malintencionada, tan sólo le sobra un poco de egolatría naif. Como siempre elude lo que es obviamente atractivo para las masas, más de una vez desecha weones como la gente, pa meterse con ese bajito-medio-turnio-ex-dealer-de-ayahuasca que tiene esa vibra tan cuática, porque bueno, ella es diferente, y tiene que meterse con gente diferente.
Shao.

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