Esta miniserie de 3 capítulos surge a raíz de este artículo enviado por una amable lectora, aunque, si revisan la columnita (que está pasá a teleserie de las 3 de la tarde) de la “experta en hombres”, verán que el tema es más viejo que andar a pie:

La demora en el sexo como moneda de cambio en las minas.

… porque los hombres, salvo rarezas (nunca mejor dicho), sencillamente tenemos dos criterios: o nos dan ganas y queremos follar ahora YA, o no nos dan y no queremos follar. Así de simple. Que nos dén más o menos nervios iniciales, que seamos más o menos explícitos en demostrar el deseo, son guirnalditas. Variaciones. Randomness. ¿Sentimos ganas? La hacemos. Ahí mismo. Donde surja la cosa.

Las minas no: las minas incorporan el factor timing. Estas frases son típicamente femeninas:

  • Quiero, pero no sé si estoy preparada.
  • Conozcámonos primero.
  • Siento que pasó todo demasiado rápido.
  • Vamos de a poquito.
  • Ya, durmamos juntos, pero no me puntees.
  • ¡Tranquiiiiilo masho! Usté cree que soy La Polar yo?

Entendamos el timing como: el espacio de tiempo entre que la mina pensó por primera vez “umm, igual me lo zampo” y el momento en que efectivamente lo hace. Dicho espacio de tiempo puede variar entre 1,75 segundos y toda la eternidad.  La mina tiene la capacidad de contenerse y contener al hombre, de la cual nosotros, mayormente, carecemos (imagino una razón evolucionaria: después es ella la preñá, y por ende tiene mucho más que perder que uno, que se lava y se va).

El título de este post sugiere tres tipos de minas. Pues no. Son tres tipos de actitudes, que connotan tres tipos de intenciones distintas relativas a la pregunta: ¿Qué tan rápidamente estás dispuesta a acostarte con alguien una vez que te dieron ganas?

  • Las Rápidas
  • Las Que Se Demoran
  • Las Que No Lo Sueltan Jamás

Este capítulo trata acerca de las primeras.

Las Rápidas: Realmente Pierden Nuestro Respeto?

Las mujeres, en general, temen ser las rápidas. Sabemos que nuestras lectoras son distintas y evolucionadas; pero en general, para el entorno de una mina (especialmente el femenino), rapidez = puta. Regalá, como dice una amiga. La que no se hace respetar. La que después es la comida del pueblo. Lo que botó la ola. La que se pololea a los futbolistas. La que ofrecen de a tres por luca en la micro. Etcétera.

¿Es tan así siempre? ¿Que nos entreguen su flor en bandeja nos hace instantáneamente tirarla al suelo y pisotear los pétalos? Pues, depende. Y depende, ni más ni menos, porque hay tres razones (no excluyentes) para que una mina sea rápida:

  • Está caliente y no se aguanta o simplemente tiene deseos de tener sexo.
  • Se sintió al instante con la confianza y la conexión que normalmente se obtiene después de harto tiempo con alguien. Y, está caliente. Lógico.
  • Baja autoestima: se siente vacía, se siente fea, piensa que así la van a querer.

Si la mina está meramente caliente, la situación no resiste mucho análisis: ella caliente, él caliente, mutuo consentimiento, mayoría de edad, etc = follón.  Aún y así, esto por sí solo no implica que el loco en cuestión agarre su moto, o su skate, o su taxi Lada, y se mande a cambiar apenas finalice la descarga: muy por el contrario, si la experiencia fue satisfactoria, es probable que el compadre vuelva. Es la comodidad de tener una casera: confianza, disponibilidad, relajo, no tener que preguntarle el nombre de nuevo, etc.

Si la mina cedió rápido porque se sintió al instante en confianza e intimidad, es muy probable que el sentimiento sea mutuo (a menos que le toque un tipo que esté usando las artes manipuladoras en su favor, pero es poco probable). Por ende, es difícil que el lolo tire a la basura algo en lo cual él mismo se siente tan involucrado como ella. Y muchas veces es así como la gente llega a pololear, ¿vio?

Por último, si la lola la soltó por baja autoestima o por arrastrada, usualmente eso se nota en otros factores también, que son los que traen consigo el desprecio. O dicho en otras palabras: no es el hecho de entregarse al instante lo que le trae el menosprecio o el tag de “desechable”, sino que es ella misma tirándose al suelo y candidateándose como tal. El sexo instantáneo ahí viene a ser un síntoma no más. Y, por bruteques que parezcamos, sí tenemos radar para la gente que se quiere poquito.

Y a veces, por calientes, sacamos provecho de eso. Sí pue, si es la verdad. Pa qué estamos con weás.

Sin perjuicio de que hayan tipos que, por calientes, puedan pasarse por la raja todos estos razonamientos, usualmente la respuesta del macho va a depender mucho del contexto en el cual se dé el fast-atraque. De lo que sucede antes, de lo que sucede después, si a la mina se la sacaron por cansancio o porque realmente no podía más con las ganas, si hubo alguna instancia previa de saber más del otro, etc.

Así que, no tan rápido, doña Yasmín.

Después seguimos, ahora no me siento preparado. Ja.

Shao.

[Un Viernes cualquiera en la noche, todo partió porque nunca pudieron ponerse de acuerdo en el lugar al cual iban a comer]

Él: “Tú eres siempre lo mismo, me pasas la pelota a mí y después cuando yo decido alguna huevá, no te gusta”

Ella: “Eso no es así y lo sabes, lo que pasa es que nunca eres capaz de llevarme a un lugar por ti mismo, no me sorprendes hace años!”

Él: “Ah, entonces transformamos esto en una discusión sobre la relación! Quién te entiende! De repente todo bien, peleamos por una tontera y resulta que no te sorprendo hace años!”

Ella: “ Te juro que no sé cómo no entiendes, nunca me has entendido, nunca! siempre te quedas con tus ideas y lo que yo te digo lo transformas” (comienza a llorar)

Él: “Ah claro y ahora soy yo el culpable, yo tengo la culpa de todo esto. Obvio que no te entiendo! Mira la pelea que estamos teniendo porque no sabíamos dónde cresta ir a comer!”

Ella: “Qué terrible! En verdad no entiendes!” (Se va y da un portazo)

Esto es un ejemplo que quizás a muchos les va a parecer familiar, es una situación donde muchos han estado y que de alguna forma, consideran absurda. Pero amigos machos, no es tan absurda.

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Amiguitas, amiguitas, amiguitas:

  • Lo aquí expresado es una manifestación de nuestras preferencias y gustos como hombres.
  • ¿Encuentran que son predecibles? No hay problema. Si alguno de nosotros empieza a desarrollar una súbita excitación hacia las bailarinas de tap vestidas a la usanza maorí y embadurnadas con una mezcla de aceite de motor y crema Lechuga, seguro que lo incluiremos en nuestros fetiches.
  • ¿Encuentran que obedecen a maña o que son demasiado exigentes? No hay problema. Como saben, un fact de la vida es que no importa si tu apariencia es una cruza del Capitán Cavernícola con Jabba, porque siempre habrá alguien dispuesto a acostarse contigo, pololear contigo o casarse contigo. Alcanza para todas. Disclaimer: No entraré en detalles, pero usualmente las personas que prefieren o toleran una cosa suelen comportarse tal como aquello que prefieren o toleran.
  • ¿Los encuentran inflexibles? Pues podemos entrar a distinguir entre “exigencia y preferencia”. Es la diferencia entre el nice-to-have y el must-have. Y siempre habrá alguien para quien una exigencia no será tal. Por ejemplo, la exigencia de depilarse el bigote no correrá para alguien con fetiches relacionados con drag kings o Pancho Villa.
  • ¿Están chatas de la cultura que esclaviza a las mujeres al cuidado de su imagen? Viene siendo así hace miles de años (se sabe, por ejemplo, que ya los romanos andaban pensando en tinturas para el pelo). Está anclado en nuestras preferencias biológicas y evolucionarias. Otra cosa es que recién nos estemos viniendo a dar cuenta. De todas maneras, existe un lugar donde tales exigencias no corren: en los países fundamentalistas musulmanes. O como dice este otro comentario, uno puede darse la libertad de descuidarse y oler mal si es que no planea atraer a nadie.
  • Las féminas tienen sus propias exigencias para con nosotros. Obviamente no nos vamos a hacer cargo acá de dichas exigencias (este blog es sobre las minas), pero un ejemplo muy ilustrativo y útil es este comentario. Y por supuesto, es justo entregar el equivalente a aquello que está siendo exigido. De hecho, vuelvo al disclaimer: usualmente uno se comporta a la altura de aquello que exige.

Shao.

De la vida real:

Varón: Oye bueno, un gusto en conocerte, cuéntame, ¿a qué te dedicas?
Dama: ¿Yo? Bueno, te diré que estoy a punto de egresar de la escuela de Carabineros.
Varón: ¡Hey, pero mira tú que cosa más interesante! (tras una breve pausa) Oye y… ¿en algún momento eres policía sexy? (guiño, sonrisita lateral y todos los demás meta-mensajes que expresan “esto es una tallita”)
Dama: (levantando una ceja) ¿Policía sexy? ¿Cómo sería eso, perdón?
Varón: No sé, imagínate que te toca llevarte en cana a un ladronzuelo que está bastante tincudo… ¿lo registrarías en privado con algún cariñito extra? (guiño, sonrisita lateral, etc)
Dama: (seria) No entiendo eso. El trabajo de policía es UNO SOLO y debe ser profesional y acorde a la ética de la institución.
Varón: ¬¬

Ok, no conozco a nadie que no se ría ABSOLUTAMENTE de nada. Todos nos reímos de algo, supongo que Margaret Thatcher también, aunque me cuesta imaginarlo. El tema es que el sentido del humor es el predictor número 1 de química, en especial en una pareja.

O sea, si no te ríes de las mismas cosas con tu mina, estás absolutamente cagado. Y tienes más posibilidades de estarlo si es que tu mina es una amargada que sólo se ríe con las tallas crueles, irónicas, agresivas o increíblemente inteligentes. No wevees, no todos podemos ser Jerry Seinfeld, y tampoco podemos serlo todo el tiempo (porque yo al menos tengo mis momentos).

Falta de sentido del humor, por ejemplo, es no reírse con los chistes deliberadamente fomes. Sí, es un muy buen truco para descubrirlo. Quien tira un chiste fome a propósito es porque sencillamente tiene ganas de reírse y ve el humor donde podría no haberlo. Sí, te ríes de lo fome o estúpido que es, pero te ríes. Y alguien que frente a ese chiste fome pone cara de que acaba de oler un peo en el metro, refleja maña en el humor. Onda “sorry, pero me río de los chistes de cuatro estrellitas para arriba”.

Y maña en el humor, ya tu sae: maña en la cama. De cuatro estrellitas para arriba, sorry.

También es falta de sentido del humor el no poder reírse de uno mismo o tomarse menos en serio. Alguien que se ofende y se taima fácilmente con un par de columpiadas es un dealbreaker, porque lo que podría derivar en química, complicidad y tensión sexual termina derivando en taimadura, caras de poto o discusiones pajeras. Acá, por ejemplo, tenemos a la típica mina que al menor atisbo de humor machista, salta a discursear sobre la desigualdad, que la discriminación y la cacha de la espada.

Asimismo es falta de sentido del humor el no saber seguir el juego, como el diálogo que abre este post. Que si se te ocurre adoptar un personaje o una talla interna entre ambos, que ella te siga y aporte a la historia. Que la performance sea de ambos. Yo que soy medio payaso a ratos pa mis weás, prefiero el público para los auditorios: de pareja prefiero tener a una colega payasa.

Y por último, el humor absurdo, que es el último escalón del sentido del humor. Quién se ríe o quien inventa humor absurdo, merece mis respetos, un galvano y una camionada gratis de Té Samba por un año.

Shao :D

Igual no me molestaría aguantarle las mañitas a ella...mmm.

Tengo el honor de ser el amigo de uno de los topFaqers, Shesho, y una de las cosas que agradezco de esa relación de amistad es la cantidad de huevadas random que podemos llegar a conversar con una botella de pisco y una coca cola (y un plato de lentejas claro). Dentro de todas esas cosas me salta a la mente como por instinto un tema bastante interesante y por lo cierto MUY importante para todos los Faqers: La psicología Evolutiva.

Ya, se pasó a caca el pendejo, se las dio de psicólogo. No. No hay que ser psicólogo para entender esto, y esa es la mejor parte, solamente hay que entender algo que al ser humano le ha dado por no entender: bien en el fondo, seguimos siendo animales. Y qué tiene que ver esto con FAQwomen, se preguntarán ustedes. Tiene mucho que ver, entender la lógica de la seducción desde la base animal de nuestra existencia, cambia las cosas, y puta que las cambia.

Por ejemplo, ¿sabía usted que la mujer bien en el fondo no busca tanto al sex symbol hiper testosterónico macho recio, si no que más bien esa situación va a depender del momento de su ciclo menstrual? No por nada un amigo siempre me dice “Compadre, uno siempre pololea con 3 minas, la pre menstrual, la menstrual y la post menstrual”. Así nos vamos encontrando con respuestas como que a la mujer pre menstrual, particularmente la mujer que ovula, busca un hombre más macho, quien pueda fecundar el óvulo y luego hacerse cargo de las responsabilidades del proveedor.

La mujer menstrual prácticamente busca a una mina con atribuciones masculinas (si, pene), que satisfaga absolutamente todas sus demandas afectivas, sin importar lo desagradable que esto puede llegar a ser.

La mujer post menstrual es como la más neutra, si bien necesita de un macho alfa que la apañe en el sustento de la potencial familia, busca también un macho contenedor a nivel afectivo, o sea busca el equilibrio, pero le dura como 10 días así que filo, nevermind.

Ejemplos como ese hay muchos, lo importante es entender que dentro de toda nuestra capacidad de hacer hueás que ningún otro animal haría, seguimos siendo animalitos, y eso está lejos de denigrarnos, au contraire, nos ubica en una nueva posición para entender a nuestras queridas féminas.

Llevo cuatro años estudiando psicología y una de las grandes dudas de toda la carrera es la de Freud, cuando dice “Lo único que no he llegado a entender, es cómo funciona la mente de una mujer”. Bueno, creo encontrarme en una posición adecuada como para decir que lo único que hay que entender, es que hay que perpetuar la especie, y ahí sobrevive el más fuerte. Ustedes Faqers, ¿cómo demuestran que son fuertes?