Éste es el cuarto espécimen de nuestro Catálogo de Celosas. Para leer la presentación o la explicación de por qué son todas celosas, vaya al primer post de esta serie.

Antes de empezar…

A un amigo mío, su polola de aquel entonces amenazó con patearlo, luego de que él -estúpidamente- le confesara que de vez en cuando seguía viendo porno (con la correspondiente paja de rigor, nadie anda viendo porno para quedar acumulado). Por supuesto, ella, después de dejar que el baboso se sintiera culpable e implorara perdón durante un ratito, revocó su amenaza. Y él, claro, siguió viendo porno, sólo que esta vez no le volvió a contar. :D

Efectividad: cero.

Señoras y señores, los dejo con la Taimada.

La Taimada (“Ay no, si no me pasa nada. No, si de verdad nada, córtala. Puta sí, es que me EMPELOTA que sigai hablando con tu ex!”)

La Taimada debe ser el tipo de Celosa más común. Es que taimarse es la reacción más básica: por ejemplo, la Digna requirió mucha madurez y reflexión, o una crianza ad-hoc; la Falsa-Relajada requiere frialdad y masoquismo; la Competitiva requiere esfuerzo y perfeccionismo constantes (las demás Celosas las dejaremos en suspenso). En cambio la Taimada se taima no más, y qué tanta weá. Por decirlo así, es la pajera emocional del Catálogo.

Se enoja, y se siente justificada en su enojo. Para ella, enojarse es la consecuencia inevitable de sentir celos. Lo que nunca se cuestiona, desde luego, es por qué tuvo que sentir celos en primer lugar.

Le Da Color

Probablemente, la Taimada sea la mujer que encontrará más excusas para ponerse celosa. Su especialidad son “las otras”, sean reales o imaginadas. Quizá no intente llenar todos los espacios como la Competitiva, pero anda a ponerle otra mina al ruedo, y arderá. Aparte de las razones más esperables, como la infidelidad, podemos mencionar:

  • Que menciones públicamente a una ex-algo en presencia de ella
  • Que insinúes cualquier referencia a haberte agarrado o follado a otra mina en el pasado
  • Que te encuentres con una mina estando con ella, y que la mina resulte ser una ex-algo
  • Que insinúes tener fantasías o sueños eróticos con alguna ex o amiga
  • Que, a pesar de estar pololeando, aún te corras la paja o veas porno
  • Que pinches o parezca que pinchaste con otra mina (quizá le encontraste cara conocida y por eso la miraste)
  • Que mires tetas, poto o piernas de cualquier mujer, sea real, hecha en 3D, un afiche o un maniquí
  • Que demuestres algún tipo de gusto por la mina rica que sale en la peli (la Taimada es la típica que te tapará los ojos “en broma” cuando la mina rica se empelota)
  • Que una ex o amiga-no-aprobada te escriba en tu muro, te mande un mail, te etiquete en una foto o te invite a su cumpleaños
  • De hecho… que tengas a esa ex todavía en Facebook, MSN o Twitter

Represalias

La primera represalia de la Taimada es taimarse, como imaginarán. Ley del hielo, súbita cara de idiotez, rechazo a los cariños o al sexo, abandono repentino del carrete (“Me voy. Sí, me voy. ¿Que cómo me voy? No sé, en radiotaxi. ¿Que no tengo plata? En mi casa mi mamá paga. Sí, me voy a MI casa.“).

La Taimada no posee mucha estrategia, a diferencia de otras Celosas. De hecho, se taima el doble: contra ti por ocasionarle celos, y contra ella misma por taimarse, porque sabe que su taimadura la coloca en una posición sumamente desventajosa. Usualmente su único recurso disponible es mantener el enojo el tiempo suficiente como para que tú alcances a urgirte.

Sin embargo, su taimadura tiene precio. Hay dos maneras de quitársela:

  1. Dándole en el gusto. Usualmente esto implica algún acto de reparación: pedirle perdón, prometerle que nunca más, borrar a la ex de Facebook frente a su atenta mirada, decirle que ella es la única, etc. Para haber llegado a este punto, primero te habrá hecho sentir sumamente culpable, y te tendrá en las cuerdas por un rato, para asegurarse de que no volverá a suceder. eres el responsable de haberla hecho sentir su santa cólera.
  2. Demostrándole que con sus taimaduras no va a llegar a ningún lado. Usualmente hay dos estilos de hacer esto: ignorándola, o burlándote de su enojo y luego ignorándola. Con “ignorarla” me refiero a ignorar sus mañas: a) comportándote de modo normal, hasta que la fuerza de la normalidad haga que se le pase la maña (haciéndole ver de este modo su pendejería), o b) ingnorándola a ella por completo hasta que agache el moño y regrese, dándole a entender que es ella quien pierde poniéndose mañosa.

ADVERTENCIA: Si usté partió dándole en el gusto a sus taimaduras y de repente, después de leer este venenoso pasquín, decide cambiar de estrategia, afírmese: le harán un escándalo de proporciones, y tendrá que aguantarlo no más. Por weón.

Como pueden imaginar, cada manera de reaccionar corresponde a un tipo muy específico de weón, así que usté elige quién quiere ser en esta película.

Próximo capítulo, La Bruja.

Shao.

Este título, a lo menos, puede sonarle a contrasentido a usté, lector, que está acostumbrado a nuestras diatribas en torno a la dignidad de género masculina, y a esos deliciosos tips sobre cómo evitar que Ud. sea tratado como un mono de plasticina en manos femeninas.

Pero pongámonos finos desde ya: fíjese que digo “Sepa ceder” y no “Ceda” a la manipulación femenina. Es un arte hacerlo y no salir dañado en el intento. Pero créame, vale la pena y le traerá beneficios.

Antes de que su viril ira lo haga borrar permanentemente FAQWomen de su lista de lecturas diarias semanales mensuales, permítame explicarle…

La siguiente es la descripción paso a paso de una bella historia, acerca de cómo una manipuladora y un manipulado (a.k.a. Bruja y Sometido Agarrado de las Huevas) se encuentran y complementan el uno al otro:

  1. Bruja se acerca a Sometido con su mejor sonrisa inocente. Casi siempre es Bruja quien toma la iniciativa.
  2. Sometido responde con gesto canchero, pensando en que la tiene loquita.
  3. Bruja le hace algún tipo de oferta implícita a Sometido. Usualmente tiene que ver con la perspectiva de seguirse conociendo o tener sexo pronto.
  4. Sometido no pierde tiempo en aceptar, PERO…
  5. Bruja desliza una inocente petición para testear a Sometido. Por ejemplo, le pedirá que lo invite a un copete, o que la vaya a dejar en auto a su casa tras el convite.
  6. Sometido, pensando en que no tiene mucho que perder, accede a la petición de Bruja.
  7. Bruja, en recompensa, le da a Sometido una probadita de lo que había estado ofreciendo (por ejemplo, le dará un beso cuneteado al despedirse, o tirará con él sin tener sexo si es más lanzada).
  8. Sometido quedará feliz y esperanzado, y por ende la asociación conducta-recompensa ha sido creada.
  9. Sometido arremete a la carga a los pocos días, haciéndole una propuesta que coincida con la oferta inicial de la Bruja (por ejemplo, la invitará a salir o a un motel).
  10. Bruja finge interés parcial, y accede, no sin deslizar una leve condición (“ok, pero tú invitas”).
  11. Sometido accede a la petición, ambos se juntan. Bruja entrega de manera completa lo ofrecido, sumergiendo a Sometido en un éxtasis (por ejemplo, tendrán sexo hasta morir, o comenzarán una relación pseudo-estable). Lea el resto de este artículo »