Después de un largo período en las sombras, volvemos con este Pequeño Larousse Ilustrado® de Estereotipos Femeninos Inventados por Hombres Calenturientos. En el fascículo de hoy, una regalona de la galucha.

La Ninfogeishapornostar, A.K.A. la Cinta de Embalaje (cuesta despegarla del paquete)

Retrato robot de una ninfogeishapornostar

Me demoré mucho en seguir esta serie porque no tenía muchas ganas de meterme en este tema tan complicado. Complicado porque desde el principio de los tiempos, cientos de jovencitos alrededor de todo el mundo han puesto sus esperanzas en encontrar a esa zorra insaciable que quiera hacer las cosas más sucias todo el tiempo.

Y que venga un aparecido a decir que quizá no es eso lo que en verdad quieren no me va a hacer el hobbit más popular de la Comarca (así como tampoco usar analogías sacadas de El Señor de los Anillos). Pero en fin, alguien tiene que hacerlo.

Partamos por el principio. A saber, estas son las características principales que hacen atractiva a una Ninfogeishapornostar:

  • Es ninfómana: Perdonando lo noventero de la referencia, esta es la mina Lomitón “Cuándo quieras,  cómo quieras, dónde quieras”. Y sin necesidad de masajes en la espalda ni palabras cariñosas. Porque el foreplay es un invento de las minas, ¿no?
  • Tiene algo de Geisha: Usando el término como sinónimo de cortesana (Sí, sé que no son lo mismo. No, no me importa, esto no es Wikipedia), para la Ninfogeishapornostar lo importante a la hora del sexo es cómo lo pasas tú. Está dispuesta a cualquier cosa con tal de que te sientas como el hombre viril y poderoso que realmente eres, que ya estaba bueno.
  • Y, obviamente, tiene mucho de Pornostar: Vale decir: es terrigle’ riga, o al menos tiene una pinta de morbo que no deja indiferente a nadie, te pide que no dejes agujero por explorar y recibe tu jalea masculina como si fuera la última Coca-Cola del desierto.

Muchos deben estar pensando “acá sí te caíste Richi, resulta que yo he estado con/soy una mina así”. Y bueh, obvio que hay mujeres expertas en hacer el martín pescador en reversa, a la que les encanta que saques fotos y videos de sus encuentros íntimos y te deja invitar una amiga, un amigo o a toda la plana mayor del Partido Radical a unirse a la acción. Y si bien, creo que el nombre es autoexplicativo, hay pequeños matices que hacen la diferencia entre una mujer muy, muy, muy comprometida con su vida sexual (casi militante, si quieren) y una ninfogeishapornostar, que hacen la diferencia:

Fatiga de materiales

A pesar de la fe que uno pueda tenerle a su capacidad amatoria, un encuentro con una ninfómana de verdad puede ser más de lo que el hombre promedio está praparado para aguantar. En las sabias palabras de Zapp Brannigan: “El espíritu es fuerte, pero la carne está flácida y magullada“.

La recomendación del Dr. Richi es que, si alguna vez te topas con una de esas, lleves pantalones anchos y un tarro de Hipoglós. Los vas a necesitar.

Los zombies te quieren por tu cerebro, ella solo por tu “cabeza”

En un mundo donde las mujeres ya no tienen que estar enamoradas para tener sexo porque son liberales y modernas y todas esas cosas, no deja de ser interesante el hecho de que para una ninfogeishapornostar, tu miembro es tan bueno como cualquier otro, por lo tanto, perfectamente fungible. Para decirlo en una frase, la ninfogeishapornostar no tiene sexo contigo, tiene sexo a pesar tuyo.

Y a veces, eso de que una mujer te busque por tu pene, más que alimentar el ego, lo destruye. De hecho, David Foster Wallace tiene un ensayo sobre el mundo del porno, en el que muchos de los actores se sienten disminuidos en su masculinidad, ya que lo único que interesa de ellos es su capacidad para tener una erección de calidad. Pero como esto está lleno machos recios disociados de sus sentimientos, este punto no es para nada importante.

Ni sumisa ni devota

Por más que una mujer te apañe a intentar cosas distintas, en tu cruzada por completar el bingo de clichés porno, en el fondo lo hace por ella, no por ti. Eso significa que:

a) Hay cosas que quiere probar;

b) Cosas que no, pero en las que está dispuesta a llegar a un compromiso; y

c) Otras que no hace ni cagando. Incluida esa que viste una vez en que una cosa entraba en la cosa mientras otra cosa hacía cosas que te da cosa describir.

 

Unas palabras al cierre: La obsesión por estar con una ninfogeishapornostar tiene que ver con el hecho de vivir la fantasía del porno. Y pucha cabros, lamento decirles que, en la mayoría de los casos, no van a ser como el Sr. Gómez aunque se tomen toda su sopita.

En el próximo y último capítulo de esta serie: La Perfecta

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