Éste es el tercer espécimen de nuestro Catálogo de Celosas. Para leer la presentación o la explicación de por qué son todas celosas, vaya al primer post de esta serie.

Antes de empezar…

Sé de chicas que engordan, desgreñan o afean a sus pololos/maridos (especialmente si tienen buena pinta) para hacerlos menos apetecibles frente al resto de las mujeres, y de esa manera ahorrarse rollos (poniéndoselos en el estómago al susodicho, por cierto). ¡Qué enfermas!

…y por cierto, es una medida totalmente innecesaria: un tipo que se deja chacrear y estropear por una mujer con tal de obtener su amor, con toda probabilidad es un baboso de cuarta, y difícilmente va a tener las bolas o la chispa como para andar atrayendo minas o sacando celos por otros lados.

Además, un tipo así está comprando – a 36 cuotas – el aburrimiento de la mina en cuestión, una vez que ella se dé cuenta de que hizo desaparecer precisamente aquello que la hizo fijarse en él en primer lugar.

Bien, vamos con la Competitiva.

La Competitiva (“¿Para dónde miras? ¿Ah, y la encuentras rica? ¿Más que yo?”)

La Competitiva usualmente es guapa. Y no es que estar con una guapa sea problemático en sí, sino que este tipo de guapa basa su seguridad y su atractivo como mujer precisamente en su belleza. Asume que su hombre la eligió porque es “lo mejor que hay por estos lados”, y que si salta una mejor al ruedo, ella se verá desplazada, por una cosa meramente de ranking.

La Competitiva compite con todos:

…con las otras minas

La Competitiva quiere ser la mejor, siempre. Y ya sabemos que “lo mejor” no es necesariamente lo que tiene mejores formas, sino lo que llama más la atención.  Es la razón por la cual le damos más importancia, por ejemplo, a Marlen Olivarí, que a montones de otras minas de la tele mucho más atractivas que ella: la loca se muestra.

La Competitiva sabe esto y… se muestra. Escote, falda, maquillaje, mucho estilo. Quiere asegurarse de que ella es lo mejor que su pareja tiene para mirar. Incluso tal vez se haga un poco la difícil con él en público, para darle ella misma la sensación de “conquista”, y evitar que piense siquiera en obtener dicha sensación con otra. En la cama, lo premiará, lo complacerá, será una top performer. Suele follar muy rico. En este sentido, es maestra para conservar a su pareja constantemente embobado como la primera vez.

…con su pareja

Puede que su pareja tenga o no tenga pinta, pero en general ella intentará no buscarse una pareja más atractiva que ella, por la sencilla razón de que debe ser ella quien atraiga las miradas, no él. Sabe que si ella es la más guapa, se garantizará la envidia de ellas… y el acoso de ellos, lo cual obliga al tipo a mantenerse constantemente cuidándola y espantándole los jotes.

Por eso se muestra: no le da oportunidad al compadre ni siquiera de pensar en jotear o mirar para otros lados, porque al menor pestañeo, su propia mina se verá rodeada de jotes. Y a menos que él sea también un competitivo y cobre venganza por otros lados, no le quedará otra que cuidar a la mina y evitar sus propios celos. Y es así como la Competitiva se cubre las espaldas: ganando la competencia de los celos.

…con el entorno de su pareja

A la Competitiva le asusta la idea de que exista algo más interesante que ella para su pareja (sí, es narcisista!). Por ende, intentará llenar todos los espacios. ¿Que el weoncito quiere ir a ver a la familia? Ahí estará ella, la nuera ideal. ¿Que el weoncito quiere ver fútbol con los amigotes? Ahí estará ella, con la camiseta puesta, gritando y puteando al árbitro como la que más. ¿Que el weoncito quiere ir a hacer supersnowsandmountainlongboard? Ahí estará ella, con su tabla, corriendo detrás.

No vayan a pensar que la lolita es cargante; de hecho, la sabe hacer bien, y más contento deja al novio, de tener una mina tan aperrada, que “vaya a todas”. La procesión es la que lleva por dentro la mina: se siente constantemente obligada a ser la mejor, la mejor, la mejor. No se siente suficiente. Nunca se siente suficiente, y he ahí el motor de su inconformismo.

La Competitiva, sin ser tan nociva como otras especies de celosas, es horriblemente insegura de sí misma. Y en su deseo por sentirse la mejor, aceptará de muy buen grado mantener cerca a un círculo de babosos. Tus celos la complacerán, así que no te hará sentir mal por ellos; pero ya sabemos lo que implica una mina que cultiva babosos cual champiñones.

No se pierda la Taimada, próximamente.

Shao.

… más conocida también como: Es-mi-amigo-pero-como-que-se-pasa-rollos-conmigo-pero-yo-le-digo-que-somos-amigos-no-más.

Probablemente usted conozca una o la tenga muy cerca. O probablemente USTED sea uno de esos amigos babosos eternamente enamorados de una de ellas (de ser así, mátese). Como sea, si no ha aprendido a identificarla, acá en FAQWomen le damos algunos tips:

  • Tiene al menos un “mejor amigo”. El mejor amigo ése le lleva regalos, es su paño de lágrimas, la saca a pasear cuando la patean, etc. Igual esto por sí solo no sirve para distinguir. Existen amistades en serio (tengo la prueba, vivo con una).
  • … pero, a la vez, no cree mucho en la amistad hombre-mujer. La mayoría de las mujeres, si les preguntas, dirá al instante que sí cree. Es posible darse cuenta si realmente piensa eso prestándole atención a otras frases que dirá, como por ejemplo: “qué onda los hombres, son tan enrollados?” “como que una no puede demostrarles cariño porque altiro se pasan el rollo del joteo“, etc.
  • Ella nunca anda joteando. O sea, eso es lo que dice. Es de estas mujeres super cariñosas y coquetas, pero que siempre lo hacen “porque son demasiado de piel” o “porque les encanta demostrar cariño, pero sólo de amigos“. Nunca reconoce estar interesada en alguien, sino que simplemente le gusta “hacer amigos”, a la mayoría de los cuales se los joteará más o menos explícitamente.
  • El amigo está claramente pretendiéndola, pero ella siempre le tiene una explicación a eso. El amigo ya le ha insinuado de tener algo más, le regala cosas, la acompaña para todos lados, empieza a hablar de “nosotros” o intenta agarrarse a la mina cuando está borracha (o peor aún, intenta él mismo embriagarla para aprovecharse), y ella siempre tiene una justificación para él: “es que se pone tontito con copete“, “si fue una tontera y quedó ahí“, o la peor: “es que yo creo que él me tiene demasiado demasiado cariño y es por eso que se pone así“.
  • Ella no le cuenta de sus ponceos y actividades amorosas, “porque se enoja”. Las buenas amigas siempre le cuentan a sus buenos amigos del weón que se agarraron anoche, del weón que se follaron pa probar, del weón con el que están andando y que les gusta tanto. Es normal entre amigos. Pero la mina que sabe que el amigo es un baboso se cuida muy bien de eso, porque sabe que el baboso se amurra, y ya no la sacará a pasear ni le hará regalos ni la colmará con su atención.

¿Sabe ya de quién estoy hablando?

La Culpa También Es Del Baboso

Absolutamente. El baboso se presta para eso, pensando que tal vez le resulte como al negrito-lobo de Eclipse, que se hizo el BFF con la loca hasta que la loca cae (by the way, la loca esa es bien maracucha en la peli, pero buéh).

En general hablamos de un weón cobarde, que no se atreve a demostrar su interés por la mina, y acepta fingir amistad con tal de mantenerse cerca, y conformarse con besitos en la mejilla, abracitos apretados y sacarle los mocos cuando llora por haber sido pateada una vez más (a estas niñitas las suelen patear seguido).

Por qué eso habría de importarle a usté

Asumo que Ud., lector, no es un baboso. El sólo hecho de ser lector de este pasquín me da un poco de esperanzas. ¿Por qué le tendría que importar la existencia de una mujer así? Porque algún día puede verse involucrado carnal o sentimentalmente con una chica de éstas.

Para wevear da lo mismo; pero ojo con pretender algo más, porque el o los babosos se le van a meter en el camino:

  • Haciendo escenas de celos o de enojo injustificado para llamar su atención
  • Llamando para invitarla a carretear cuando sabe que ella está contigo. La molestará largo rato e intentará dejarla amarrada con cosas como “te tengo que contar algo pero no puedo ahora” o “te cagai con quién me encontré, pero no te voy a decir”, etc.
  • Inventando dramas para poder decirle “te necesito como amiga en este momento, ahora!”
  • Tapándola aún más a regalos, como diciéndole “mira de qué te pierdes si te pones a pololear con él”

Usualmente el baboso no es competencia y no es problema; pero si la mina es una coleccionista de amigos-babosos, tenga claro que no querrá perder los favores, la atención, la subida de ego, los piropos, la compañía, y sobre todo, el control sobre estos tipos.

Yo, personalmente, le recomiendo hacerse humo.

Shao.